Ecos
No hay sistema más corrosivo que envíe mi vos
como boomerang recibo mi dolor y desgracia.
Roban gritos dormidos al aire de la somnífera voluntad
Debajo, el sarcófago del silencio, la bóveda de mis sentidos
Un eco se aloja viejo cerca de mi vago espíritu
Y está permitido despertar en el reverberar de los sueños
El eco es un horario puntal que llega eterno y guiado
se reposa de campana sobre la punta sorda de mi pirámide.
Desesperada, apunta directa al cielo (irán destinos)
y en su búsqueda objetiva de ira conjuga un empeño fabuloso
Ecos acosados por paredes elásticas. Jamás regresarán sin motivo
Ecos enamorados por la voz del engaño y la mentira
Afánese usted mi eco, que tanto influye en la piedad de mi vida
Aflíjase que mi suerte es el colmo de la muerte
cuando ella convive y sobrevive en mí
Ecos vuelven a mi pasado, donde ya no estoy si seré
aunque mi futuro se halla prevenido del SI GLO (sistema de intercomunicación globalizado)
Ecos que rebotan en la orquesta de mi paladar
bañan mis ojos de piedra premiada, retuercen montañas
y me dejan atadas en la cima dos hermanas pestañas. Guío un eco corto de vista
Ecos que pecan en venir
peor aquellos que son sedentarios. Muertos viven de la soledad y la mañana
Ecos procrean mundos paralelos
y mi voz de tono excitado
retrocediendo a la gloria fértil de alzarse sobre tierra celeste con otra frecuencia
Ecos que dan por mi la antorcha
y la libertad se agita en más de un instante
Ecos de hielo caen hacia buenos y abismos aires
probando el timbre en el fuego porque la casa sonaba de frío
Llevo en mi mano una bolsa de ecos, mis recuerdos no se quieren perder
Los gritos llegaron temprano a la cima de tu corazón
Y hoy reposan en la eternidad del amor aturdido
Taimados los ecos
que el silencio nos suele dejar
Cuando en la guerra se advierte su ausencia
Y retumba su hospedaje en el rango de paz



