Así nomás
Así nomás, entramos otorgándoles a ellos y a estas mariposas,
a estas reliquias de museo fatuo.
Un estreno con ropa. Un cuento necesariamente escrito sobre una vieja terraza.
Algo contado, escalón por escalón
Y si saltamos alejándonos cada vez más, quizá por un rato, usando otro tipo de reloj, de aquellos que suelen utilizarse para tirarse de un precipicio, o para viajar por las calles del centro.
Un reloj distinto, que no conoce el sometimiento del tiempo anciano y su bastón marcando con golpes cada paso ya usado antes por otro bastón, que es más bien un segundero olvidado por la crítica de la época.
Así nomás , llegamos para quedarnos, para saber que se hace a partir de los días.
Y juntar las noches en un solo recuerdo, bastante importante como para dejarlo hacer gala nada más que en los museos.



