<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1"?><rss version="2.0">
<!-- Generado by OboLog XML-O-Matic Script -->
<channel>
	<title><![CDATA[El blog de alesurro]]></title>
	<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com</link>
	<description>Una manera de esquivar el horror;  imagenes que se han manifestado increiblemente, circulando por los resquicios de la realidad, imagenes que debieron pertenecer al dolor de un pasado que no se ha consumado sino en la eternidad rompiente, donde los fantasmas tienen el privilegio de vivir orgullosos mostrando sus heridas mortales. Una manera de esquivar el horror, las presencias inhóspitas. Escribir es algo así como taparme los ojos; es un juego para esquivar mis propios fantasmas, fantasmas de palabras; es una paradoja, porque a medida que los voy generando, voy seduciendo a mis ojos para que fuguen hacia dentro, se escondan de sus propios horrores (que no precisamente tienen que carecer de belleza).
Y así mis manos se vuelven omniscientes, porque al mismo tiempo que me cubren de ellos, los crean sin cesar, los adoran y los visten una y otra vez, como si fueran angelitos a los que hay que cuidar y hacerles infusión de tinta.
 
Todas las obras están legalizadas en Dirección Nacional del Derecho de Autor
 </description>
	<language>es-es</language>
	<pubDate>Sat, 07 Nov 2009 17:15:31 +0100</pubDate>
	<lastBuildDate>Sat, 07 Nov 2009 17:15:31 +0100</lastBuildDate>
	<docs>http://blogs.law.harvard.edu/tech/rss</docs>
	<generator>OboLog XML-O-Matic Script</generator>
	<managingEditor>webmaster@obolog.com</managingEditor>
	<webMaster>webmaster@obolog.com</webMaster>
	<image>
		<url>http://www.obolog.com/img/obolog-blog-gratis.png</url>
		<title><![CDATA[El blog de alesurro]]></title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com</link>
	</image>
	<item>
		<title>Nueve del siete (del siete)</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/nueve-siete-siete-387113</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p><strong>Han ten&iacute;a la vista quemada por tanta maravilla de golpe. Su terraza era susceptible al brote de un blanco nevado, y eso que &eacute;l hab&iacute;a vivido mucho tiempo en pa&iacute;ses con capitales donde cosas como la falta de gas y de petr&oacute;leo y el clima debajo de cero formaban parte de sus postales y de la tierra.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Han no pod&iacute;a creer, se sent&iacute;a por encima de la ubicuidad, un asombro bastante com&uacute;n para otro oriental encapuchado; pero en alguna Buenos Aires m&aacute;s panzona, quiz&aacute; se hubiera podido comparar mejor: Los ojos de Han estaban completamente empachados producto del espect&aacute;culo invernal y no estomacal (espect&aacute;culo solamente interior, por supuesto)</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; "&iexcl;Esto no puede estar pasando ac&aacute;!" se dec&iacute;a a s&iacute; mismo en un perfecto castellano contempor&aacute;neo: &ldquo;vieja, esto es una masa, mir&aacute; como nieva&rdquo;. Y cotejaban los parientes de Han alguna tarde neoyorkina con el ins&oacute;lito d&iacute;a de la Independencia. Argentina es una barbaridad y no hace falta tener los ojos redondos para darse cuenta.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Han se pas&oacute; la tarde viendo como los cables que atravesaban la terraza iban mutando en piolines para atar el matambre. En la casa ten&iacute;an una enorme ventana al costado del horno, que daba las noticias realmente necesarias. Si bien no acostumbramos, ac&aacute;, nosotros, a valorar m&aacute;s de diez minutos algo novedoso, un prodigio honorable que nos dice: "todo alg&uacute;n d&iacute;a nos llega, incluso sin movernos de la ciudad" Han estaba transferido, olvidado. Recuerdos acompa&ntilde;ados con mate, rosquillas y un buen plato de arroz; un sill&oacute;n muy c&oacute;modo desde el cual pod&iacute;an contemplarse mejor los <em>travellings</em> ligeros de cada gota congelada.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A eso de las seis y media, los rasgos de aquel atardecer inesperado empezaban a borrarse por el acoso de una noche que a nadie pretend&iacute;a, excepto, por supuesto, al amor perdido del fr&iacute;o blanco. Han qued&oacute; consternado, r&uacute;bico, somnoliento; pero el sue&ntilde;o estaba en otro lado, estaba en este cielo nuevo y lleno de gl&oacute;bulos blancos desenfrenados cayendo como si pertenecieran a un cuerpo inmaculado, a un &aacute;ngel recostado sobre las fr&iacute;as calles y veredas, sobre el patio y las sogas con s&aacute;banas que se ve&iacute;an desde la ventana de Han como fantasmas d&aacute;ndose una ducha bien caliente.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Acompa&ntilde;ar esta mancha invisible otorgando un pelo a Buenos Aires, parec&iacute;a que el tiempo le pasaba m&aacute;s r&aacute;pido. Se estaba volviendo canosa; y el obelisco por fin se daba el gusto de tener esperanzas para dejar de ser un simple y enorme cray&oacute;n que apunta al cielo con la intenci&oacute;n de dibujarlo, de rayarlo, escribiendo algo que valga la pena. De m&aacute;stil pod&iacute;a tambi&eacute;n ser que sirva ahora que se estaba gestando y desde los aires una bandera blanca y flameante que profesaba la paz de arriba, el espacio mismo cultivando una ropita en cada p&aacute;jaro y en los mu&ntilde;ecos (por m&aacute;s que sean y no tengan fr&iacute;o); horarios con zanahoria y la derrota del agua como tantas veces la vimos caer en los autos y en los paraguas. Lluvia silenciosa que para Han ya era el nombre que iba a llevar alg&uacute;n d&iacute;a su propia verduler&iacute;a.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y se present&oacute;, esa canci&oacute;n inexistente, porque ac&aacute; nunca se hab&iacute;a hablado de &eacute;sto; ning&uacute;n artista puso la mirada nunca en esta cosa nueva para nosotros que bajaba del campo celeste. Apresurando sus ideas, sobre pron&oacute;sticos infiltrados en la provincia, Han tom&oacute; la c&aacute;mara y film&oacute; quince minutos. Entraban en los planos ventanas y puertas, adem&aacute;s el padre, la madre y su hermano menor; pero la protagonista se merec&iacute;a de fondo durante todo este tiempo verdaderamente dieg&eacute;tico.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La conmoci&oacute;n se instalaba definitivamente. Reinaba much&iacute;sima alegr&iacute;a banal y sincera tal vez. Los cachetes colorados, bien cubiertas las pantorrillas (va, todo en general, para que escribir con tanto detalle) El gorro de lana con la insignia "Hasta la victoria..." Siempre aplastado en alg&uacute;n caj&oacute;n de la casa y ahora tan buscado y ra&iacute;do, causando furor en la moda (modelos con el Che en la cabeza, incre&iacute;ble belleza interior)</strong></p>
<p><strong>Se da una particularidad heroica cuando se ve tanta gente levantar sus brazos en situaciones como &eacute;sta, donde todo concuerda mejor desde la cima de un coraz&oacute;n helado a punto de estallar en regocijo y plegarias mirando a la tierra. Gente que busca y encuentra; algo le tiene que caer. Una vez Han hab&iacute;a compartido con un amigo, Wong Tsu Tsuki, medio mill&oacute;n de d&oacute;lares, antes de que un rayo los partiera en medio mill&oacute;n de pedasos (en este tiempo fue tambi&eacute;n que se los gastaron en comida r&aacute;pida) La plata hab&iacute;a ca&iacute;do, dec&iacute;an, porque a alguien se le daba por hacer magia esot&eacute;rica gratuita. Sin embargo a Han no le parec&iacute;a que esto llegara a convertirse en un acontecimiento milagroso y menos que la gente frecuentara el esnobismo en seguida. La nieve ya no formaba parte solamente de la tapa de su cuaderno. Puso sus manos un rato sobre la estufa y sali&oacute; reci&eacute;n a la vereda cuando todo, incluso los autos y las calles, quedaron sepultadas en la que para muchos era como hablar del d&iacute;a de la coca&iacute;na (pobre nieve, que tendr&aacute; que ver)</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Han conceb&iacute;a la idea imperial de hombres con los pies sobre la tierra y monstruos con las narices sobre la nieve (&eacute;l era muy chico, por supuesto la idea proven&iacute;a del padre); mujeres y hombres tambi&eacute;n con las cabezas entre la niebla y hermanos con los ojos en el horizonte; amigos con el coraz&oacute;n inseparable y presidiarios con las manos en la arena (imaginar que llegan a hacer un pozo bastante profundo, por ejemplo, si no no ser&iacute;a noticia del verano)</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A pesar de lo ineficaz que se sent&iacute;a para proyectar una bola de nieve perfecta, Han hizo su aparici&oacute;n en el escenario con much&iacute;simo valor y divergencia frente a los que estaban haciendo las mismas cosas y guerras por el estilo. Dio varias vueltas manzanas, silbaba una melod&iacute;a diferente por cuadra que transitaba, logrando la apoteosis final con la cara ubicada en el escal&oacute;n m&aacute;s alto que ten&iacute;an estos nubarrones especiales.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Qui&eacute;n dir&iacute;a- le dec&iacute;a Han a un viejo hombre que paseaba junto a su peque&ntilde;o caniche (que adem&aacute;s miraba c&oacute;mo un siberiano comprend&iacute;a lo que era estar aclimatado)</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -D&iacute;game se&ntilde;or, por qu&eacute; nieva por ac&aacute;, hace cinco a&ntilde;os que estoy en Buenos Aires y nunca vi nada parecido</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Yo hace setenta y dos a&ntilde;os, tampoco, as&iacute; que si vos est&aacute;s asombrado...</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El hombre no se deten&iacute;a pero caminaba muy despacio y la conversaci&oacute;n que mantuvo con Han se despleg&oacute;, por cierto sin mucha animosidad de parte del se&ntilde;or, pero conflu&iacute;an sus opiniones al fin de todo el trayecto en algo muy similar y que ten&iacute;a que ver con el orgullo, no ese orgullo fatuo y entubado en un solo pa&iacute;s, el de sentirse orgulloso por ser argentino, canadiense, albano o yugoslavo; era algo m&aacute;s universal y ten&iacute;a que ver con la misma naturaleza, con una especie de regalo provisorio, especie humana, especie de concretar qui&eacute;n ser&aacute; elegido para que le caiga un rayo, un tsunami o unos cuantos copitos de nieve.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&iquest;C&oacute;mo te llam&aacute;s?- le pregunt&oacute; el hombre cuando se estaban por despedir. -Han-, respondi&oacute; &eacute;ste, con una sonrisa enorme y cualitativa que proven&iacute;a de oriente (no todo lo de ah&iacute; es tan berreta)</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Mir&aacute; Han, no hay nada m&aacute;s cercano a la idea de Dios que la propia naturaleza: Castiga, Regala, te Salva, nos Salva, y nos pone caminos por delante, y todo esto es lo que me termina pareciendo muy extra&ntilde;o porque yo, y te soy sincero, no deber&iacute;a recibir absolutamente nada de nadie Han, para mi Dios es un castigo de la naturaleza y lo encierra entre todas estas cuestiones que no dejan de ser subversivas cuando me meto dentro de mi casa.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Me parece que usted ha hecho muchas cosas malas en la vida se&ntilde;or, por eso no puede disfrutar de toda esta maravilla, aunque yo pienso en la gente que vive en la calle y caigo con usted, en la misma idea.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Hice cosas que seguramente Dios no las ha podido mirar Han, si no, es dif&iacute;cil que hoy estuviera hablando con vos.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Sin embargo el tono de su voz, suena a hombre bueno, y en sus ojos, tambi&eacute;n encuentro una vida llena de acciones justas y considerables.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Es el idioma Han, que esconde muchas cosas. Ya vas a entender mejor algunas cuestiones sobre c&oacute;digos ling&uuml;&iacute;sticos, ten&eacute;s que progresar bastante; y considerable Han, es una palabra muy grande para usar cuando est&eacute;s interesado en elogiar a alguien.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Pero se&ntilde;or, &iquest;Qu&eacute; hizo usted? &iquest;No es &eacute;ste un pa&iacute;s de gente buena?</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Si hay algo realmente universal Han, es gente de todo tipo y atuendo. La conducta Han, de cada uno de nosotros, servir&iacute;a para venderle planetas con paletas humanas al por mayor a cualquier ind&iacute;gena espacial. Im&aacute;ginate todos los hist&eacute;ricos e hist&eacute;ricas solos en un mundo y lanzarlos a una &oacute;rbita bien lejana.</strong></p>
<p><strong>El hombre solt&oacute; una peque&ntilde;a carcajada media reacia.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Qu&eacute; dice, no entiendo nada, lo importante hoy es que es el &iexcl;d&iacute;a de la nieve!- dijo Han volvi&eacute;ndose a entusiasmar.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -El d&iacute;a de la Independencia querr&aacute;s decir, yo habr&eacute; abusado de no depender de nadie m&aacute;s unos ciento noventa y siete a&ntilde;os. As&iacute; que me considero (vos que me hablabas de considerar) parte &iacute;ntegra del espect&aacute;culo.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&iquest;Tanto tiempo se&ntilde;or, vivi&oacute; usted? dijo Han con su pobre inocencia (y no se sabe bien hasta que punto se podr&iacute;a considerar)</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -No tanto, respondi&oacute; el hombre, y continu&oacute; diciendo</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Han, si te pon&eacute;s a dudar qui&eacute;n te dice cu&aacute;ntas veces podr&aacute; uno renacer, o la gastada de un amigo que al menos sab&eacute;s de donde viene. Tengo muchos prejuicios Han, pero tus preguntas, tan simples y eficaces me sirven para darme cuenta de ello. Deber&iacute;a dejarlos alg&uacute;n d&iacute;a, pero no sab&eacute;s cu&aacute;nto los necesito. &iquest;Entend&eacute;s que mi perrito y los prejuicios es todo lo que me ha quedado?</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Pero, &iquest;Su familia se&ntilde;or? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;? Yo ya soy un chico grande y lo voy a poder entender.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Mi familia ya no me quiere Han, no me quiere Dios, me va a querer mi familia.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Pero &iquest;D&oacute;nde est&aacute; Dios? &iquest;C&oacute;mo sabe que no lo quiere?- pregunt&oacute; Han indignado por el camino que hab&iacute;a tomado esta conversaci&oacute;n</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -No estuvo nunca Han, &iquest;No es una prueba concreta de que no me quiere?</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Hay personas que siempre estuvieron y sin embargo no nos quieren, no creo que sea prueba suficiente. Adem&aacute;s es la &uacute;nica forma, me parece, que tiene Dios de proyectarse frente a uno, es decir, si no, no tendr&iacute;a sentido un verbo tan importante como el de "creer"-. Han intentaba mostrarse como una persona que pod&iacute;a ofrecer consejos y puntos de vista, desplegando un costado suyo muy filos&oacute;fico y que de verdad sab&iacute;a que no lo pose&iacute;a.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Ah&iacute; parece que cae m&aacute;s- dijo el viejo. -Por qu&eacute; no te vas y te armas un mu&ntilde;eco de nieve Han, yo ya me meto adentro que est&aacute; fr&iacute;o.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Era la primera vez que Han manten&iacute;a una conversaci&oacute;n con un sujeto grande y en otras tierras. Y la verdad no dur&oacute; demasiado, tampoco la mentira o la farsa protesta que hac&iacute;an algunos idiotas y viejos caminantes ornitorrincos al borde o la ca&iacute;da hacia el fondo de la locura y el genocidio. No quiero decir con esto que represento aqu&iacute; un narrador que tiene la sospecha inmanente de que el hombre que se hab&iacute;a cruzado con Han era uno de esos torturadores de la dictadura que todav&iacute;a andan libres; pero como es dif&iacute;cil olvidar un pasado (aunque te lo hallan contado) tan terrible y sangriento y condenado a ser siempre un presente para recapacitar, deber&iacute;a decirlo: Argentinos, extranjeros, tened cuidado porque el nueve de Julio salen todos y la nieve no hizo m&aacute;s que recordarnos que tapar cosas con un color particular... (considero a la nieve como gotas de sangre de alg&uacute;n &aacute;ngel herido rondando por los buenos aires) En fin, habr&iacute;a que encerrarlos a todos (al menos entre par&eacute;ntesis) No se los puede estar viendo por todos lados con una libertad que espanta. Por m&aacute;s que digan lo mismo en cualquier lugar que se encuentren. Se deben usar para explicar, a fuerza de matices tautol&oacute;gicos, qu&eacute; perversos llegamos todos a ser deb&eacute;s en cuando. Incluyo los hombres "considerados" libres porque siento que a todos nos irrumpe cierto tipo de maldad. La idea de vernos como si fu&eacute;semos un abanico de posibilidades y conductas heterog&eacute;neas se afianza constantemente. Han, al volver apresurado a su casa supo darse cuenta de muchas cosas y de que estaba equivocado en pensar todo como si fuera el universo una instancia de alegr&iacute;a y diversi&oacute;n eterna. Comenz&oacute; de pronto a surgir en sus ojos una mirada diferente que daba lugar a personajes oscuros y siniestros, personajes que a simple vista parecen, como decirlo, "del barrio", conocidos que nunca generar&iacute;an algo parecido al temor. Nadie causa temor en realidad, sino m&aacute;s bien sus acciones y discursos, sus conductas que por m&aacute;s variadas que sean, yo creo que cualquier ind&iacute;gena espacial, como bien dec&iacute;a este hombre, preferir&iacute;a exportar las suyas. Ojal&aacute; nos llevemos otra sorpresa similar a &eacute;sta de presenciar la nieve (blanco exterior, antag&oacute;nico de la oscuridad interior) y sepamos darnos cuenta de cu&aacute;ntos modos el cielo est&aacute; capacitado para llorar alegremente.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/nueve-siete-siete-387113" title="Nueve del siete (del siete)">Nueve del siete (del siete)</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/nueve-siete-siete-387113#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/nueve-siete-siete-387113</guid>
		<pubDate>Wed, 04 Nov 2009 08:35:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Buenos Aires ajedrez</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/buenos-aires-ajedrez-387084</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p><strong>Al doblar la esquina, estaba compenetrado, abolido en mi camino por un pensamiento viejo. Sin embargo marchaba bien lustrado y parec&iacute;a obedecer una partida uniforme con mi ropa predilecta. Al doblar la esquina, algunos lo que hac&iacute;an era tomar por indiferencia la llegada de una cuadra nueva, transitar a lo largo y en diagonal y levitando, como lo hace un alfiler ofensivo (que siempre lo es) ech&aacute;ndose sobre las rupias confusas de una dama olvidada por sus caballos. 	Parte del plan hizo de la sustancia charco, enterrado bajo tierra tambi&eacute;n mojada; del tablero, algo inamovible, imposible de plegar, donde hab&iacute;a que jugar hasta el cansancio y m&aacute;s a&uacute;n despu&eacute;s. El tablero se contra&iacute;a en tiempos de crisis. Cercados con alambres punzantes, cuadrados de a pares desaparec&iacute;an (por lo menos del mapa) y si quedaba por comer alguna pieza, &eacute;sta se diger&iacute;a imagin&aacute;ndose previamente todo el proceso hasta su desembocadura en el est&oacute;mago. 	Pero la imposibilidad de llegar a formar parte de cualquier otro soporte estaba en los planes de mi destino. Al doblar la esquina, sab&iacute;a que pronto doblar&iacute;a otra y despu&eacute;s otra. As&iacute; hasta llegar a formar un cuadrado, infinito como c&iacute;rculo paralelo tri&aacute;ngulo rect&aacute;ngulo. Fronteras prefabricadas con pinos, mares, charcos o baldosas y monumentos a Gardel dise&ntilde;ados por indios y monumentos al indio dise&ntilde;ados por peones peculiares (es el caso de los que no comen) 	Tanto Buenos Aires, tanto baile; ignorancia pesada, torres que defienden esquinas y boliches; torres en otrora patentes de alg&uacute;n veh&iacute;culo kafkiano. Tanto Buenos Aires me hac&iacute;a, a pesar de todo, sentirme alegre y una carga preliminar de bater&iacute;as para conectarme con la hoja de Cort&aacute;zar y la pluma sobria, de veras muy sobria; tanta tarta y tinta consumida viendo Mayo o la avenida, para colmo, llevando damas y torres y caballos y peones &iquest;y para colmo? &iquest;Una reina infeliz porque sabe qu&eacute; no es la patria? Y que tableros hay a patadas, a pi&ntilde;as, a prototipos para sonarse la nariz mientras miran el obelisco con un telescopio desde Par&iacute;s. Ese fue mi pensamiento que ya no era viejo sino moderno. Al alfil se lo eleva y al pe&oacute;n se lo arrastra (nuevo) A la dama no tanto, a la reina se la cuida. Es que no me ayudan negando la cosa salvaje; por ah&iacute; en el teatro (pero hay que entrar en otro tablero) teatro tablero, torre de teatro, rey de teatro, flor de teatro (eso es en el truco, en la magia y en la prestidigitaci&oacute;n) saltando por arriba de las terrazas y haciendo a la inversa de Papa Noel &iexcl;Jaque! Un arma no es una flor, pero le ped&iacute;a a mi cuerpo como m&iacute;nimo que esquive una bala haci&eacute;ndola pasar por un p&eacute;talo de color plateado y una Buenos Aires que tenga la esquina lo m&aacute;s lejano posible, derramando en torno a todo ese charco parasitario ulterior que conmueve con su llegada en masa y transforma el tablero; entre el abismo entre vivir sobre una tierra cuadrada bajo el seud&oacute;nimo que se inventa por medio de una regla (el pe&oacute;n, as&iacute; como la torre, no pueden moverse en diagonal, pero algunos ni siquiera pueden entrar) 	Oyeron al enemigo venir a Buenos Aires. Lo detectaron porque lloraba gritando &iexcl;mate! &iexcl;Mate! &iquest;de felicidad? D&iacute;cese del que gasta sin miramientos y el que va llamado ser viento con el papel blanco de la memoria; cultura inmadura de tanta carga horaria sin pastilla, tanto caf&eacute; con horario. Y hablando de las horas, que no pude vender en ninguna casa del once (y eso que las ofrec&iacute; todas juntitas, ordenaditas, sometidas dentro de un peque&ntilde;o recipiente vac&iacute;o llamado reloj) hablando con cualquiera pod&iacute;a darme cuenta de todo lo que se perd&iacute;an, de todo lo que hab&iacute;a por descubrir y jam&aacute;s lo iban a tener en cuenta, las horas inmaduras metidas todas en un cuerpo adulto y vac&iacute;o. 	Toda esa orbe de cultura que Buenos Aires tiene, inm&oacute;vil y para pocos, para tan pocos que saben pegar saltos sin ser unos caballos; reyes solitarios que van buscando aquellas oquedades de la sabidur&iacute;a y el placer escondido bajo la clave del arte. En ese espacio solemne y vac&iacute;o, lleno de piezas, damas dados y billares; en esa Florida hermosa y asquerosa, ese Lavalle hermoso y asqueroso, esa Corrientes hermosa y asquerosa. Hay que buscarlo, hay que buscarlo. Es bueno que la mente haga lo mismo que un colectivo, nos traslade pero parando cada dos cuadras a la b&uacute;squeda de un viajante inesperado y abstracto, dos cuadras y dos esquinas sometidas a treinta partidas y venidas de la torre (que siempre es la misma) mientras una reina inm&oacute;vil, sentada sobre las rodillas de un alfiler lujurioso (generando la envidia de los otros tres) contempla esta dimensi&oacute;n confusa en que se ve&iacute;a una parte del castillo ret&oacute;rico, convertido en una casa que vende celulares y entradas con descuento. 	Prefer&iacute; hacer ceniza y lanzarla al aire como si vomitara una comida que hab&iacute;a sido piedra o caballo. Al rato, un chillido muy visible, dibujando en el o&iacute;do una melod&iacute;a rechazada instant&aacute;neamente; abr&iacute; la &uacute;nica puerta que nos alejaba de todo cuerpo y permit&iacute;a hacer de la partida una especie de ritual en el que participaban 32 piezas en una pieza m&aacute;s dos intelectos promovidos por la fe en la resoluci&oacute;n de un problema que entretiene; y la movida (tan perfecta si tuvi&eacute;semos una c&aacute;mara en aplomo para mostrarla) quedaba suspendida en el jolgorio indeciso. Cuando entraron pudieron ser c&oacute;mplices de una inextricable conversaci&oacute;n mental a fuerza de corceles y nimiedades de peones a la caser&iacute;a; un Robin Trower fascinado con la pentat&oacute;nica de Mi parec&iacute;a excomulgar y recibir las lecciones de aquel sonido que hab&iacute;a emitido el portal de madera. No hubo quejas, pensar en todas las jugadas obligatorias era suficiente para hacerlas pasar como un &aacute;ngel, como la sustancia de un &aacute;ngel blanco o negro, no importaba, no hubo quejas, se termin&oacute; en tablas y punto y aparte. Dividimos el honor y algunas galletitas que hab&iacute;an quedado sobre la mesa. La furia de cada pieza quedaba suspendida en ese horario matutino donde se ve una Buenos Aires con la cara dormida y mechas desparramadas sobre la calle y la vereda; pesta&ntilde;as amarillas que recogen el agua estancada de los a&ntilde;os. El disco se detuvo con forma de mundo, el juego se detuvo con forma de Buenos Aires a la tardecita, cuando el sol se pone altanero pregonando la idea de que no todo est&aacute; perdido. Un tablero perdido por el barullo y la incomprensi&oacute;n en que hab&iacute;a quedado cada pieza, cada caballo mofado de su prolijidad para moverse, cada dama con su obligaci&oacute;n de volver a casa cuando la oficina conclu&iacute;a dejando de ser un lugar causal festivo, cada torre que se cae producto del peso de tantos celulares en tantos bolsillos; cada pe&oacute;n vendiendo en el &eacute;xtasis la banderita de su querido pa&iacute;s; cada alfil famoso de f&iacute;sico privilegiado haciendo de las diagonales un tramo final de una marat&oacute;n enredada en un cuadrado; y cada rey, cada rey, cada rey, cada rey...vaya saber uno d&oacute;nde podr&iacute;a decirse y vestirse cada rey</strong></p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/buenos-aires-ajedrez-387084" title="Buenos Aires ajedrez">Buenos Aires ajedrez</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/buenos-aires-ajedrez-387084#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/buenos-aires-ajedrez-387084</guid>
		<pubDate>Wed, 04 Nov 2009 04:24:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Historia de un hombre mayor</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/historia-hombre-mayor-383023</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p><strong>El se&ntilde;or O, de genero atento y sarc&aacute;stico, consumado por la resoluta obediencia instigadora y presente en todo el recorrido de su ser, sali&oacute; de su casa olvidando la llave a prop&oacute;sito. Su intenci&oacute;n fue declarada m&aacute;s tarde por su hijo o min&uacute;scula cuando recibi&oacute; la cita de un parlamento ins&oacute;lito que actuaba a instancias del castigo tambi&eacute;n para los que olvidan con intenci&oacute;n, en un olvidado barrio en crecimiento (de gozar con entretenimientos televisivos).</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sucedi&oacute; lo siguiente: la familia fue atacada violentamente. Los ladrones se hab&iacute;an llevado hasta los imanes de la heladera, que parec&iacute;an (en palabras de uno de los chorros mientras se los llevaba al bolsillo) "Peque&ntilde;as obras art&iacute;sticas llenas de fogosidad que decoraban las fr&iacute;as paredes hogare&ntilde;as"</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; O min&uacute;scula sab&iacute;a las intenciones de su padre, un hombre t&iacute;picamente decadentista, artificial, una computadora que se revela contra su propio sistema. M&eacute;rito del hombre mayor, hacer todo el colapso de su vida una cosa dispar y entraba tambi&eacute;n la familia. Ese exceso de libertinaje est&uacute;pido y todos aquellos procedimientos irracionales que se complac&iacute;a en hacerlos tangibles, en ciertas ocasiones como &eacute;sta, los estimulaba con o sin orgullo, perjudicando de todas maneras la seguridad de sus propios seres queridos.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo primero que hicieron fue la denuncia contra &eacute;l. Unas semanas atr&aacute;s hab&iacute;a hecho algo parecido cuando al irse a acostar, las ventanas que daban a la calle quedaron totalmente abiertas. La diferencia fue que en este caso &eacute;l tambi&eacute;n se hallaba en la casa, lo cual nos hace deducir sobre su propia rotura de ilusi&oacute;n externa y auto desenga&ntilde;o.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se lo llevaron el mismo d&iacute;a de los imanes y no volvi&oacute; a su casa nunca m&aacute;s. Pasaron a&ntilde;os, casi diez, a pesar de que le hab&iacute;an dado solo dos. &Eacute;l se decidi&oacute; a patentar una nueva forma de vida totalmente opuesta a la anterior. Pero segu&iacute;a siendo un esperpento, de vigencia &iacute;nfima, llevando la m&aacute;scara sobre el cuerpo y el maquillaje en la ropa sucia.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los hijos, tanto o min&uacute;scula como la jota y la h (que era muda la pobre), decidieron un lindo d&iacute;a de sol y mansalva perdonar todas sus tontas locuras&nbsp; y enviarle una carta de reconciliaci&oacute;n. Por otra parte, necesitaban de su ayuda, porque la madre de ellos andaba mal y todo hab&iacute;a empezado justo en el tiempo de su encarcelaci&oacute;n. Eran diez a&ntilde;os, la verdad, mucho tiempo; pero el dolor, mucho mayor y cong&eacute;nito, reclamaba la presencia de un ant&iacute;doto humano y ese era O. Esperaban con ansia el cambio, que ahora al menos supiera dar cuenta de c&oacute;mo fueron siempre las cosas y los sentimientos de la casta. Esperaban susceptibilidad a la transformaci&oacute;n, que siga siendo un hombre revelado contra su propio sistema, por supuesto, un hombre MAYOR; lo importante era el hecho de que no causara da&ntilde;o en los sistemas ajenos.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nunca respondi&oacute; a la carta, enviaron tres m&aacute;s a diferentes direcciones, pensando que pod&iacute;a residir en ellas. En un efusivo encuentro entre padre e hijos, luego de tantos a&ntilde;os, aquellas letras volvieron a verse las caras. El hombre se disculp&oacute; por todas las ocasiones que lo hab&iacute;an llevado a servirse de esa manera; asumi&oacute; sus problemas y de no olvidar, sino de ejercer a prop&oacute;sito los terribles poemas escritos sobre el destino de su puerta.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Miren, yo no he sido un buen padre, soy obsceno, me abstraigo muy f&aacute;cilmente y me dej&eacute; enga&ntilde;ar por la esperanza de que siendo padre mi vida se iba a cambiar por fin de tipograf&iacute;a.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A lo que j respondi&oacute;:</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Es muy triste lo que dec&iacute;s, deber&iacute;a odiarte para siempre, sin embargo no puedo, sos mi padre y eso consta en los papeles. Es lamentable que no puedas cambiar de visi&oacute;n, que no veas nada en tus hijos que te provoque ternura o al menos, debes saber, que un rengl&oacute;n de felicidad le hemos tenido que dedicar a tu vida.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -si, si y me disculpo con ustedes hijos, son lo que ahora ans&iacute;o con toda mi alma tener. Pienso recuperarlos ofertando buena voluntad y predisposici&oacute;n, lo que se les antoje ser&aacute; otorgado sin ning&uacute;n tipo de drama.<br /></strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Rencor, inventado, al menos para que O pueda salir del trance olvidado y permanecer en hogar. Su esposa se recuper&oacute; muy pronto y la alegr&iacute;a de a poco regresaba. Se notaba en el rostro de cada uno. Empezaron a tener visitas de amigos, parientes, hasta de vecinos que antes los odiaban.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; O mayor hizo las pases con o min&uacute;scula; lo empez&oacute; a llevar a ver F&uacute;tbol, a los recitales, y le tra&iacute;a deb&eacute;s en cuando un disco de Spinetta o alguno de Jazz; el prop&oacute;sito era otro y tenia que ver con la felicidad en sus hijos; muchos a&ntilde;os haciendo muecas y nunca un mensaje hacia ellos para llenarlos de una vida intensa en el aprendizaje y el entretenimiento.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con el paso del tiempo, empezaron otra vez los problemas, esta vez de una envergadura m&aacute;s peque&ntilde;a pero problemas al fin de todo. H ten&iacute;a mucha envidia por j y la raz&oacute;n era desconocida. Nadie sab&iacute;a por qu&eacute;, ni siquiera h que solo dec&iacute;a tener aquel sentimiento y nada m&aacute;s, en realidad no lo dec&iacute;a, pero se pod&iacute;a ver claramente sobre la hoja. Varias veces intercambiaron di&aacute;logos fuertes, sobre todo si una le espiaba el novio a la otra, o si una cre&iacute;a estar menos mimada por sus padres. Por ejemplo, una noche que llov&iacute;a bastante, se corri&oacute; la tinta sobre el destino que estaba sufriendo un hermoso vestido nuevo de J. Al parecer, h ten&iacute;a que sacar la ropa a las apuradas y meterla dentro de la casa; pero hab&iacute;a dejado tendida a prop&oacute;sito aquella prenda que tanto quer&iacute;a J y que usaba las noches de s&aacute;bados con estrellas pintadas sobre los sue&ntilde;os de la luna. El vestido qued&oacute; desecho, irreconocible. J llor&oacute; bastante compensando con agua los maravillosos fines de semana que siguieron al hecho y en los que no call&oacute; ni una gota.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Otro esc&aacute;ndalo sucedi&oacute; cuando el hermano de O may&uacute;scula, traz&oacute; una l&iacute;nea sobre los hijos de &eacute;ste. No quer&iacute;a olvidar, con el paso del tiempo, que hab&iacute;an sido sus sobrinos los que alegraban las tardes cuando lo iban a visitar, ya que viv&iacute;a afligido, un sentimiento de miseria existencial lo evad&iacute;a, y la soledad lo condenaba a quedar fuera del abecedario. Su hermano le hab&iacute;a dicho una vez que le tirase un piropo a la M, una chica muy linda que frecuentaba los bares y las librer&iacute;as de Cabildo; pero &eacute;l no se animaba, le costaba emitir siquiera una palabra y los ojos no le bastaban para conquistarla.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El esc&aacute;ndalo, producto de aquella l&iacute;nea, surgi&oacute;, pues, por la desconfianza que empez&oacute; a tenerle su hermano. &iexcl;Me quiere sacar a mis hijos!, dec&iacute;a, cuando por fin vuelvo a estar con ellos para compartir momentos de regocijo. Esto no era cierto pero los celos de O se hac&iacute;an cada vez m&aacute;s grandes, como cuando se comienza el primer p&aacute;rrafo del primer cap&iacute;tulo de la primera hoja de cualquier libro, independientemente de su calidad o el inter&eacute;s que alguien pueda llegar a darle a eso. Adem&aacute;s O may&uacute;scula, entre otras cosas, volv&iacute;a al abuso de poder y su casa m&aacute;s bien parec&iacute;a una pir&aacute;mide flotante que levitaba; su ascenso tend&iacute;a al poder infinito debido a la intenci&oacute;n de alejarse cada vez m&aacute;s del rengl&oacute;n, &eacute;ste le produc&iacute;a una sensaci&oacute;n de encierro y pegocidad y falta de libertad y falta de "poder moverse", de poder mandar al que quiera y prescindir de los que intentaban desmerecerlo y sacarle cr&eacute;ditos y oportunidades de volver a ser un padre, al menos, por otros cuatro a&ntilde;os, cuando vecorta (su esposa) ya desde los ojos de alguien (es decir, desde el cielo), leyera todas &eacute;stas cosas sin poder contenerse, sintiendose aludida y compenetrada con la lectura hasta el punto de llevarse a "sus serifas en pa&ntilde;ales" a casa de su madre la Z.<br /></strong></p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/historia-hombre-mayor-383023" title="Historia de un hombre mayor">Historia de un hombre mayor</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/historia-hombre-mayor-383023#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/historia-hombre-mayor-383023</guid>
		<pubDate>Mon, 02 Nov 2009 07:07:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Lago de Parda</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/lago-de-parda-376536</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p><strong>Las proporciones eran muy desafortunadas como para andar suponiendo que algo pudiera llegar a ser excesivamente l&oacute;gico y evidente. Me parec&iacute;a un rumor lejano; saborear la astucia no merec&iacute;a ning&uacute;n sentido cuando todos estuviesen en el mismo plato putrefacto. Realmente se estaba echando a perder. Yo miraba las estrellas y aunque el placer se hac&iacute;a por dentro, no faltaba oportunidad de prometerle un canto elocuente a una noche transpirada y misteriosa.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Porque era verano, a pesar de que resulta f&aacute;cil darse cuenta que la estaci&oacute;n deshidrata tambi&eacute;n ciertos hechos enigm&aacute;ticos de una envergadura consecuente, producto de una causa diferenciada de las tantas que suceden a diario.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La no costumbre, la no cultura invasi&oacute;n; pel&iacute;culas y m&uacute;sicas que&nbsp; recomiendan cin&eacute;filos y mel&oacute;manos, ofrecen toda una lista de sucesos, lugares y estados que da para poder hablar sobre determinados t&oacute;picos del llanto o situaciones que mejor ser&iacute;an vistas al ralent&iacute; (y solo por ese goce tan simple de que se quede m&aacute;s tiempo en pantalla).&nbsp; </strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Recostado, inm&oacute;vil, con la agilidad puesta en la contemplaci&oacute;n y nada m&aacute;s (si a esto se le puede llamar una costumbre), espiaba cada una de las estrellas. El cielo parec&iacute;a proporcionalmente m&aacute;s peque&ntilde;o. Yo lo asimilaba desde la ni&ntilde;ez a una bolsa plana que conten&iacute;a muchos soles, muchas estrellas; tambi&eacute;n aviones y p&aacute;jaros; y los &aacute;rboles a veces, los m&aacute;s altos, pretend&iacute;an integrarse al simposio estelar. Sus hojas (la de los &aacute;rboles) me recuerdan a los brazos de las personas intentando rasgu&ntilde;ar el pizarr&oacute;n de la noche.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aquellas figuras formaban un lenguaje indivisible, una constelaci&oacute;n brillante y otra nublada. Habr&iacute;a que esperar de ellas alg&uacute;n secreto paradigm&aacute;tico que sea capaz de demostrarnos por qu&eacute; somos libres a pesar de conformarnos todos los d&iacute;as con el mismo cielo.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Yo pretend&iacute;a alejarme de aquellos lugares en el aire, concentrarme en la rutina y el atajo hacia un nuevo fin de semana; pero poniendo justamente la vista de cara al cielo pod&iacute;a lograr un retorno satisfactorio.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No hab&iacute;a forma de camuflarse entre los pastizales verdes y blancos; la luna era la lupa m&aacute;s grande que hasta ese momento conoc&iacute;a, la lupa de un &aacute;ngel. Espiar, en ese momento, era una acci&oacute;n mutua. La luna ampliaba no s&oacute;lo mi espectro, o el aluvi&oacute;n de almas encamadas con la m&iacute;a, sino la superficie que supuestamente me sosten&iacute;a sin dejar de ser un h&iacute;brido conmigo.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al cabo de veinte minutos, los invitados anclaron sus autos en <em>Lago de Parda</em>. As&iacute; se llamaba, o por lo menos eso dec&iacute;a en la puerta de la entrada a la casita que mis viejos hab&iacute;an alquilado ese verano. Yo tambi&eacute;n era parte de la visita, porque necesitaba descansar unos d&iacute;as, obedecer a parientes que recomiendan la costa como cita obligada para escapar del dilema y el abuso que el porte&ntilde;o hace con el humo y el calor.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me levant&eacute;, despidi&eacute;ndome por &uacute;ltima vez del cielo y sus reflexiones; guard&eacute; con ganas una variedad de presagios que ir&iacute;an a estimular por unos d&iacute;as mi imaginaci&oacute;n.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Salud&eacute; a todos sin conocer a nadie. Macanudos, felices y sin caprichos; equidistantes formaban un c&iacute;rculo de parejas de cuarentones.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi padre se llamaba Jos&eacute; y era el &uacute;nico que se dispon&iacute;a a prender el fuego. Yo me parec&iacute;a bastante a su car&aacute;cter. Sus ojos eran a&uacute;n m&aacute;s grandes pero se agotaban m&aacute;s r&aacute;pido que los m&iacute;os. Me llamaba la atenci&oacute;n su costado m&aacute;s ca&oacute;tico porque me serv&iacute;a para reconocer mejor en las dem&aacute;s personas cu&aacute;ndo y cu&aacute;nto tiempo variaban los diferentes estados como el de paciencia o antipat&iacute;a.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todo hab&iacute;a sido propuesto en capital. El reencuentro luego de tantos a&ntilde;os de amistad. Ya todos casados y con hijos menores y adolescentes. Volverse a juntar para conservar el recuerdo, m&aacute;s bien para recuperarlo puesto que la memoria, despu&eacute;s de todo se los termina robando, y pensamos que s&oacute;lo estamos con varios presentes, al desnudo, estafados por nuestro propio intelecto.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Egresarse con chicos, hoy verlos hombres y mujeres. El hast&iacute;o del tiempo nos quiere atrapar ya fuera en d&iacute;as o&nbsp; noches, sin embargo nos alejamos unos, y otros se acercan a un proyecto tan particular y diferente del nuestro.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi madre se llamaba Maite, la reuni&oacute;n era por parte de mi padre pero se la ve&iacute;a contenta. Hac&iacute;a relaciones con todo el mundo, algo que pude heredar de ella aunque a veces debo confesar que me paso de la raya y la relaci&oacute;n la termino haciendo con el mundo en s&iacute; mismo como forma natural y prosaica.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me cuesta bastante mirar a los ojos, el espejo satisface mis limitaciones, pero siempre recaigo en la mirada de ella para saciar mis dudas existenciales. Su rostro involucra el m&iacute;o tambi&eacute;n; puedo ver entre el vaho de la vida las cosas tan irregularmente que me incita el an&aacute;lisis propio en mis padres. Ellos tienen la gama de rasgos que dieron un color tan opacado como el m&iacute;o. Sin embargo la simpat&iacute;a empareja un poco la balanza de una personalidad que va pesando cada vez m&aacute;s y promete asumir un precio relativamente social.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Trato de no entrar mucho en detalles porque lo que en verdad quiero contar radica principalmente en lo ocurrido a la vuelta, cuando todos estaban de nuevo en sus hogares. Es una aproximaci&oacute;n que dije y que tuve, por as&iacute; decirlo, hacia uno de los amigos de mi padre.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nos enteramos tarde, casi una semana despu&eacute;s de la reuni&oacute;n en la costa. El tipo desapareci&oacute; sin aviso; por momentos cre&iacute; que una broma tonta hab&iacute;a sido la encargada de negar un secuestro o una discusi&oacute;n con su esposa.</strong></p>
<p><strong>Se llamaba Ricardo, me acuerdo que de todas las personas ese d&iacute;a presentes era el m&aacute;s humorista, el que pon&iacute;a la voz por encima de todos. Haciendo muecas casi horribles, se deleitaba contando an&eacute;cdotas sobre negocios clandestinos y jud&iacute;os entrenados en el ejercicio del ahorro eterno. Recuerdo haberme cansado de escuchar tantas boludeces. Hasta mi viejo sent&iacute;a curiosidad por frecuentar otro tipo de charlas. El instante iba siempre prefigurando un eco de salida, pero aquello era s&oacute;lo un deseo eterno en ese momento.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Recuerdo que, no viene al caso, sent&iacute; aprensi&oacute;n pero de golpe, porque estaba concentrado ya en mis temores acerca del destino; deb&iacute;a cuidarlo mucho, a pesar de que lo hab&iacute;a dejado por un rato de lado, sin registro ni papeles en orden.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este hombre, volviendo al caso, segu&iacute;a hablando y hablando y su esposa se mor&iacute;a junto a &eacute;l, enferma de placer y enso&ntilde;aci&oacute;n alucin&oacute;gena, producto del vino m&aacute;s el asado.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y qu&eacute; relaci&oacute;n hay entre la desaparici&oacute;n de Ricardo y su risa desgarradora, c&oacute;mica y brutal para los o&iacute;dos con ideales de nostalgia. Pues, hay bastantes. Hoy se sabe poco sobre el caso. El oto&ntilde;o cubre los detalles que implican la deducci&oacute;n de asuntos tanto cotidianos como policiales; con la corteza de los peque&ntilde;os apuntes, el logro de escarbar pero encontrar, a pesar de quedar con las u&ntilde;as llenas de tierra y lugares habilitados para no buscarlos.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En primer lugar Ricardo era el m&aacute;s grande de todos, contando los hombres y las mujeres. Hab&iacute;a repetido dos veces, de esa manera lleg&oacute; a formar parte del grupo en el cual conoci&oacute; a mi padre y a los dem&aacute;s compa&ntilde;eros. Es un dato menor pero se hace ostentoso, para exagerar un poco, cuando se advierte que el cigarrillo (y me era posible saberlo hasta cierto punto) era su herramienta de manipulaci&oacute;n m&aacute;s expl&iacute;cita sobre la mesa. Como un animal que marca el territorio de todos mientras que el suyo lo rechaza con el incienso de un &aacute;rbol moribundo. Evidentemente los impulsos que rebosaban de su capacidad biol&oacute;gica lo asemejaban a un hombre con el instinto heredado. Le pregunt&eacute; a mi padre en voz baja. Me lo confirm&oacute; m&aacute;s tarde, cuando ya no quedaba nadie en <em>Lago de Parda</em>.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un hombre que fuma y bebe, y se traga hasta el mismo sustantivo de gula; pero que antes de evaporarse manda un mail a todos narrando una escena dolorosa, repitiendo cuarenta veces la palabra llorar en rededor de querer, desear, a&ntilde;orar; y firmando y aclarando que el cigarrillo y el humor destruyen los pulmones ya sea por humo o por risas.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Acaso no deber&iacute;an estar en la mira de las sospechas todo el grupo de egresados del 72`, adem&aacute;s del suicido casi anti-premonitorio que me ofreci&oacute; aquella noche la personalidad de este sujeto? O los amigos que construy&oacute; a lo largo de su vida. &iquest;Acaso mi padre, mi madre?. &iquest;Acaso yo no ser&eacute; culpable de una desaparici&oacute;n que se instal&oacute; a nivel nacional y desbord&oacute;, a su vez, el tama&ntilde;o esperanzador que sus parientes pudieran llegar a poseer? &iquest;No seremos tambi&eacute;n culpables todos cuando alguien interiormente suele cotejar diferentes apariencias y, a pesar de ello, decide quedarse con todas (ya sean dos o m&aacute;s) utiliz&aacute;ndolas como forma de vida y valga la redundancia con la posibilidad de no poder alg&uacute;n d&iacute;a llevar a cabo un examen autobiogr&aacute;fico veros&iacute;mil?</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Durante el d&iacute;a no puedo emular los p&aacute;lpitos que mantienen en coma y luci&eacute;rnagas a las estrellas. Tampoco suelo llevar mapas, no los necesito; los rayos del sol alumbran cualquier camino. Pero s&iacute; puedo deducir y confesarme del otro lado de la ventanilla, que Ricardo es un personaje creado para ser de nadie. Se ofende seguido, porque sus proporciones son confidenciales y se lo ha visto adem&aacute;s varias veces en la costa de l&aacute;grimas contando chistes horribles. La desgracia le ofrece un asiento en otra de las tantas reuniones inoportunas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me levant&eacute;, ahora si, con la noche de mochila y los cuadernos de poes&iacute;as anclados en mi cabeza. La Luna inmensa era vestigio de un crimen perpetuo. Yo Prefiero, y no lo dudo, las historias que flotan en el aire; pero en <em>Lago de Parda</em>, por lo visto, parece que siempre hay oportunidades para ba&ntilde;arse con ingenio, sin la ropa de la soledad</strong>.&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/lago-de-parda-376536" title="Lago de Parda">Lago de Parda</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/lago-de-parda-376536#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/lago-de-parda-376536</guid>
		<pubDate>Wed, 28 Oct 2009 15:08:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Inacabados</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/inacabados-342781</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p><strong>Esta vez pude lograrlo sin aquella necesidad de andar buscando personas que usen horas como si fueran elementales para detectar alg&uacute;n aspecto s&oacute;rdido en la ma&ntilde;ana. Esta vez logr&eacute; mucho de lo que antes parec&iacute;a ser una capacidad. Hab&iacute;a cosas interesantes tambi&eacute;n; en otro caso hubieran podido ser aceptadas como v&aacute;lidas. Siempre recordemos con la misma dignidad. Abuso de raz&oacute;n, tal vez; pero no menos determinante el hecho de ser y triunfar acotando discursos hinchados y para el uso evitable de vivir hablando inacabado.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Le preguntamos c&oacute;mo lo hab&iacute;a hecho, c&oacute;mo se hab&iacute;a conformado con aceptar de entrada una propuesta tan arriesgada. Porque no s&eacute; cuando y no sabemos d&oacute;nde se ve una cosa parecida, algo tan confuso de interpretar; llegar afuera, buscar entre nieblas y la repisa llena de lapiceras con tinta inacabada</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y cuando el momento preparado, o mejor a&uacute;n, esperando junto y cerca de ese espacio que si usa las horas y s&oacute;lo aquella oraci&oacute;n decisiva se va terminar llenando de algo profundo, indignante o no, levantamos entre todos una carretilla de ojos que instalaron el rumor en la mente concretada. Pero quieran aquellos o&iacute;r lo que dijo que conten&iacute;a, claro, c&oacute;mo lo hab&iacute;a logrado. Primero decirlo, y segundo, la maravillosa acci&oacute;n que estaba en cuesti&oacute;n.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Empezaron todos sentados porque resaltaba m&aacute;s la imagen que iba a dar en unos instantes. <em>"Lo que haga est&aacute; directamente relacionado con lo que voy a ir diciendo"</em>.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mientras comentaba c&oacute;mo iba a ser su manifestaci&oacute;n olvidamos por completo de d&oacute;nde proven&iacute;amos, si &eacute;ramos ni&ntilde;os oyendo a la abuela o muchachos a punto de iniciarse en una aventura narrativa psicof&iacute;sica inacabada.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entendimos un poco, no del todo, y la masoner&iacute;a dentro de un recipiente con poca luz y alejada un poco de la ciudad parec&iacute;a que en cualquier momento se iba a desbaratar y los miembros, o sea nosotros, terminar&iacute;amos ocup&aacute;ndonos de asuntos rutinarios, prosaicos, aburridos, inacabados.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero con ese poco le estrechamos la mano, tan arrugada, tan fabricada con amor a patadas. Una sonrisa repentina se detuvo en su rostro calcado al m&iacute;o; la firma que registraba nuestra respuesta frente a semejante logro individual y que pronto ser&iacute;a considerado un leg&iacute;timo ritual. De ahora en m&aacute;s &iquest;qui&eacute;n podr&iacute;a quitarnos el lugar de oyentes agitados, conmocionados, inacabados?</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Le pedimos de rodillas que repitiera todo antes de irse, no era dif&iacute;cil volver a hacerlo, de cualquier manera nadie jam&aacute;s nos podr&iacute;a quitar ese conjunto de satisfacci&oacute;n que fue moldeando el alma, por lo menos la m&iacute;a, que tanto anhelaba la impermeabilidad, que tanto buscaba refugiarse bajo el derroche de tiempo de una tarde inacabada.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los que segu&iacute;an sentados (algunos escaparon por la puerta del fondo que estaba m&aacute;s escondida que ellos) me miraron. Estaban atentos. No comprend&iacute;an absolutamente nada, no derogaban su voluntad a cualquiera y yo pod&iacute;a haber sido la excepci&oacute;n (hasta el momento la soluci&oacute;n quebrada con vozarr&oacute;n estoico), &uacute;nica forma entronadora y meticulosa sobre sobres de remitente vencido. Aburridos amigos conocidos por la manera de fugarse toda la noche para corregir un c&oacute;digo postal antiguo que tiene la direcci&oacute;n de una iglesia presbiteriana. Un domingo con voluntad nada m&aacute;s que ajena, esperando ansioso recibir el mensaje y la sabidur&iacute;a obnubilada prevista para lograr una vida inacabada.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Oigamos como canta este tipo, ah&iacute; parado, haciendo propuestas obscenas y calificadas a&uacute;n sin causas o palabras comprensibles. La ronda era cada vez m&aacute;s estrecha hasta que el de <em>Itat&iacute; </em>le puso punto final a esta barbaridad de gente inmiscuida en el ruido filos&oacute;fico, ostentando el goce imp&iacute;o y manifest&aacute;ndose en contra del sistema basado asado sal y carne individuo a la parrilla hasta la &uacute;ltima le&ntilde;a y ojera fuera de una tarde (debo decir inacabada por la regla pero no puedo, ser&iacute;a demasiado sufrir) un patio y un tramo de pasillo soleado, incluso en las horas para prender la luz, el crep&uacute;sculo que lleva la manzana dentro suyo.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Qued&aacute;bamos pocos pero ser&iacute;amos hip&oacute;critas diciendo que segu&iacute;amos pensando, como al principio, que disfrut&aacute;bamos el hecho de escuchar un cuento ya dicho y hecho tantas veces en los tiempos; era mejor tener una experiencia m&aacute;s personal con las hojas que no resultan tan superfluas cuando se las tiene delante de la nariz, pues est&aacute; comprobado que los casos en los que han entrado por las orejas, el receptor empieza a experimentar otro tipo de sentido y la convulsi&oacute;n del mensaje se hace mayor (esto ser&iacute;a bueno, tal vez) y as&iacute; se termina por comprender otra cosa en tono m&aacute;s <em>"de un alma"</em> Para la mayor&iacute;a, sin embargo, aqu&iacute; se daba su mayor expresi&oacute;n inacabada.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hoy estoy soy en otro lado, sabiendo que no todo es tan grupal y que la culpa se la lleva siempre el que ha ideado una reuni&oacute;n en beneficio propio. El de Itat&iacute; me llam&oacute; el otro d&iacute;a y me dijo que estaba orgulloso de haberse quedado conmigo hasta el final, porque eso le sirvi&oacute; para comprender todo con mejor cautela, que hab&iacute;amos ca&iacute;do en un trance de conciencia eterna internados ondulados untados sobre la tierra que se pega al crimen y al abuso de un pobre trabajador que busca su lugar en ella. No tengo tiempo para decir en realidad todo lo que tengo pensado buscar de ahora en m&aacute;s. El s&eacute;quito de aquella tarde no ten&iacute;a para nada que ver con la sensatez de hombres y mujeres que se juntan para conseguir un laburo inacabado. Todos sab&iacute;an lo que buscaban y que as&iacute; como algunos tienen su pala, su micr&oacute;fono como herramienta, aqu&iacute; se pon&iacute;a en juego la persuasi&oacute;n, elemental para venderle un producto a cualquiera. Yo necesitaba cualquier cosa, por eso me hab&iacute;a quedado hasta el final; pero algunos verdaderamente quer&iacute;an al oficio e hicieron una prueba con sacos lapiceras o cualquier cosa. Hab&iacute;a que vend&eacute;rselos a cualquiera, nada m&aacute;s y nada menos eso era lo que proporcionaba una buena calificaci&oacute;n; y la verdad, pelearse con estos tipos no ten&iacute;a importancia, despu&eacute;s de todo nosotros hab&iacute;amos asistido sin que nadie nos pusiera un arma en la cabeza. Pero siempre se termina descubriendo gato encerrado en todo aviso peque&ntilde;o e interesante de diario respetado, algo de sin verg&uuml;enza, de ladr&oacute;n inacabado.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Despu&eacute;s, cuando pens&eacute; porqu&eacute; hab&iacute;a ido con tanto entusiasmo a compartir una rueda de piedra sobre la base de consignas aceitosas, dud&eacute; verdaderamente de m&iacute; como ser capacitado. Dude mucho y s&oacute;lo lo hice para poder retomar el camino m&aacute;s o menos de la infancia. Otra vez la b&uacute;squeda de lo cotidiano, mi coraz&oacute;n era como un radar pero rojo y no perderme de vista, adem&aacute;s de seguir algunas otras cosas y mujeres (as&iacute; en la tierra como en el cielo) ten&iacute;a que ser, seguramente su principal funci&oacute;n (inacabada) </strong></p>
<p><strong>Yo sal&iacute; despu&eacute;s que el de Itat&iacute;, no se che, para que carajo hab&iacute;a entrado, lo cierto es que ahora sal&iacute;a comprendiendo bastantes oportunidades que mejor no obviarlas, como si ser&iacute;amos m&aacute;quinas que para todo sirven. La verdad, somos muy limitados, eso nos hace m&aacute;s humanos que nadie, el gran problema es que nos negamos a aceptar nuestra ruina para colaborar en lo que no tenemos idea de c&oacute;mo se hace sin darnos cuenta que aqu&iacute;, optando por esto tendr&iacute;amos un beneficio inacabado.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El de Itat&iacute; me dijo, antes de entrar, mucho antes cuando hac&iacute;amos la fila para entrar al "infierno" (no es un boliche, sigo hablando de este paradero de llamadas inacabadas para gente de cualquier tipo de raza acabada inacabada, a punto de acabar o de llegar a formar parte de la naturaleza) y me lo hab&iacute;a dicho bien clarito: <em>"vamos a entrar, vamos a entrar y encima estamos orgullosos"</em>; pero yo no le di ni cinco de bola, quer&iacute;a escuchar, quer&iacute;a aprender, ofrecer, pulular, olfatear, husmear, observar y conquistar el ofrecimiento con una buena melod&iacute;a de propaganda est&uacute;pida dedicada a la hermosa generaci&oacute;n del siglo veintiuno.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para qu&eacute; seguir hablando, es que intento ser inacabado y me confundo, me acuerdo esto de los l&iacute;mites humanos que ya se me iba olvidando de nuevo. Deb&iacute; haber imaginado que salir al cielo se pod&iacute;a haber inmiscuido con su antag&oacute;nico. Para nada, por supuesto, adentro era para salir peor, salir solo a alguna terraza del infierno, pero siempre quedar encerrado dentro de &eacute;ste.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ser&iacute;a mucho pedir que de ahora en m&aacute;s nos deban llamar "call boys" o mejor dicho, debamos llamar nosotros a todos y venderles cualquier porquer&iacute;a. Queremos dejarle la casa llena de basura, que la sustituya por cuentos y cuantos poemas o cualquier cosa que le sirva para aprender algo. La divina tragedia, escrita por Dante, un muchacho que vive en los juncos aleda&ntilde;os a Mataderos y tiene una banda de cumbia guerrilla, es una excepci&oacute;n que hacemos, porque &eacute;ste material se lo regalamos si compra un set de peluquer&iacute;a para llevar en el bolsillo, o si compra la colecci&oacute;n de discos verano 2040-49, que pronto saldr&aacute; en los puestos de diarios a un precio much&iacute;simo m&aacute;s elevado del que nosotros le ofrecemos. Me parece que sigo sin comprender lo de <em>Itat&iacute;</em>, me entusiasmo y enseguida tengo la necesidad de vender algo a los gritos; por favor, disculpen, las molestias ser&aacute;n inacabadas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/inacabados-342781" title="Inacabados">Inacabados</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/inacabados-342781#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/inacabados-342781</guid>
		<pubDate>Tue, 22 Sep 2009 08:12:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>La vida de Brenda</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/vida-brenda-342754</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p><strong>La vida de Brenda pod&iacute;a comerse toda junta, como si fuera un bocado de chocolate de menta. La vida de Brenda era deliciosa y ef&iacute;mera y quedaba ese sabor mentolado durante un tiempo en la boca rumiante. Por ejemplo, si se conservaba ese frenes&iacute; para llevar a cabo toda la forma de proyecto y obsesi&oacute;n antes que nadie, en el preludio de su vida, cuando ya se pod&iacute;a prever que lo que ir&iacute;a a dejar, con el paso de los a&ntilde;os y los dientes blancos como tabletas recortadas de chocolate, era justamente ese maravilloso aliento en el aire que nos da ganas de tomarlo para salir adelante. Ese placer inmaterial en el que se hab&iacute;a convertido la vida de Brenda no era m&aacute;s que siempre debilidad por el postre. Todas las pasiones cercanas a la simpat&iacute;a y tambi&eacute;n al rechazo (si comparamos aquel cumplido rico s&oacute;lo poseyendo una dentadura privilegiada). Porque la vida de Brenda dejaba sus marcas a largo plazo. No estaba nada mal comerse una vida de Brenda, pero comerse dos pod&iacute;a traer problemas importantes para la salud o para todas las apariencias juntas o derramadas sobre la mesa.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una vez <em>la Nancy</em> pasaba por encima de la tan y tan ansiada esperanza de conseguir el pr&eacute;stamo para el departamento o al menos para conseguir un simple cobertizo. Iba caminando pobrecita con su carita media triste, pisando sue&ntilde;os de ser una chica grande con futuro; hasta que se encontr&oacute; con la vida de Brenda. La levant&oacute; la mir&oacute; un poco la palp&oacute; la dio vuelta y la contempl&oacute; por un largo rato.</strong></p>
<p><strong>-&ldquo;Qu&eacute; vida tan delicada&rdquo; -dijo la Nancy. &ndash;&ldquo;Parece tan deliciosa, me la llevar&iacute;a de una a la boca, pero prefiero mejor guardarla. No quiero al fin y &nbsp;al cabo quedarme sin techo ni comida&rdquo;.</strong></p>
<p><strong>La vida de Brenda qued&oacute; resguardada en el oscuro y profundo bolsillo de <em>la Nancy</em>.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La vida de Brenda y <em>la Nancy</em> iban juntas ahora por una causa tan simple como era la del encuentro casual y repentino. El sabor y el instinto discreto que tiene el hombre (en este caso la mujer) de llevarse una golosina al cielo bastante antes de que sea catalogada de golosina</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Nancy cerr&oacute; los ojos y contempl&oacute; una vidriera diferente y cuando sali&oacute; apurada de vuelta en busca si se quiere de sentido o comprensi&oacute;n por el or&aacute;culo de la casualidad, hall&oacute; enseguida otra forma de relacionar los por qu&eacute; con alguna buena raz&oacute;n para contestarlos. Sac&oacute; la vida de Brenda y se la dio a un ni&ntilde;o que pasaba mendigando, pidiendo una monedita para poder comprarse algo.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>La Nancy</em> sab&iacute;a lo que ten&iacute;a que hacer porque no hab&iacute;a otra causa que le impidiera dejarse llevar por una buena intensi&oacute;n. La vida de Brenda sigui&oacute; pasando de manos a manos inmaduras; otras no tanto (a veces hasta las de un animal) Pas&oacute; por mucha gente porque realmente nadie quer&iacute;a llevarse a la boca una verdadera hostia hecha de chocolate y menta, posiblemente construida a partir de la creencia divina y oscura de endulzarse la barriga de m&aacute;s y no compartir el alimento cuyo prop&oacute;sito devendr&iacute;a m&aacute;s tarde en sentimiento y as&iacute; en soledad. Por eso todos conservaban hasta cierto punto la vida de Brenda y la iban trayendo, regresando, obsequiando, prestando, conjugando o delegando al poder siempre conveniente por una buena causa.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya se hac&iacute;a tarde cuando la Nancy lleg&oacute; a decirle al pobre hombre que vend&iacute;a numeritos todo lo que sent&iacute;a desde antes, un rato antes, parada sobre sue&ntilde;os y una dulzura en forma de moneda verde. Le cont&oacute; todo de una pero, igualmente la charla dur&oacute; bastante y la vida de Brenda por primera vez no formaba parte de la cuesti&oacute;n en s&iacute;.</strong></p>
<p><strong>Su importancia quedaba al margen de la inocencia, puede ser, dos personas que no ten&iacute;an esa fuerza para enfrentar al mundo y si pasaban y no se quedaban, pocos se dar&iacute;an cuenta. A nadie le importar&iacute;a y aunque ahora estaban y segu&iacute;an enumerando desgracias, tantas por ac&aacute; por all&aacute; y por debajo, y el de arriba que no se las resolv&iacute;a. No ca&iacute;an en el oprobio por algo: La vida de Brenda (un numerito m&aacute;s ahora) era la que en verdad hab&iacute;a bajado para solventar sus implicancias en el destino de otro, en beneficio del otro. Una cadena que hab&iacute;a empezado siendo de chocolate y con el tiempo se transformaba en acero inoxidable, uniendo por el solo placer de transmitirle al que sigue menos que una palabra, menos de un gesto: La vida de Brenda, tan dulce, tan ceremonial, tan callada y redonda; tan madura aunque por dentro se viera verde como la uva en los Parrales del invierno, como las esmeraldas y como las plantas que conservan con toda su arrogancia la miel de la sabia.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As&iacute; se ve&iacute;a la vida de Brenda cuando pasaba de vida en vida. <em>La Nancy</em> la hab&iacute;a tenido dos veces y esta vez se la daba al hombre de los numeritos; &eacute;ste a su vez se la dio de yapa a un abuelo que caminaba un d&iacute;a muy temprano (ma&ntilde;ana primaveral cercana a la distancia de salir a flores y olores convertidos ya en proverbios humanos por excelencia)</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un d&iacute;a, finalmente, la Vida de Brenda cay&oacute; en la vida de Brenda; una casualidad con precedentes, pero que para &eacute;ste caso hubo una clara particularidad, clave si entendemos que lo netamente ontol&oacute;gico pasaba desapercibido. Porque, a pesar (mejor dicho a pensar) en la mano tan fina y elegante y acaramelada que llevaba Brenda con su brazo, traer&iacute;a ciertos prejuicios (una mano mugrienta se puede limpiar, es el caso de esta chica) Lo cierto es que aqu&iacute; hallaron refugio las dos. Esta vez las dos partes (el objeto y la persona) se sintieron c&oacute;modas por primera vez. As&iacute; es, la vida de Brenda ten&iacute;a vida, era conciente de los placeres que causaba en la gente; pero nunca lo hab&iacute;a sido tanto cuando daba por fin con la persona justa para cumplir con su objeto &uacute;ltimo que era provocar en el otro la esencia invisible y mentolada, transformadora, oblig&aacute;ndola para siempre a no ser partidaria de la verborragia y s&iacute; en cambio de la plenitud silenciosa que construye esa mirada de un ser fascinante que esconde el saber y se resguarda en el misterioso acantilado de su origen secreto (el silencio pareciera cumplir con la funci&oacute;n de dilatar siempre la belleza y abolir esa suerte de sujeto espantoso del que todo se sabe y poco importa).</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La vida de Brenda produjo justamente eso en Brenda, que lo hab&iacute;a perdido cuando ca&iacute;a en la edad de la deformidad, edad, pues, donde las cosas innatas se pierden por un tiempo indeterminado. El sigilo con que se mueve y nos va envolviendo una extra&ntilde;a personalidad que no conocemos y que encima va haci&eacute;ndose c&oacute;mplice del destino bonito pero que yace eterno en la superficie y la vanidad. Brenda tom&oacute; bien fuerte su moneda verde y ante las miradas at&oacute;nitas y los ofrecimientos que iban de lo m&aacute;s disparatado hasta la misma vida de una persona, consider&oacute; que lo que hab&iacute;a sido una mercanc&iacute;a de intercambio para otros era para ella un amuleto con sabor a sentimientos que sus papilas gustativas volv&iacute;an a recuperar.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y as&iacute; termina la vida de Brenda; pero su final pareciera formar parte de un nuevo ciclo en la forma de crecer de Brenda y esta vez para siempre. De ahora en m&aacute;s nadie pod&iacute;a ser poseedor de algo que ella toda su vida consider&oacute; propio pero que por razones del destino (inevitablemente distorsionado para cualquiera y nadie se zafa) no retuvo en lo alto, dos parpados caprichosos y atentos a no mirar ni dejar mirar, a no vivir ni dejar vivir. Son cosas que no se pueden olvidar ni dejar llevar por cualquiera. Cosas que pertenecen y punto y que los dem&aacute;s, Brenda, busquen su propia hostia.&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/vida-brenda-342754" title="La vida de Brenda">La vida de Brenda</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/vida-brenda-342754#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/vida-brenda-342754</guid>
		<pubDate>Tue, 22 Sep 2009 07:54:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Entre primos y la búsqueda de extraños presagios</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/primos-busqueda-extranos-presagios-337863</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Respondi&oacute; en un abrir y cerrar de labios, como si se negara al compromiso ofreciendo una carta de disculpas que dura horas. La pregunta hab&iacute;a sido muy compleja pero &eacute;l sol&iacute;a decir que lo ef&iacute;mero est&aacute; siempre vivo y m&aacute;s cuando se intenta poner las cosas en el peor lugar y m&aacute;s complicado de todos. Fantas&iacute;a (detr&aacute;s de la puerta que daba al cuarto de Pedro) pudo llegar a o&iacute;r aquella notable respuesta y mejor que nadie, fue ella pariente de las ventajas que traer&iacute;a nuestra decisi&oacute;n impl&iacute;cita en eso que a Pedro le gustaba llamar el <em>gueto m&aacute;gico entronado en la sustancia de la alegr&iacute;a.</em></strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fantas&iacute;a sali&oacute; corriendo, abri&oacute; la ventana y me hizo una se&ntilde;a para que golpeara la puerta.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Se&ntilde;ora, estoy buscando a Fantas&iacute;a, &iquest;no sabe si est&aacute;?</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esta mujer, que hab&iacute;a sido la primera persona en salir a ver quien era, ten&iacute;a la cara muy compulsiva y la piel como demasiado sint&eacute;tica para que yo pudiera frisar en apariencia alguna edad cercana al tiempo que llevaba con vida.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -No, se&ntilde;or, y perdone pero en este momento no puedo atenderlo-. Se escuchaba que de fondo sonaba Pedro con quejas imperecederas. La se&ntilde;ora, madre biol&oacute;gica de estos dos revoltosos j&oacute;venes (aunque, a decir verdad, ten&iacute;an la misma edad que yo) media hincha pelotas y media River Plate, gir&oacute; su rostro de nuevo hacia m&iacute;, esta vez hinchada hasta el paroxismo pero, al menos reconoci&eacute;ndome, al mismo tiempo que yo a ella. &iexcl;C&oacute;mo iba la t&iacute;a a olvidarse de su sobrino favorito, por dios!</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se disculp&oacute; de rodillas riendo a carcajadas y entrando en raz&oacute;n; luego se levant&oacute; y me abraz&oacute;, entre la poca risa que se iba ya desvaneciendo por completo. Sus palabras salieron como plagas que ahora se iban metiendo en la casa.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Pas&aacute;, pas&aacute;, pas&aacute; por favor, lo que pasa es que me agarraste discutiendo con tu primo sobre el origen de la vanidad. &Eacute;l no se molesta en decir otra cosa que vanidad, vanidad. &iquest;Te parece che, que la vanidad sea el origen de la vanidad?</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -No se t&iacute;a, que se yo, puede ser-. le dije medio inc&oacute;modo, tratando de poner la campera en alg&uacute;n lugar ordenado.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pedro sali&oacute; a mi encuentro y cuando me iba a saludar, Fantas&iacute;a se interpuso y con una emoci&oacute;n que me pareci&oacute; exagerada pero linda, me dio primera la bienvenida al mundo de los Piniataro. Yo conoc&iacute;a ese mundo pero hac&iacute;a bastante que no pasaba. Unos cuantos a&ntilde;os atr&aacute;s, ellos me hab&iacute;an prestado una c&aacute;mara para filmar un casamiento por encargo del tipo que viv&iacute;a (y que lo sigue haciendo) en el almac&eacute;n de enfrente de mi propiedad. Resulta que su hija se casaba y necesitaba a alguien para que documentara las im&aacute;genes de la fiesta, el jolgorio y el casamiento en cuesti&oacute;n. Yo me ofrec&iacute; pero con la &uacute;nica condici&oacute;n de encontrar una filmadora antes que nada. Cuando record&eacute; que la t&iacute;a Maru ten&iacute;a una chiquita y f&aacute;cil de manipular (aunque dif&iacute;cil para manipular im&aacute;genes) le rogu&eacute; que me la prestara; despu&eacute;s anduvo mucho tiempo en mi casa, despu&eacute;s me acord&eacute; que la ten&iacute;a que devolver, despu&eacute;s de qui&eacute;n era y despu&eacute;s, mucho tiempo antes de lo que hab&iacute;a sucedido ayer con C&eacute;sar, caigo por fin con c&aacute;mara en mano, primos en los hombros y t&iacute;a en la nuca iluminada por mi aparici&oacute;n y la de la c&aacute;mara, despu&eacute;s, lo de su edad, era un chiste, jam&aacute;s se materializar&aacute; en palabras.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La idea de ir a visitar a mis primos, siguiendo pasos fr&iacute;volos, zancada tras zancada y llegar y nada m&aacute;s que presentar una excusa sola, otorgar en mano un aparato y despedirme en un abrir y cerrar de besos, como m&iacute;nimo quedaba mal, por suerte mi destino de pariente cercano llegaba adem&aacute;s con una b&uacute;squeda, una b&uacute;squeda muy pura relacionada una sola vez con presagios que hab&iacute;a tenido viajando en el bondi. Tanto Fantas&iacute;a como Pedro, iban a tener un accidente. </strong></p>
<p><strong>Uno no sabe bien qui&eacute;n es hasta el mismo d&iacute;a en que nace, y desde, podr&iacute;a decirse, la tarde de aquel mism&iacute;simo d&iacute;a uno ya se pone a ver las cosas con mayor detenimiento. La b&uacute;squeda consist&iacute;a (y despu&eacute;s de considerar que el accidente no era f&iacute;sico sino casual), en el choque frontal con determinado personaje que estaba de paso y que a mi siempre me hab&iacute;a interesado para indagarlo impulsivamente sobre el cine, la poes&iacute;a, la m&uacute;sica y tantas otras cosas referidas a la creaci&oacute;n impulsiva tambi&eacute;n. Digo, la b&uacute;squeda iba a comenzar cuando ya ellos supieran acerca de mi presagio. Despu&eacute;s del accidente (lo llamo as&iacute; porque Pedro y Fantas&iacute;a reconocer&iacute;an a &eacute;ste y por cosas que ocurrieron en el pasado Pedro terminar&iacute;a a las pi&ntilde;as con el tipo hasta dejarlo hecho trizas) yo quedar&iacute;a en encontrarme con alguno de los dos, que se encargar&iacute;a de seguirlo hasta cualquier punto, cualquier direcci&oacute;n o cualquier lugar sin direcci&oacute;n, ya sea Pedro o mi querida prima Fantas&iacute;a, alguno, no importaba quien, necesitaba para que me ayudase a detectar ad&oacute;nde pod&iacute;a yo top&aacute;rmelas con este hombre</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Presagio, de qu&eacute; hablas che, esas son pavadas, adem&aacute;s ya sabes que si nos cruz&aacute;ramos con el <em>P&aacute;jaro</em> Pedro se pondr&iacute;a como loco. O no te acord&aacute;s que hace unos a&ntilde;os Pedro, que lo conoc&iacute;a porque hab&iacute;a sido su profesor de Literatura inglesa, le pidi&oacute; encarecidamente que le corrija unos relatos que ten&iacute;a y &eacute;ste no s&oacute;lo que lo trat&oacute; de plagiador, sino que rob&oacute; sus ideas y m&aacute;s tarde las coloc&oacute; en un pr&oacute;logo, creo que de su libro m&aacute;s importante o el de mejor venta.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Te entiendo Fantas&iacute;a, lo que pasa es que el tipo me sirve bastante, hace poco edit&oacute; un libro muy interesante sobre cine italiano, adem&aacute;s publica comentarios semanales en revistas de arte cinematogr&aacute;fico; me pareci&oacute; interesante encontrar, tanto en sus comentarios como en &eacute;ste nuevo libro, algo parecido a lo que yo quiero plasmar en una pantalla; tiene una forma de expresarse inteligente, me siento muy representado en lo que dice, c&oacute;mo siente adem&aacute;s esto de los aspectos en la armon&iacute;a musical y la poes&iacute;a simbolista.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pedro y mi t&iacute;a Maru, que escucharon y especularon antes de que yo lo supiera, me reprimieron de forma antol&oacute;gica, m&aacute;s que nada Pedro no llegando al insulto me dijo que yo estaba medio chiflado, primero por lo del presagio y segundo con hacerme el favor de saber d&oacute;nde podr&iacute;a ir a v&eacute;rmelas con el cr&iacute;tico. Acced&iacute; a su reclamo, adem&aacute;s tranquilamente pod&iacute;a buscar su mail en alg&uacute;n apartado debajo de lo que sol&iacute;a escribir semanalmente. Despu&eacute;s, cuando pas&oacute; un rato largo desde el minuto en que hab&iacute;a entrado a la casa de los Piniataro, comprend&iacute; que no hab&iacute;a tenido sentido pedirles a mis primos que hicieran esto. Comprend&iacute; tambi&eacute;n que el inter&eacute;s por encontrarme con el hombre deca&iacute;a en expansi&oacute;n; sus ideas me interesaban mucho, por ejemplo dec&iacute;a que tanto el cine como la literatura acceden al alma porque &eacute;sta carece de venas y de sangre. La inyecci&oacute;n a trav&eacute;s de los ojos en un espacio vac&iacute;o donde nada intercede, y las palabras, las im&aacute;genes y los sonidos que producen estas dos artes se apoderan de &eacute;ste como si fuera la misma sangre circulando por la habitaci&oacute;n del cuerpo; en otras palabras, que cuando vemos una gran pel&iacute;cula o leemos un gran libro el alma comienza a fluir, la presi&oacute;n preexiste pero hasta no compartir esta experiencia (que por supuesto dice que se da adem&aacute;s con otras artes como la pintura, lo que pasa que por cuesti&oacute;n de gustos y placeres...) uno desconoce si tiene alta o baja; es un monumento pero con vida al alma. Las manifestaciones art&iacute;sticas cumplir&iacute;an el papel de torreones y vasos sangu&iacute;neos para el alma y no descubrir esto ser&iacute;a la "muerte natural de la misma" que despu&eacute;s el cuerpo, en determinadas ocasiones est&aacute; dispuesto a imitar. Por muerte natural, muerte natural; es as&iacute; como el alma llega al mundo y lo triste est&aacute; en que no es una enfermedad sino un tipo de muerte.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fantas&iacute;a extrajo de su bolsillo una p&uacute;a, me la puso en mi mano derecha y me dijo al o&iacute;do si no le tocaba algo, un par de acordes para sustituir presagios insulsos por alguna linda visi&oacute;n con los o&iacute;dos. Como no hab&iacute;a guitarra le pregunt&eacute; si me quer&iacute;a acompa&ntilde;ar hasta mi casa pero no acept&oacute;. Terminamos hablando un poco, entre distintos silencios de una radio fm y biscochos que la t&iacute;a hab&iacute;a hecho al horno.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Como te dec&iacute;a -dijo Pedro-, mi viejo est&aacute; acostumbrado, una vez hasta pens&oacute; que le iban a dar un premio y sin embargo termin&oacute; tirando las palabras a la basura. Es normal que pase, a veces pensamos que vamos cargando una mochila de ilusiones, un halo de providencia y las manos ocupadas en el di&aacute;logo preferido, pasa un d&iacute;a, dos y nos damos cuenta que todo eso junto era ilusi&oacute;n y nuestro cuerpo con nosotros adentro una mochila media gastada que ya la dej&aacute;s por otra mina.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&iquest;Como? -pregunte confundido-, &iquest;nosotros nos dejamos por otra mina?, es una carga hasta cierto punto, aunque yo no dir&iacute;a eso, el amor, sabes, es otra cosa, o est&aacute; dividido en categor&iacute;as, no estoy de acuerdo con vos Pedro, un fracaso en lo que sea termina siendo alimento para ganado. El alma gravita; adem&aacute;s una mujer abarca mucho m&aacute;s que nosotros y la mochila al hombro, te lo digo como buen compositor de mentiras que soy, filmar una mujer es salirse de los l&iacute;mites que tendr&iacute;a la imaginaci&oacute;n &iexcl;y tan f&aacute;cil es!</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fantas&iacute;a me miraba, le gustaba lo que dec&iacute;a, no era rom&aacute;ntico pero me acercaba bastante a lo que esperaban las mujeres de los hombres. Se la ve&iacute;a con los pies cruzados y los brazos hacia atr&aacute;s con las manos pegadas al piso. Ten&iacute;a puesta una especie de piyama escoc&eacute;s. La alfombra de su habitaci&oacute;n incitaba de hac&iacute;a rato a sacarnos las zapatillas. Se supon&iacute;a que hab&iacute;a escuchado lo que yo hab&iacute;a manifestado acerca de las extra&ntilde;as opiniones que ten&iacute;a Pedro; pero cuando salt&oacute; con lo de ir a comprar un poco de comida, me di cuenta que las apariencias eran a veces enga&ntilde;osas.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Que incre&iacute;ble -dijo Pedro-, el ser humano nunca se ha conformado con el conocimiento de las cosas, las cosas que se ven a simple vista y que son supuestamente cre&iacute;bles, no consider&oacute; que las cosas cre&iacute;bles puedan llegar a ser m&aacute;s incre&iacute;bles que las mismas incre&iacute;bles-. Autodefinici&oacute;n y paradojas estetas en un primo como para hacer una remake obligada. En el desv&aacute;n hab&iacute;a toda una colecci&oacute;n de fotograf&iacute;as antiguas que deb&iacute;an haber estado en el living y por una coyuntura en el desorden casi virtual, debido y bebido angustia en red y camarita; cuartos prestados por amigos invisibles y progenitores ocupados en crear personas de cuerpo y palabra, estaban en un rinc&oacute;n o mejor dicho una repisa bastante vieja; de all&iacute; ven&iacute;a la vos diluida de Pedro que, conmigo de frente a cent&iacute;metros y Fantas&iacute;a a mi derecha form&aacute;bamos un tri&aacute;ngulo de conversaci&oacute;n tra&iacute;da de la adolescencia. Recuerdos a los que ahora Pedro le sumaba una filosof&iacute;a p&oacute;stuma y que ten&iacute;a que ver m&aacute;s con esa intenci&oacute;n de mostrarse maduro en el ocaso de alguna charla sobre las im&aacute;genes de ni&ntilde;os brincando en la memoria.</strong></p>
<p><strong>-Ser humano sin zapatillas- le dije a Pedro, que deglut&iacute;a unas cuantas masitas con agilidad.</strong></p>
<p><strong>-Es algo incre&iacute;ble, por lo menos en mi casa, hay que ver si me consideras una persona cre&iacute;ble.</strong></p>
<p><strong>-Ni ah&iacute;- suspir&oacute; Fantas&iacute;a, vos sos una persona terrible que viene cuando se le da la gana, y nos cont&aacute;s una b&uacute;squeda,</strong></p>
<p><strong>-Salgamos a la t&iacute;a Maru- dije, ustedes tienen una madre presiosa, &iquest;por que saldremos tan diferentes a nuestros padres?</strong></p>
<p><strong>-Salimos de la t&iacute;a Maru che- dijo Pedro entonando lo indiscutible y trayendo de la cocina un frasco de galletitas nuevas</strong></p>
<p><strong>-Y yo de mi madre; pero a veces hay que salir a prop&oacute;sito, tu t&iacute;a tiene un don Pedro, bizcochos para entrar nadando en Normand&iacute;a.</strong></p>
<p><strong>-&iquest;Y que significa salir de alguien? pregunto Fantas&iacute;a (apodo bastante realista el de Nati)</strong></p>
<p><strong>-Nose- conteste prosaicamente. -Por eso te digo primita, salgamos, hay que salir de todos lados, la regla m&aacute;s creible que nos ha dado Dios.</strong></p>
<p><strong>-Irreversible- aludi&oacute; Pedro, ceb&aacute;ndome un mate de az&uacute;car con un poquito de yerba. -Quien dice, &iquest;no? si alg&uacute;n d&iacute;a llegamos a Marte salimos de este mundo, est&aacute; bien, vos me pod&eacute;s decir, as&iacute; como llegaste ten&eacute;s la posibilidad de salir, con el suicidio o con la felicidad tambi&eacute;n te apart&aacute;s un poco de la vida, pero irse del mundo sin irse de la vida, &iquest;no te parece rid&iacute;culo che?.</strong></p>
<p><strong>-&iexcl;Basta Pedro!- exclamo una Fantas&iacute;a fatigada, -hablemos de otras cosas-.</strong></p>
<p><strong>La t&iacute;a Maru abri&oacute; la puerta despacio, asom&oacute; la cabeza, gui&ntilde;&oacute; dos veces un mismo ojo y Fantas&iacute;a se puso de pie. Con total franqueza hay que decir algo acerca de sus talones, moldeados con una perfecci&oacute;n casi <em>Tarantiniana</em>; y los calcetines a mi lado, de primer plano veleidoso, estimulante y que engarzar&iacute;an okey con el rostro de mujer sobria de placer recubierta en humo que sustituye una masa de aire lujurioso en el ambiente. Fantas&iacute;a se arrim&oacute; a la puerta y sigo hablando de sus talones en sus pies uniformes y en esa piel pr&iacute;stina de la belleza sobre un lienzo movido. Talones en simetr&iacute;a con la felpa tan femenina que recubr&iacute;a la habitaci&oacute;n pulposa y desde una l&aacute;mpara y un peque&ntilde;o mu&ntilde;equito de arlequ&iacute;n, al borde de la cama, pude seguirme como si me estuviera llevando y desde all&iacute; mostrar lo que ven&iacute;a, viendo a Fantas&iacute;a en diagonal dirigi&eacute;ndose a la puerta con sus finos talones en busca de una se&ntilde;al que evidentemente desconoc&iacute;a. Cuchichearon largo rato y t&iacute;a Maru termin&oacute; dejando la puerta entre abierta&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;<em>"Cada hombre, su cuna de lado, roedor permitido"&nbsp; </em>Cuanto de C&eacute;sar hab&iacute;a en mi, solo con imprimir una oraci&oacute;n en el espacio, a raz&oacute;n de calmarme viendo a Pedro c&oacute;mo pensaba e intentaba obtener a la fuerza una sortija que hac&iacute;a de bombilla pl&aacute;stica, un cuadro embasado en paquete con fecha vencida. Ten&iacute;a pilas que eran como mis talones cruzados en sentido opuesto (signo m&aacute;s en el menos y el menos en el m&aacute;s); a raz&oacute;n de moverme y contemplar una Fantas&iacute;a que se acostaba ahora en la cama haciendo una mezcla obscena con el mazo de cartas que hab&iacute;a junto al velador</strong></p>
<p><strong>-Bueno, primos, se hizo tarde y me tengo que rajar. Estoy con ideas y C&eacute;sar capaz que tambi&eacute;n, ustedes la verdad que son compa&ntilde;&iacute;a pero pienso en esto de andar por la vida creando y me agarra una terrible desesperaci&oacute;n; ermita&ntilde;os los laureles que supimos conseguir, no s&eacute; si me escuchan. Hola, hola. Mir&eacute; de vuelta a Fantas&iacute;a que segu&iacute;a barajando, Pedro se hab&iacute;a estirado a lo largo de la puerta, construyendo un puente que dejaba la cabeza por fuera del dormitorio; parec&iacute;a que intentaba llamar a su madre y la puerta guillotina hizo que pensara sin cabeza, en bloques ecum&eacute;nicos otorgados al hombre todos juntos a pagar en cuotas (oh juremos por gloria morid) Repet&iacute; de vuelta y haciendo alusi&oacute;n a una doble despedida tuve que pararme y ver desde lo alto esta situaci&oacute;n confusa. En ese momento Fantas&iacute;a me miro y empez&oacute; a repartir encima de la cama, una y una, dos y dos, tres y tres, cuatro y cuatro, ya est&aacute;, pasaba el tres, quer&iacute;a un chinch&oacute;n. Le agradec&iacute;, pero tarde se hac&iacute;a y la prima m&aacute;s linda se pon&iacute;a; le di un golpe al tobillo derecho de Pedro que no dejaba de llamarme la atenci&oacute;n esa postura extra&ntilde;a, obnubilada con crestas a elecci&oacute;n en caso de venir al mundo sin cabeza. Los dos segu&iacute;an en ellos y yo ya no parec&iacute;a aquel individuo que hab&iacute;a llegado por sumisi&oacute;n media confusa. Otra vez me desped&iacute; no sin antes preguntarle a Fantas&iacute;a si lo que hab&iacute;a hablado con mi t&iacute;a era secreto o predicado con oportunidad de pasar a mis o&iacute;dos. Fantas&iacute;a callaba eterna, siete y siete, ocho y ocho. Ah! tampoco chinch&oacute;n, valla uno a saber. Abr&iacute; con mis propias manos la puerta, esquive la cabeza de Pedro, hice un saludo general a lo Napole&oacute;n y sal&iacute; por f&iacute;n a la calle y a la ret&oacute;rica presencia de la noche; mire de soslayo una vez m&aacute;s a la casa pero nadie hab&iacute;a tomado una decisi&oacute;n y llegar hasta la verja para despedirme. Que cosa seria cuando se tiene en cuenta parientes que le faltan tornillos, m&aacute;s cosa seria cuando uno cree que tiene todos y no le falta aceite para volver a la casa. Es terrible pero vale decir normal porque tanto Pedro como Fantas&iacute;a acostumbran a quedar envueltos y por separados en poemas de soliloquio moderno, como fichas de un mecanismo asistem&aacute;tico para equilibrar el todo con absurdos inteligentes al estilo Ionesco; infinitos manteles de esmirlas peligrosas mostr&aacute;ndonos que hubo una previa desnudez en la mesa y vanidades originadas en la vanidad. Llego aqu&iacute; a sostenerme de un primo sospechoso que renglones atr&aacute;s lo consider&eacute; un absurdo sobre proscenios parecidos a la vida.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Allanaron por primera vez todo lo que no pudieron trasladar &nbsp;(falta de coherencias). En el asfalto, porfiado con equidistancias de &uacute;ltima sospechosas, me encamine haciendo m&aacute;s que dedos. Ombligos repatriados en el centro de mi cabeza, unilaterales, sin tener para nada en cuenta qu&eacute; era lo que hab&iacute;a conseguido hasta el momento. Coherencias por el lado de buscar at&oacute;nito; pero dejar un presagio gracioso, termin&oacute; guiando mis bajos prop&oacute;sitos hasta llegar por fin a mi peque&ntilde;o y p&eacute;rfido cub&iacute;culo adyacente al pasaje Don Quijote. Una victoria en las manos de Sancho Panza, por el contrario, me oblig&oacute; a escalar demasiado para lograr mi retorno sin plagios de ser eternizado por una vuelta llena de ganas.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando me acuerdo de todas estas cosas, henchidas hasta cierto punto y estomacales (a pesar de que los pasajes son generalmente flacos). Mis primos, C&eacute;sar y la t&iacute;a, me parecieron por un momento que figuraban en alg&uacute;n cat&aacute;logo desconocido de mi conciencia, creando un todo homog&eacute;neo sin censuras. Cap&iacute;tulos que se llenan buscando algo y que no logran el montaje final cuando podr&iacute;a haberse dicho fin, adi&oacute;s, nos vemos en otro libro, hipertextos que se zarpan y te dicen no sin finura cuando morir&aacute;s mientras acabaste de presentar tu primer manuscrito. La idea era &eacute;sta: descartar absolutamente todo; dejar el gui&oacute;n y buscar otra vida, dedicarme a la poes&iacute;a cuando tuviera ganas, escribir por el ensue&ntilde;o viril. Dejar las propuestas por un tiempo, y no llamar la atenci&oacute;n de los dem&aacute;s en seguida con propuestas irrisorias o no tan audaces como uno pudiera creer.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ten&iacute;a proyectos en toda la habitaci&oacute;n, uno de ellos (para mi el m&aacute;s interesante), estaba elaborado pero no con intenciones de ser le&iacute;do por cualquier sujeto. Una vez hab&iacute;a tenido presentimientos inc&oacute;modos y me tuve que poner a escribir acerca de ellos, no me quedaba otra; una idea pod&iacute;a llegar a ser infinitas hojas as&eacute;pticas. Contuve la mirada en la ventana y desembarqu&eacute; con el esp&iacute;ritu al hombro, suponiendo que no todos sab&iacute;an hacer ideas o pasarlas en limpio. Pero quedaban y quedaban, siempre despreciadas por cualquier lugar, y el inter&eacute;s que pon&iacute;a sobre ellas era &iacute;nfimo y por tantos motivos que siempre eran bienvenidos, ni siquiera sobreviv&iacute;an a ese que hacer o destino inv&aacute;lido.</strong></p>
<p><strong>Esa misma noche, mientras canturreaba una p&aacute;gina de cl&aacute;sicos que duran horas (despu&eacute;s se hacen modernos) llamaron a la puerta unas cuantas veces con cierta violencia pero manejada cautelosamente. Desde mi prontuario anochecido se pudo comprobar que la visita terminaba en el &eacute;xtasis de algunos sin verg&uuml;enzas empresarios que van con la Biblia en la mano, acusando estados que acostumbran llevar una buena cantimplora pero nada m&aacute;s. No me ubicaron y sin embargo lograron sacarme informaci&oacute;n precisa como para pedirme una pizza con faina. A eso de las dos de la ma&ntilde;ana me llam&oacute; C&eacute;sar un poco horrorizado (hasta se sent&iacute;a el sudor por los poros del tel&eacute;fono). Imagin&eacute; bastantes cosas pero nunca que ir&iacute;a a tornarse peligroso en zozobra, que lo &uacute;nico hecho al ruego soportar&iacute;a cargas enga&ntilde;osas y sediciosas. Y ten&iacute;a raz&oacute;n, ten&iacute;a ideas, quer&iacute;a ponerse a discutir y planear un boceto m&aacute;s econ&oacute;mico. Dilucidar en torno a la toma de conciencia, con efem&eacute;rides muy concretas sobre el aspecto psicol&oacute;gico. Resulta que un mago, antes de dar el espect&aacute;culo, recuerda que ha olvidado en su casa medio canasto de secretos y palomas para usar en el show. Entra en p&aacute;nico, quiere tomar apurado la campera y agarra su sombrero obedeciendo a pensamientos inconclusos. Empieza a caminar hacia la salida, atraviesa todo el corredor unidimensional que llega hasta dos manijas de una misma puerta impecable con cartelito de exit. No abre, regresa por otro lado, inventa en ese retorno trucos menores para tener por si acaso; cuando por fin da con una llave, &eacute;sta carece de funci&oacute;n, por lo menos para esa puerta, entonces retoma una vez m&aacute;s pero sigue sin conseguir huir del peque&ntilde;o anfiteatro. Esta desesperaci&oacute;n durar&aacute; hora y media de reloj, y para mayor verosimilitud, la pel&iacute;cula estar&aacute; filmada casi toda en plano secuencia mientras que la psiquis de este muchacho se ir&aacute; tornado cada vez peor. Pero (paradojas si las hay en el cine), no ser&aacute; en vano su tiempo para realizar otras b&uacute;squedas y amores desfallecidos o rebanados por otros magos y que viv&iacute;an en dimensiones opuestas. La gran alegor&iacute;a que presenta nuestro mundo hoy en d&iacute;a es acaso la presencia de magos (nosotros) ajusticiados y varados en el medio de una terrible pir&aacute;mide dada vuelta donde los tiempos se vuelven obsoletos por estar abajo y de punta. El eterno capitalista que descansa en la palma de su mano creyendo estar en Dios, mientras acepta el perd&oacute;n de cinco mensajitos de texto, escribe un libro, lo planta y se toma un avi&oacute;n a su casa para llegar al entretiempo de River-Boca.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; C&eacute;sar estaba entusiasmado ahora con hablar de los hombres m&aacute;s que de los h&eacute;roes, de los magos edici&oacute;n siglo XXI, m&aacute;s que de los practicantes con la capa en la cabeza por incapacidad. Inmolarse con estilo, usar a la carne para proteger a la maquina. Desaparecer en esa l&oacute;brega venta de almas encasilladas en el asiento trasero de la conciencia; en los pasillos donde magos y trucos perdidos divagan porque van detr&aacute;s de cada b&uacute;squeda interior.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A lo mejor, esto podr&iacute;a haber sido una buena idea telef&oacute;nica, pero no lo era. Se me hab&iacute;a ocurrido que hubiera podido serlo, C&eacute;sar me hablaba y yo pensaba ideas para escribir en el soporte telef&oacute;nico. Cuando finalmente cort&eacute;, comprend&iacute; de veras, que a cada uno se le est&aacute; permitido como roedor ir detr&aacute;s de supuestas ideas para llenarse la panza y la cabeza, tapando esas oquedades ignorantes que nos habilitan para sentirnos contentos frente a la vulnerabilidad imperiosa que nos termina superando. Y no estaba dem&aacute;s agregar poemas ignominiosos, embelleciendo as&iacute; hasta las charlas en el Chat inconspicuo, en el bar incesto o la mancha que tenemos o seremos como habitantes inconclusos de la vereda federal.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Detr&aacute;s de la ventana, pasado un cuarto de hora, pude oler (siguiendo con esto del roedor permitido) una planicie llena de imagen triste, en el p&aacute;ramo peque&ntilde;o, sobre la <em>v&iacute;a l&aacute;ctea</em> (una f&aacute;brica media abandonada) que hab&iacute;a esencia pedregal y parda amontonada pero delimitada por un espacio ataviado de enormes lunares inh&oacute;spitos. Ah&iacute; fue, que el aura floreci&oacute; demasiado, me acerque y la ventana (esposa de ventano y ya dir&eacute; por qu&eacute;) casada, que flameaba como bandera de cuatro dibujos separados por esa cruz famosa que siempre la atraviesa. Ah&iacute;, ya no hab&iacute;a flaqueza ni despotismo iluminado, ah&iacute; contuve la mirada de una persona terriblemente llena de lunares y morfemas azules. Quedando inm&oacute;vil, sin embargo abr&iacute; la puerta y Fantas&iacute;a, por sorpresa del p&aacute;rrafo que ya iba buscando para cualquier lado, entr&oacute; (y sab&iacute;a que llevaba talones <em>Tarantinianos</em>) Entre mis manos, un ruidito hac&iacute;a como no de mi, busqu&eacute; de nuevo mis ojos en la ventana (esposa de ventano, en la eternidad juraron separarse, dieron al mundo de las aberturas un hijo que hoy est&aacute; preso por contrabando de inmigrantes novedosos que sol&iacute;an pasarse de frontera a trav&eacute;s de su madre, &iexcl;es decir por una ventana!) y poni&eacute;ndolos ahora sobre Fantas&iacute;a me di el gusto de sentirme totalmente sorprendido por su visita.</strong></p>
<p><strong>-Que haces ac&aacute;, gracias por haberme despedido, hoy en tu casa</strong></p>
<p><strong>-Perdon&aacute;, la verdad que vine a eso, vos sabes como somos nosotros che, &iquest;nunca te pas&oacute; ni parecido?</strong></p>
<p><strong>-Puede ser- respond&iacute; con una vos extra&ntilde;a, m&aacute;s fina de lo habitual, como si la vos fuera aut&oacute;mata y correspond&iacute;a a cualquier otro sujeto del cual me hubiera re&iacute;do bastante</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entramos y la capital se hizo m&aacute;s chica. Hablamos con una comodidad superior a la otra en su casa y cuando ella ya se iba volv&iacute; a preguntarle</strong></p>
<p><strong>-&iquest;Que te dijo Maru, cuando te llamo y tra&iacute;a galletitas?.</strong></p>
<p><strong>Fantas&iacute;a exhal&oacute; un aire desconocido. Afuera el oprobio de una noche con escamas h&uacute;medas espiaba toda clase de intensiones. Quiz&aacute; me debiera haber arrepentido insistiendo tanto por una cosa que de &uacute;ltima podr&iacute;a tener una importancia menor.</strong></p>
<p><strong>-Era una tonter&iacute;a, dijo felizmente. Ayer habl&aacute;bamos de pap&aacute; sin entusiasmo; record&aacute;bamos viejas an&eacute;cdotas, una vez, me acuerdo que ten&iacute;a cosas que hacer y no pod&iacute;a tomarse tres horas para ir a ver una de esas peleas que tanto le gustaban. Entonces fue a buscar una radio, y como no hab&iacute;a ninguna en casa agarr&oacute; plata del saco de mam&aacute; y sali&oacute; disparando a comprar alguna media berreta. Bueno, pasaron tres horas y no ven&iacute;a, est&aacute;bamos muy preocupadas, cuando por fin llega como pretextando que se hab&iacute;a recorrido todo el barrio buscando y ni siquiera pudo conseguir pilas. Se hab&iacute;a quedado sin pelea, sin hacer su trabajo, o sea nada. Despu&eacute;s cuando pasa el tiempo eso se vuelve relato gracioso. Tu t&iacute;a no hizo m&aacute;s que recordarme dos cosas: viniste a casa a devolvernos algo pero te fuiste sin devolvernos nada, "hacele acordar" me dec&iacute;a. Fantas&iacute;a muy contra&iacute;da se acerc&oacute; hacia uno de mis dos p&oacute;mulos colorados ahora producto de aquella c&aacute;mara de vuelta en el caj&oacute;n de remeras de mi habitaci&oacute;n. Posando sus labios sobre la superficie asim&eacute;trica de mi oreja izquierda rezong&oacute; una frase ortodoxa y bajo sospecha de ser vulgarizada por el populacho introvertido en alguna peatonal o carnaval enajenado: "-<em>Que no se olvide de devolvernos lo que nos corresponde</em>". Su vos era maravillosa en estado de susurro, y por un instante sent&iacute; el deseo de reposar en aquella melod&iacute;a por un tiempo infinito. Fantas&iacute;a no se mov&iacute;a, su pelo se deslizaba marr&oacute;n acr&iacute;lico sobre uno de mis hombros que hubiera parecido (en el caso de que no llevara puesto camisa) una peque&ntilde;a cabeza con pelo largo y exagerado. En el contorno de nuestros placeres y en ser atropellado por esteres y prosas rimbombantes prestadas al aire. Sensaci&oacute;n il&iacute;cita empero todos estos a&ntilde;os buscando historias complejas de parcelas y parientes perdidos en el ombligo repatriado sin sangre modelo. Mis vanos sucesos dif&iacute;cilmente tuvieron la suerte de seguir por incapaces de no saber ser que no deben ser</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ah&iacute; nom&aacute;s me levant&eacute; para devolverle la c&aacute;mara, le ped&iacute; disculpas pero dejando claro que la visita hab&iacute;a sido tambi&eacute;n para charlar y pasar un rato, como despu&eacute;s se viv&iacute;a una sensaci&oacute;n tan rara me dije le largo y de largo te dije de dije me largo le dije &iquest;Te parece que halla otro juego en el que halla que repartir m&aacute;s que en el chinch&oacute;n? &nbsp;&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/primos-busqueda-extranos-presagios-337863" title="Entre primos y la búsqueda de extraños presagios">Entre primos y la búsqueda de extraños presagios</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>capitulo 2</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/primos-busqueda-extranos-presagios-337863#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/primos-busqueda-extranos-presagios-337863</guid>
		<pubDate>Thu, 17 Sep 2009 16:46:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>La conformación y el fracaso de un guión ficcional</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/conformacion-fracaso-guion-ficcional-331195</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p><strong>Ca&iacute;a del cielo una supuesta alegor&iacute;a sobre la esperanza, y despu&eacute;s de haberme abotonado con infame precisi&oacute;n la camisa y haberla ajustado a las oquedades que existen siempre entre el est&oacute;mago y el baquero, tom&eacute; la campera y escap&eacute;. Ahora bien, por qu&eacute; digo &ldquo;escap&eacute;&rdquo; y no &ldquo;sal&iacute;&rdquo;, puesto que albergaba una casa, mi casa, y no en alguna penitenciaria del gran Buenos Aires. Bueno, se podr&iacute;a decir, y vanos los comentarios complementarios en la cabeza del lector (incluy&eacute;ndome a mi post-edici&oacute;n-blog- y santa librer&iacute;a ) que cuando escribo o cuando pienso, es constante mi grado de incentivaci&oacute;n e impulso a transgredir las normas de la velocidad, como si mi cabeza fuese una vor&aacute;gine que no admite la paciencia en ning&uacute;n momento; al levantarme ya presiento un im&aacute;n en la nariz y el propio planeta se me pega a ella como si fuera una insignificante mol&eacute;cula de aire, a diferencia que esta &uacute;ltima, por razones evidentes es un poquito m&aacute;s chica.</strong></p>
<p><strong>Tendr&iacute;a que reconsiderar aquella idea plegaria de los movimientos que habitan sobre mis dos costados cuando camino r&aacute;pido por la vereda; una idea usada para asemejar el cine a la rutina, para la manipulaci&oacute;n del tiempo y el espacio cortado y planchado, arbitrario, haciendo &ldquo;a lo Godard&rdquo; unos desentendidos y radicales cortes en el plano. As&iacute; son mis ef&iacute;meros trayectos (producto de esta corrosi&oacute;n del tiempo que lleva a la prioridad de mis pensamientos cuando deber&iacute;a estar poniendo atenci&oacute;n en cruzar bien la calle) y los s&iacute;ntomas que se generan a mi alrededor no hacen m&aacute;s que dilatar asociaciones y sue&ntilde;os encadenados a una verdad inevitablemente distorsionada.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A las doce y media del mediod&iacute;a, m&aacute;s o menos, iba a tener un encuentro con mi gran amigo C&eacute;sar. A s&oacute;lo pasos de convertirnos adem&aacute;s en socios, sent&iacute;a que mi coraz&oacute;n irradiaba demasiada felicidad, que esta vez &iacute;bamos a lograr algo importante.</strong></p>
<p><strong>La historia sobre un tipo que hab&iacute;a descubierto una abertura en su pecho de la cual pod&iacute;a lanzar rayos l&aacute;ser con s&oacute;lo imaginar un pecado, de verdad me cautivaba. Estaba absorto, era una idea que, con bajo presupuesto y algunas condiciones evidentes siempre exigidas sobre el gui&oacute;n, por supuesto: enemigos, secundarios graciosos, la conquista del amor imposible, etc; el &eacute;xito no era m&aacute;s que un plan asegurado. C&eacute;sar ya me lo hab&iacute;a dicho por tel&eacute;fono antes de salir de mi casa: &ldquo;Es una gran idea, los productores se pelear&aacute;n por obtener nuestra propuesta!!&rdquo;.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Yo ya estaba en la esquina de Jonte y Caracas, yo que era un tipo muy puntual en general, esta vez, imaginen ustedes; pero C&eacute;sar, por el contrario, cay&oacute; a eso de la una menos cuarto. Sin embargo me pareci&oacute; considerar esto como un gesto muy positivo, puesto que &eacute;l nunca hab&iacute;a sido m&aacute;s impuntual que ahora, cada uno, como ya bien dije sobre mis pret&eacute;ritos impulsos, manejaba el tiempo a su manera, el reloj en la mu&ntilde;eca, era lo mismo que el collar en el cuello o el cintur&oacute;n en el Jean, o el anillo al dedo, es decir, una muestra prescindible de todo cuerpo liberado</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Antes de comenzar el di&aacute;logo, nos dimos un gran abrazo, &eacute;l ven&iacute;a con el pelo recogido hacia atr&aacute;s, tra&iacute;a un semblante ag&oacute;nico y octa&eacute;drico, sus ojos oscuros parec&iacute;an ya de lo lejos auspiciar una imagen del film y apenas dejamos el abrazo para volverlo a usar en la confirmaci&oacute;n del &eacute;xito, me dijo muy claramente:</strong></p>
<p><strong>-Me parece que lo primero que tenemos que montar, es una escena fuerte, que atrape al espectador al instante y me parece tambi&eacute;n que el h&eacute;roe tiene que ser m&aacute;s bien filos&oacute;fico, intentar que la gente vea cierta complejidad en el asunto y no algo banal que se descarta con otra pel&iacute;cula en seguida. Tal vez, y ya que usamos la ficci&oacute;n, la vida podr&iacute;a significar otra cosa, estar encapsulada desde el origen por una fuerza que ha sometido siempre a la sociedad y que lo har&aacute; eternamente; y a esta especie de Mes&iacute;as, que naci&oacute; con un s&oacute;lo poder, me parece que podr&iacute;amos agregarle (digo agregarle ir&oacute;nicamente) una serie de defectos biol&oacute;gicos que lo llevan a descubrir que es poseedor de otras cualidades como esta del rayo, un rayo que acabar&aacute;, con cada pecado desvanecido, liberando a todos de esta fuerza que no tiene nada que ver con un Dios, sino, podr&iacute;a ser, con un Gran se&ntilde;or que lo ha tenido a &eacute;ste como esclavo desde antes que la raza humana halla sido creada. &iquest;Que pens&aacute;s Che?</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Muy interesante, dije, un poco consternado, primero por el entusiasmo que tra&iacute;a Cesar y tambi&eacute;n porque de verdad pensaba que la idea b&aacute;sica planteada en un primer momento se estaba empezando a gestar como si, gracias a los dos, tuviera una vida propia, ineluctable.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Deber&iacute;a llevar una pl&aacute;stica envidiable, podr&iacute;amos buscar material en el c&oacute;mic o en el cine de Antonioni, quiero que sea algo bien nacional pero con una mirada est&eacute;ticamente universal, una dial&eacute;ctica que pueda proyectarse en calidad del presente que vivimos todos los hombres. Mejor vamos a un bar, nos sentamos y seguimos charlando, &iquest;que te parece?; porque ac&aacute; hay mucho ruido, adem&aacute;s hoy juega Argentinos Juniors y en cualquier momento esto va a ser un verdadero quilombo</strong></p>
<p><strong>&nbsp;Acced&iacute; al pedido de C&eacute;sar y nos fuimos para el lado de San Mart&iacute;n. Si pod&iacute;amos hoy llegar a concretar todo, dar&iacute;amos inconscientemente un gran paso, sobre todo en estas cosas que llevan un tiempo prolongado y perspicaz; hablar de un a&ntilde;o nada m&aacute;s, en el cine pod&iacute;a ser un sin&oacute;nimo de "reci&eacute;n comenz&aacute;s", por eso, y ante el orgullo de sentirnos capacitados para generar un arte desde su rama m&aacute;s compleja en cuanto procedimiento, industria, movilizaci&oacute;n, operatividad, contacto, financiaci&oacute;n y miles de cosas y lenguajes varios, era m&aacute;s que admirable el hecho de sentarnos durante un par de horas con muchas ideas en la cabeza para incorporarlas a la estructura de la pel&iacute;cula, ya sean textos visuales, escritos y tambi&eacute;n ideas sonoras, por supuesto.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;Como los puentes que siguen ese camino de rizos ondulados, de praderas pante&iacute;stas y monta&ntilde;as con verdes y prismas basados en el clima templado y arenoso; a&uacute;n de d&iacute;a se ten&iacute;an en cuenta los recuerdos que hab&iacute;a dejado la luna impar bajo el hechizo indiscutido de su belleza redonda y jovencita. Un atardecer que se hizo luego el arquetipo de tres movimientos a cambio de la concreci&oacute;n definitiva de nuestro glorioso gui&oacute;n t&eacute;cnico. A pesar de haber compartido mi s&aacute;nguche y tomar prestado del ba&ntilde;o un vaso para bajarlo, porque uno, dos caf&eacute;s est&aacute; bien, una gaseosa, pero toda la tarde pidiendo de comer y tomar dar&iacute;a como resultado hasta la post producci&oacute;n y el trailer. Pero, despu&eacute;s de todo, muy poco pudimos hacer aunque era muy cierto que hab&iacute;amos llegado a prefabricar una historia compleja sobre un tipo que terminaba siendo, en la noche de cuaresma, el fan n&uacute;mero dos de este s&uacute;per h&eacute;roe, y digo segundo porque, al final de todo, se hace saber que el propio narrador de la historia nunca podr&iacute;a llegar a ser relevado de su condici&oacute;n obsesiva por alcanzar a este h&eacute;roe del l&aacute;ser donde quiera que valla.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;A eso de las seis y media de la tarde decid&iacute; salir del transe y tomar un poco de aire por los alrededores del barcito. Toda esta morfina on&iacute;rica del film tuvo su origen har&aacute; un a&ntilde;o m&aacute;s o menos, cuando estaba en la casa de Rem tomando unos mates y escuchando algo de m&uacute;sica sesentona. Me acuerdo que sonaba de fondo un tema muy conocido de los Zombies y la madre del pibe bailaba cerca del aparato, entre la nostalgia de un pasado cultural efervescente y la segunda&nbsp; pava sobre la ornalla en estado de ebullici&oacute;n total. De golpe la inspiraci&oacute;n hab&iacute;a llegado a mi esp&iacute;ritu no de manera casual, sino por un conjunto de factores que proven&iacute;an de la casa; la energ&iacute;a rumiante comenz&oacute; a ponderar sobre mi sentencia de vida, una sola palabra que se hac&iacute;a pasar por idea absoluta quebr&oacute; mi conciencia en ese momento cronol&oacute;gicamente exacto donde She`s no there y la madre extasiada en el piso sub&iacute;an a la c&uacute;spide que en otrora dejaba su lugar a millones de estribillos pr&aacute;cticos y fren&eacute;ticos. Yo permanec&iacute;a sentado pero con esa suerte de consigna que recomendaba considerar al cuerpo como un ba&uacute;l y al alma un tesoro al que hab&iacute;a que estimularlo para que tenga valor propiamente. Entonces agradec&iacute; mucho la invitaci&oacute;n y me fui corriendo a la casa de mi querido amigo C&eacute;sar. Compa&ntilde;ero de infancia y especie de ruptura con mi vacuo perfil adolescente. Desde hac&iacute;a tiempo que las ganas estaban, yo quer&iacute;a filmar y el quer&iacute;a escribir; sellar un pacto y un producto dise&ntilde;ado en la adocenada f&aacute;brica del alma; y sin embargo yo hab&iacute;a recogido finalmente la pluma y &eacute;l una c&aacute;mara familiar. Y de esta intensi&oacute;n tan humana y sincera s&oacute;lo hab&iacute;a quedado una especie de corto medio pesimista sobre la conquista que desbordaba todos los l&iacute;mites posibles hasta llegar al poder&iacute;o nupcial del reflejo mismo.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Qued&aacute;bamos en seguir haciendo proyectos y m&aacute;s proyectos, alg&uacute;n d&iacute;a, pens&aacute;bamos que algo original, algo con capacidad para soportar una cr&iacute;tica respetable y provocar alguna sensaci&oacute;n en el que se sentara adelante&hellip; ten&iacute;a que salirnos.</strong></p>
<p><strong>Un sujeto de unos treinta a&ntilde;os de edad y con tintes heroicos y superpoderes un poco bizarros, personaje dotado por un suntuoso talento en el pecho, pero todav&iacute;a sin nombre, en fin, el c&oacute;mic, en su vertiente m&aacute;s analg&eacute;sica llevada al cine por dos j&oacute;venes un poco detractados como lo &eacute;ramos nosotros, luego de tantos a&ntilde;os buscando una tem&aacute;tica bastante modesta, tal vez, pero d&aacute;ndole el toque personal y la magia. Quedaba la noci&oacute;n del contexto y varios objetivos. La idea hab&iacute;a llegado, eso era lo pragm&aacute;tico, y ya no quedaba m&aacute;s que sentarse y someterse a todo tipo de planteo y propuestas para llegar a la concreci&oacute;n final de la historia.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;As&iacute; estuvimos entretenidos pensando que en esto hab&iacute;a empe&ntilde;o, que dos extra&ntilde;os sujetos inmersos en algo paralelo al mundo pod&iacute;an soportar, sin embargo, la carga desmesurada del mismo y encasillarlo (a fuerza de meter una vida en dos horas), su apariencia redonda como la perfecci&oacute;n de una falsedad que dice que todo est&aacute; muy bien, que si vivi&eacute;ramos en un cuadrado, eso ser&iacute;a un signo de malestar y poema con h&eacute;roe y h&eacute;roe sin h; pero nadie puede negar que la cosa est&aacute; cada vez peor aunque seamos parte de un reino y una tierra en forma de globo. Expresar que cada cabeza tiene dentro un cuadrado era lo mismo que decir: cada cuadrado tiene dentro un planeta, cada planeta tiene dentro una cabeza y muchos cuadrados que la siguen.</strong></p>
<p><strong>Todos eran pensamientos quiz&aacute; triviales o estrepitosos como para estamparlos sobre la capa de un h&eacute;roe an&oacute;nimo que se siente perdido en la capital y sube a los colectivos pidiendo monedas mostrando su rayo interior como si fuera un talento innato (y es que lo era) ante la presencia de gente muy desconfiada que cre&iacute;a m&aacute;s en la broma y la comicidad que en la admirable y extra&ntilde;a, pero verdadera causa de su patr&oacute;n extraterrestre.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fue entonces que supimos algo muy lamentable y tedioso hasta cierto punto, descubrir, y a falta de rasgos provisorios debajo de un manto negro que est&aacute; por venir. En fin, no serv&iacute;amos en absoluto para crear una historia ficcional, hab&iacute;a ganas, ideas y propuestas, escenas para que el h&eacute;roe diera sus batallas y tambi&eacute;n para que llorase; pero talento no hab&iacute;a por nada en el mundo. Fuimos sinceros aceptando que ninguno de los dos ten&iacute;a inter&eacute;s por los c&oacute;mics ni por los tipos con poderes sobrenaturales. El entusiasmo del mediod&iacute;a, se hab&iacute;a transformado (cuando salimos del bar), en un motivo m&aacute;s que guarda el tiempo de incentivo pasajero, y cuando ya prefer&iacute;amos tirar esa cantidad ilustre de hojas y destinos, hicimos una breve promesa de, o retomar este gui&oacute;n del cual no ten&iacute;amos mas ya la intenci&oacute;n de formar parte (o sea que si segu&iacute;amos estar&iacute;amos fomentando hipocres&iacute;a) o la de volver a plantear un nuevo proyecto donde se pueda ver que nuestros ideales (medio devaluados hasta el momento, nostalgia que hechiza) tengan una comodidad mayor en el relato y que los juegos con dobles sentidos y toboganes al &oacute;leo no estuvieran tan en desacorde con la situaci&oacute;n alarmante que vive hoy nuestro querido pa&iacute;s.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Caminamos un rato largo, sobre la noche, media en desarme, la luna superpuesta con una nube que la atravesaba, como si fuera una navaja que atraviesa un ojo, y perd&oacute;n Luisito por usar el mismo ejemplo pero as&iacute; se parec&iacute;a el preludio de nuestra odisea. La cancelaci&oacute;n de esta especie de gui&oacute;n a voluntad conciente, nos hab&iacute;a dejado, no s&oacute;lo en la oscuridad inevitable de un anochecer que siempre llega, tambi&eacute;n transit&aacute;bamos por un destino nublado desde lo interior, esperando tal vez que llegara a cicatrizar por cada paso que deven&iacute;a en cada cuadra; habl&aacute;bamos poco y encima de cosas en absoluto imprescindibles. Yo sab&iacute;a que C&eacute;sar nunca hab&iacute;a dejado de poner voluntad en el trabajo pero aqu&iacute; el problema no pasaba por eso, pasaba (y esto era precisamente la triste realidad del relato), que m&aacute;s de dos o tres hojas no hab&iacute;amos podido crear, y esto por no decir, y valen los sustantivos que pronto ser&aacute;n por prestamos y no gratuitos (hasta las palabras se cobrar&aacute;n, terrible presagio), todav&iacute;a faltaba mencionar el enorme desorden de aquellas ideas prosaicas sepultadas no en hojas (vale decir adem&aacute;s y ya que est&aacute;), sino en la pocas servilletas y sobre la estepa de unas cuantas mesitas que ten&iacute;a aquel peque&ntilde;o bar de Jonte.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;Pero no podr&iacute;a seguir tendiendo al disgusto y la amargura existencial por una mera idea no tan aprensible al imaginario colectivo nacional. Caminar empez&oacute; a ser una idea interesante para la conciencia, para refrescar espacios y profundizar en otras cuestiones; antifaces hab&iacute;a a patadas y tapar rostros inmiscuidos en la mentira y el moho no pod&iacute;a ser por nada en el mundo nuestra insignia a seguir. Ante la desesperaci&oacute;n de encontrarnos lejos de ser figuras talentosas y propensas a digerir r&aacute;pido una oferta que la mente puede ser capaz de ofrecerle al esp&iacute;ritu humano para ganar una estatuita en Cannes, antes que nada evitamos canalizar el disturbio. Entr&aacute;bamos en otra dimensi&oacute;n y la medianoche nos ofrec&iacute;a una bebida que tambi&eacute;n servir&iacute;a como cualidad para delimitar un horario y marcar el inicio de nuevos tiempos (podr&iacute;a decirse que hay vida despu&eacute;s del Apocalipsis, &iexcl;si se&ntilde;ores! hasta aqu&iacute; llegaba nuestro grado de insatisfacci&oacute;n por la falta de un don divino)</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Que barbaridad, che; c&oacute;mo pudimos perder toda una tarde, con lo que valen las tardes. Me parece que estamos conjugando mal las situaciones y yo me deber&iacute;a ir a otro lado, otro rubro. Cuando me pongo a pensar qu&eacute; significa tener una gran imaginaci&oacute;n, me estanco en algunas palabras, ni siquiera tengo imaginaci&oacute;n para pensar qu&eacute; puede llegar a ser la imaginaci&oacute;n</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-No te preocup&eacute;s Cesar, est&aacute;s siendo demasiado duro con vos mismo -le dije medio con hombros bajos y sabiendo que aquellas palabras iban como flechas met&aacute;licas directo a mi conciencia-</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Es que no me comprend&eacute;s, el arte me termina superando, tengo las alas pero adentro de mi cuerpo, y con las manos la verdad que muchas cosas no s&eacute; hacer. Escribir es una tarea dif&iacute;cil y no encuentro justificaci&oacute;n cuando me dicen que el tiempo sirve para escribir y no viceversa</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-&iquest;Qu&eacute; escribir sirve para el tiempo? -le pregunte bastante sublimado, prolongando el tedio de una conversaci&oacute;n en v&iacute;as de autodestruirse-</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Exacto -respondi&oacute;, aunque, ir&oacute;nicamente, no con mucha precisi&oacute;n-. Pregunt&aacute;le a un gran escritor, no importa si est&aacute; vivo o muerto, vos pregunt&aacute;le si cuando se pone a llenar hojas no est&aacute;, al mismo tiempo haciendo el tiempo, que para nada lo concibe como el t&eacute;trico camino por el que hay que pasar para que le editen un par de poemas y basta.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;C&eacute;sar estaba siendo presa de su propia agon&iacute;a, m&aacute;s tarde pudo llegar a comprender que la cosa no era para tanto, un simple boceto es una buena manera de concretar alg&uacute;n d&iacute;a algo con valor, hacerle entender que todo pod&iacute;a transformarse en una empresa de energ&iacute;a positiva para la vida me terminaba salvando a mi tambi&eacute;n, y para esquivar la pesadumbre que nos hab&iacute;a producido este reba&ntilde;o mal llevado, propuse olvidarnos de todo y empezar al otro d&iacute;a con algo nuevo. El destino, tan ambiguo, tan particular y tan extra&ntilde;o para la filosof&iacute;a del ama, podr&iacute;a dejarnos, sin malentendidos, alguna sorpresa en el primer escal&oacute;n de la madrugada, cuando ya estuvi&eacute;ramos en el feto de otro d&iacute;a y las llagas de la noche anterior hallan sido producto de una inflamaci&oacute;n que no se cura con ning&uacute;n antibi&oacute;tico pero s&iacute; con la decisi&oacute;n de que el sol retome de oriente una vez m&aacute;s (el regreso, en mayor o menor medida, tiene que ver con el renacimiento, nacer a expensas del otro. El pasado no es m&aacute;s que un presente olvidado)</strong></p>
<p><strong>&nbsp;Hablemos de otra cosa Cesar, hay tanto que saciar, tantos modos y tr&eacute;molos, acuarelas, escenas inolvidables, tengo tanto amor por el arte, no quiero fatigarme al divino bot&oacute;n por patra&ntilde;as obtusas (como dir&iacute;a un libro traducido al espa&ntilde;ol) Le insist&iacute; de nuevo si quer&iacute;a sacar otro tema pero se limit&oacute; a palparse los bolsillos de su campera de corderoy. Buscaba algo hasta que finalmente lo encontr&oacute;. Un papel que estaba plegado unas cuantas veces.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Y d&oacute;nde est&aacute; Godot -le pregunt&eacute; como intentando pegarle una cachetada a su conciencia, cada vez m&aacute;s comprometido en un hallazgo-. Abri&oacute; el papel sin darle inter&eacute;s a lo que le hab&iacute;a preguntado y comenz&oacute; a recitar:</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; "Entonces, por ah&iacute;, fuego y ronda habr&iacute;a que elegir</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cada llama reposa junto al &aacute;rbol impreso en la hoja</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp; cada hombre; su cuna de lado, roedor permitido</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sale a prenderse y es comprensible, est&aacute; mejor dando vueltas</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El queso se hallaba muy cerca de la ronda fundamental</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;no es que estaba mal atraparlo pero nadie lo segu&iacute;a</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ni a &eacute;l ni a su l&aacute;cteo corrompido"</strong></p>
<p><strong>&nbsp;Despu&eacute;s de esto, un silencio profundo que auguraba otra vez alguna pena socavada. Se rasc&oacute; el cuello, lo friccion&oacute; y luego me mir&oacute; y me dijo:</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Que te parece</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Es un poema. -Respond&iacute; con un halo de ingenio prematuro-</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Lo escrib&iacute; sin pensar en nada</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Pero est&aacute; muy bueno, -le dije, y era verdad que me hab&iacute;a gustado bastante-</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Es que necesito expresarme che, es el &uacute;nico que hice, se lo leo a todo el mundo. Sucumbi&oacute; por un instante y despu&eacute;s continu&oacute;, con otro vaso de cerveza en otro bar y otra galaxia de voces y ruido, en todo este contexto incomodo para reflexionar sobre supuestos que ata&ntilde;&iacute;an a esencias imperceptivas en las personas, nuestro juego de silencios y proverbios se hac&iacute;a grande y ostentoso y nos imped&iacute;a, tambi&eacute;n, escapar de cualquier manera a vivir ajenos al arte o a participar en el intento por lo menos de subirse a sus vagones espirituales</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Yo cre&iacute;a que el comic te gustaba che, -continu&oacute;-.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Y la verdad que tanto no, pero como olvidar El Eternauta</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Impresionante, -cabizbajo, frot&aacute;ndose sus manos, en estado reflexivo medio somnoliento, contuvo un par de dedos como si fueran muecas hechas con las manos, movi&eacute;ndolos incesantemente, parec&iacute;an de alguna forma entrar en disputa o complementar con sus pensamientos-. Agreg&oacute; pero empezando de vuelta:</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Impresionante, &iexcl;ese s&iacute; que era un h&eacute;roe!: H&eacute;ctor Oesterheld, &iexcl;que so&ntilde;ador por dios! &iexcl;Ah&iacute; s&iacute; que hab&iacute;a idea, descripci&oacute;n, conflicto, por vez primera ciencia ficci&oacute;n en escenario porte&ntilde;o! Nosotros apenas entendemos qu&eacute; significa hacer un Decoupage. &iquest;De qu&eacute; hablar ahora con la ciencia ficci&oacute;n?, no s&eacute;, podr&iacute;a el h&eacute;roe, tal vez, luchar contra sigo mismo, ya que se deprime porque los enemigos son falsos que se sienten c&oacute;modos donde est&aacute;n sin enfrentar a nadie; fam&eacute;licos de orgullo deteriorado. Se ve que hay una dictadura en la cabeza y nuestro h&eacute;roe no puede entrar con ese l&aacute;ser de mierda que para lo &uacute;nico que le puede llegar a servir es para generar esc&aacute;ndalos sin sentido. Hoy deber&iacute;amos creer mejor en alguien que regale libros en la parada de los bondies, en los subtes, a los cartoneros, para que sepan que hay papeles que se reciclan en la cabeza. La basura, &iexcl;que barbaridad!, est&aacute; en todos lados. &iquest;Te imagin&aacute;s un tipo que vive de los cartones (a nosotros poco no nos falta) leyendo, sentado en un cord&oacute;n, Operaci&oacute;n Masacre? Escuchame, &iquest;como quer&eacute;s que hoy d&iacute;a hayan h&eacute;roes si la gente se siente libre y orgullosa sin haber tocado nunca ni siquiera la tapa de un libro?, y no lo digo por los pobres que pobres no tuvieron la oportunidad ni de casualidad. &iquest;C&oacute;mo quer&eacute;s crear un h&eacute;roe si no tenemos armas para hacerlo? y si las tuvi&eacute;ramos ser&iacute;a una gran contradicci&oacute;n porque las armas deber&iacute;an hallarse en el polo opuesto de la figura de un h&eacute;roe, puesto que sus poderes, se supone, forman parte de su cuerpo y sabe que ha nacido con privilegios peligrosos (como los grandes escritores de este pa&iacute;s) pero que sin embargo podr&iacute;an utilizarse para combatir el crimen y el desorden general. Vivimos una &eacute;poca de mierda donde para desarrollar la imaginaci&oacute;n no hace falta precisamente leer novelas con s&uacute;per h&eacute;roes adentro ni novelas de &Aacute;gata Christie con cr&iacute;menes adentro; hoy, la imaginaci&oacute;n est&aacute; en el informativo, en las pel&iacute;culas de mierda que pasa el cable, toda la basura junta se recicla en la cabeza de barrios al por mayor. &iquest;Por qu&eacute; no leer&aacute;n a Kafka digo yo (dec&iacute;a C&eacute;sar en realidad) mientras se hacen un viajecito a la salada, mientras se deforman el cuerpo con ropa barata y ordinaria, fingiendo que lo superficial escapa de todo supuesto mal vestido; que la carita linda con ventanilla polarizada tiene m&aacute;s valor que el pobre diablo encerrado en el cuarto cubierto en l&aacute;grimas (encima que le costaron un huevo) porque le faltaba poco para terminar de leer Rayuela?</strong></p>
<p><strong>&nbsp;C&eacute;sar no par&oacute; de hablar hasta las cuatro de la ma&ntilde;ana aproximadamente, y hubo momentos en los que su grado de impotencia pregon&oacute; la ausencia. Cuando ya regres&aacute;bamos, no dud&oacute; en obsequiarle a la gente que pasaba incoherencias que la verdad conmocionaban por su calidad como para asociarlas con otras cosas esenciales, por ejemplo cuando se reflexiona sobre las distintas edades que uno va teniendo en la vida. El tipo que pide un caf&eacute; con leche en vaso de Whisky o la extra&ntilde;a sensaci&oacute;n de prolongar la infancia hasta la muerte, resumen de las intenciones que ten&iacute;a C&eacute;sar de mezclar los tiempos, proferir gritos como &ldquo;&iexcl;Viva la muerte!&rdquo; o &ldquo;&iquest;&iexcl;Por qu&eacute; no te fijas por donde camin&aacute;s, no ves que soy un pobre viejo que anda reclamando las mismas prioridades que tuvo cuando sinti&oacute; su halo de juventud retumbar en las sombras de la eternidad!?</strong></p>
<p><strong>C&eacute;sar confund&iacute;a la &uacute;ltima conversaci&oacute;n aceptable que hab&iacute;amos tenido con la desesperaci&oacute;n de no poder concretar nada y las horas que pasaban y pasaban. Yo me hab&iacute;a animado a decirle un secreto que llevaba muy guardado en el bolsillo y &eacute;l, ya sin poder sostenerse de ning&uacute;n lado, cay&oacute; inquieto y g&eacute;lido como las baldosas mismas que lo ampararon. Y en ese estado que daba pena en serio, respondi&oacute; segregando un indulto a mi favor. M&aacute;s tarde se recuper&oacute; y yo me ofrec&iacute; para acompa&ntilde;arlo hasta la puerta de su casa. Llegamos justo con la conclusi&oacute;n de encontrarnos de nuevo, dejar pasar un par de d&iacute;as a ver qu&eacute; pasaba pero asumiendo el costo que nos iba a salir todo esto si qued&aacute;bamos parados en el aire. El futuro, en mi caso y en el de C&eacute;sar, no estaba primero en las manos de alguna omnipresencia divina, a eso quer&iacute;amos llegar y para ello necesit&aacute;bamos afianzarnos en el presente y poner en marcha la imaginaci&oacute;n. Era cosa de esperar que algo novedoso surgiera en la cabecita de alguno de los dos. Nuestro futuro pasaba m&aacute;s bien por sacar la cabeza de un pasado tan acuoso como el que hab&iacute;amos vivido durante toda la noche.</strong></p>
<p><strong>Me desped&iacute; de C&eacute;sar sin antes decirle de nuevo m&iacute; humilde y preciado secreto: &ldquo;si quer&eacute;s conocerme, mira mucho cine de Bergman&rdquo;.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;Aminoranza de todas las antenas con que se hac&iacute;an ecos un mont&oacute;n de inh&oacute;spitos fieles en desuso. Vinieron dos tardes m&aacute;s tarde y devolvieron toda el alma de una, quedando yo sobornado bajo mis pies que se las ingeniaron para esquivar este charco metaf&iacute;sico. Desde la ventanilla de un Bondi que pasaba, tambi&eacute;n se dieron el gusto de lanzar un v&oacute;mito congestionado, al ralent&iacute; y desembocando en la planicie m&aacute;s peluda de una cabeza que pasaba. Despu&eacute;s vino un golpe y una erupci&oacute;n mental y los empalmes en veremos; el tr&aacute;nsito precavido pero asqueroso como los expertos lanzadores; &aacute;rboles, vidrieras y veredas, todo, absolutamente todo lo que percib&iacute;a se inmol&oacute; para dar paso a las llamas de la imaginaci&oacute;n secular. Aquel instante que me pareci&oacute; muy an&aacute;logo a un plano en planta del para&iacute;so; quiero decir, por su perfecci&oacute;n y por su dentadura que dio origen a la boca m&aacute;s temible que haya besado el suelo. Una condena en base a delitos de la ilusi&oacute;n corrupta; entre y por los surcos de una propiedad mutante se alz&oacute; a la vista de unos pocos en uno mismo, el incesto honrado jubiloso rey de los Cantos (especie de raza fr&iacute;gida y subterr&aacute;nea que altanea por debajo de las avenidas de Buenos Aires) se&ntilde;al&aacute;ndome al un&iacute;sono con estos Cantos para que reconociera&nbsp; (y esto lo sab&iacute;a porque en los sue&ntilde;os uno siempre sabe de m&aacute;s pero llega al menos a un resultado inconcluso) todas las dificultades que uno tiene cuando ejerce el cargo de ser humano. Me invitaba a su reino que ya sab&iacute;a yo que era fatuo y horrendo pero hinchado en detalles y verdades que si se las colgaba en alguna pared de la ciudad podr&iacute;an alg&uacute;n d&iacute;a llegar a concientizar a mis semejantes, quienes le atribu&iacute;an al aburrimiento y la nostalgia de otra vida mejor los motivos por los que se sent&iacute;an incapaces de cambiar el canal con mayor raiting farandulera (y ya me lo hab&iacute;a dicho C&eacute;sar con justicia)</strong></p>
<p><strong>&nbsp;Despu&eacute;s de haber transitado toda esta odisea, me levant&eacute; transpirado, a punto de recapacitar de nuevo. Acordarme de C&eacute;sar, el gui&oacute;n, el fracaso, el agua y el alcohol. Haberme tirado un ratito a descansar, de golpe se transform&oacute; en parte, y no por propia voluntad, mejor dicho y simplificando, sacrificaba un sue&ntilde;o para elevarme al menos por un par de segundos y meditar elocuentemente sobre qui&eacute;n iba a guiarme de ahora en m&aacute;s. Yo cortaba esa pesadilla de rasgos homog&eacute;neos y med&iacute;a con ojos y manos el vasto imperio de los sentidos (parad&oacute;jicamente acorralado por la presencia de los dem&aacute;s), aquellos que ten&iacute;an el futuro asegurado; yo sab&iacute;a que a&uacute;n no era capaz de asegurar mi pasado, y a pesar de esta enorme diferencia (&iexcl;&iexcl;relojes afianzados en la mu&ntilde;eca y el despotismo verbal!) pude corroborar, al vestirme y ponerme las zapatillas, que el presente no necesitaba ser cotejado con otros tiempos. Estoy y soy (me dec&iacute;a por dentro) estoy y soy estoy y soy &iexcl;por favor! y por las dudas, no sea que ma&ntilde;ana tenga que olvidar las cosas que hoy me pertenecen y que suelo interpretar de manera moderada.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En otro lugar (a dos cuadras nada m&aacute;s), C&eacute;sar estaba como embalsamado. Dorm&iacute;a en el infinito, buscando al mismo tiempo formar parte de otra raza diferente, una raza embriagada en zonas y con luces de met&aacute;foras inquietas. A&uacute;n le importaba intercambiar di&aacute;logos sobre su lecho y se hac&iacute;a la idea de llegar a vivir mejor en aquel universo post-socr&aacute;tico. M&aacute;s tarde lo vino a acariciar una mano muy fina y ceremonial, una mano que pensaba y se convenc&iacute;a de que por culpa suya hab&iacute;a dejado que C&eacute;sar se lamentase tanto, que C&eacute;sar divagase tanto esos d&iacute;as que las ideas se le ven&iacute;an como vientos imprecisos y solitarios que buscan la compa&ntilde;&iacute;a m&aacute;s cercana, cuando no tienen otra alternativa.</strong></p>
<p><strong>-Vos, -le dec&iacute;a la mano- sos el &uacute;nico que siente nostalgia cuando sue&ntilde;a mientras el mediod&iacute;a se pasa. Lo veo en esos ojos que ten&eacute;s bien apretados contra el oscuro sal&oacute;n individual.</strong></p>
<p><strong>Y mientras que C&eacute;sar empezaba como a recitar su manifiesto poema de velador, en vos baja y sin disimulo posible, se alz&oacute; un bello rostro due&ntilde;o de aquella mano fraternal que hab&iacute;a entrado en el sue&ntilde;o, eclipsando la concepci&oacute;n del ocaso y llamando a C&eacute;sar en un vuelco a la realidad muy flexible y cari&ntilde;oso.</strong></p>
<p><strong>C&eacute;sar levant&oacute; los p&aacute;rpados en reposo y el labio triste de Maite se esmeraba en repetir como pod&iacute;a una oraci&oacute;n de las tantas y tan ineficaces que C&eacute;sar iba diciendo infinito</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&iquest;Te sent&iacute;s mejor? -pregunt&oacute; Maite-, que luc&iacute;a p&aacute;lida y sus manos no dejaban de esgrimir los cachetes y la oreja de C&eacute;sar</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; C&eacute;sar no respondi&oacute;, segu&iacute;a en la hipnosis pasajera que todo despertador conmociona. Se acomod&oacute; mejor poniendo su cabeza en posici&oacute;n m&aacute;s o menos perfecta sobre la almohada y as&iacute; se qued&oacute; contemplando el semblante de la Maite; pero tambi&eacute;n algo hab&iacute;a adem&aacute;s entre el cansancio y Maite mirando un S&aacute;bado medio h&uacute;medo por la ventana de sus ojos oscuros y de neblinas. Sepill&aacute;ndose m&aacute;s tarde los dientes, record&oacute; el fracaso y la angustia de no haber podido dilucidar el inter&eacute;s por aquel gui&oacute;n desparramado en los juncos de la noche anterior. En el bar y la planicie fresca de una v&iacute;a de escape intermitente, C&eacute;sar hab&iacute;a hallado un lugar acogedor, ambos subordinados al poder de una prenda amistosa con olor a proyecto rosa y maduro antes de creer que por ah&iacute; se van incorporando problemas especiales, olvidados por el entusiasmo</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -C&eacute;sar es todo lo que tengo -dijo C&eacute;sar, como ganado por s&iacute; mismo-. &iexcl;No hay m&aacute;s gui&oacute;n, el porvenir est&aacute; en tus manos, as&iacute; que no las pongas sobre algo que pueden estimularlas a que se pierdan!</strong></p>
<p><strong>&nbsp;Maite se levant&oacute;, sali&oacute; de la habitaci&oacute;n, pasaron dos minutos, entr&oacute; de vuelta, pero esta vez tra&iacute;a bajo sus manos una carpeta</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -&iquest;Qu&eacute; es eso? -dijo C&eacute;sar, que todav&iacute;a segu&iacute;a con la sabana que le cubr&iacute;a hasta el cuello-</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Tuve una idea, y de eso pas&eacute; a una conversaci&oacute;n, y de eso a un problema, y de eso a una historia. -Maite levant&oacute; la risa por primera vez y le alcanz&oacute; la carpeta. C&eacute;sar se esforz&oacute; por alcanzarla, la abri&oacute; y con &iacute;nfimo entusiasmo se puso a leer lo que dec&iacute;a-.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Que interesante, &iquest;de que se trata?, todas las hojas tienen n&uacute;mero&hellip; claro las enumeraste, hay un mont&oacute;n, me parece que voy a terminar odiando las historias, pero queriendo al fin y al cabo que nadie se anime a quemar ninguna. La regla, c&oacute;mo era: pel&iacute;culas con final cerrado igual a final feliz; pel&iacute;cula con final abierto igual a final trist&oacute;n pero la posibilidad de revertir las cosas queda, ah&iacute; est&aacute; el secreto, esto es una barbaridad, la resaca digo, contame Maite de que se trata</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-No se bien como decirte, es como un viaje por la penumbra, a lo largo del recorrido uno se va dando cuenta que nunca va poder medir esa distancia que nos separa del punto de partida; pero&nbsp; tampoco si estamos seguros de que alguna vez tuvimos el deseo de salir y hacer una marat&oacute;n sin ser concientes hasta qu&eacute; punto somos inv&aacute;lidos con el &iacute;mpetu desva&iacute;do.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; C&eacute;sar entendi&oacute; poco pero adem&aacute;s que Maite ten&iacute;a una idea m&aacute;s bien de novela y que por costumbre de vivir en &eacute;l fue molde&aacute;ndola para llevarla al cine. Desde el primer d&iacute;a en que se hab&iacute;an conocido Maite le confes&oacute; que se sent&iacute;a capacitada para ayudarlo en el gui&oacute;n. C&eacute;sar se puso jocoso, le gust&oacute; aquella explicaci&oacute;n pero le hizo dar a entender que por el momento no necesitaba profundizar en pesquisas novedosas, que por el momento (reci&eacute;n se levantaba, que momento) no se entusiasmaba con meterse a crear una nueva historia, le dijo "guard&aacute;lo que ya lo vamos a usar, no te impacientes, tengo que juntarme con mi amigo porque todav&iacute;a tenemos cosas para hablar, hab&iacute;amos quedado en algo, no recuerdo muy bien en qu&eacute; pero quiz&aacute; &eacute;l sepa mejor que yo y me est&eacute; precipitando demasiado r&aacute;pido, reci&eacute;n me levanto mi amor"</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Pero C&eacute;sar, esto me lo aceptaron, el I.N.C.A.A.A va producir el proyecto, no me hab&iacute;as dejado terminar, era como una sorpresa que te quer&iacute;a dar, a vos y a tu amigo. &iquest;Ustedes en qu&eacute; terminaron adem&aacute;s de una evidente borrachera? &iquest;Pudieron hacer el gui&oacute;n? Claro, Maite no sab&iacute;a nada y sab&iacute;a lo que no sab&iacute;a C&eacute;sar, y &eacute;ste empezaba a recordar, mitigar el prisma de una prudencia indispuesta, que todo lo hab&iacute;an; ojos henchidos al filo del olvido, empezando por una tarde para andar con remerita, poniendo luego las ideas en servilletas usadas y m&aacute;s tarde en alguna zanja inmaculada al margen de un cord&oacute;n cualquiera; todo lo hab&iacute;an dejado para hoy.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; C&eacute;sar no ten&iacute;a celular (eso s&iacute; que est&aacute; por verse, dir&iacute;a una empresa telef&oacute;nica que hace propagandas mostrando adolescentes est&uacute;pidos que piden una foto, foto, etc.) y le pidi&oacute; a Maite que le mandara un mensajito a su amigo, un recado importante, tal vez un poco devaluado pero que val&iacute;a para retomar una propuesta deficiente.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -No, Maite, terminamos en nada, pero algo ya se nos va a ocurrir.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; C&eacute;sar no se anim&oacute; a prender un cigarrillo antes de prepararse algo para almorzar y se dio cuenta que el antojo ten&iacute;a que ver con ansiedades y furtivos sentimientos en seguida frustrados, en presencia de una suerte inh&oacute;spita que se le ven&iacute;a venir a Maite.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-&iquest;El I.N.C.A.A.A dec&iacute;s, que lo va a producir? -pregunt&oacute; C&eacute;sar mientras se dirig&iacute;a a la cocina y utilizaba el encendedor finalmente para prender la ornalla-.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-&iquest;Te parece raro?, -respondi&oacute; Maite, no sin otorgarle al emisor tambi&eacute;n un velo matiz interrogatorio con &eacute;sta pl&eacute;yade vestida de oraci&oacute;n-.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;-Rar&iacute;simo, en estos momentos me parece cualquier cosa una oportunidad perdida, hay veces que me quedo pensando mientras hablo, como ahora, quiero decir, &iexcl;met&eacute;le para adelante!, la cinefilia se ha encamado en nuestras vidas, yo quiero vivir con ella y con vos debajo de las s&aacute;banas, como si fuera una pompa que me separa de la realidad, el soporte de un sue&ntilde;o acreditado para que te dejen convivir en &eacute;l. Eso es mi cine Maite y lo quiero vivir en vos, as&iacute; que me parece genial, no raro y las oportunidades ( si bien encontr&aacute;s de las dos especies), la tuya es demasiado genial, lo que puede ser muy bueno pero lleno de alertas porque entr&aacute;s en algo groso. Estamos hablando Mai, justamente de algo que nunca ser&aacute; justo para cualquiera que no tiene talento, que desconoce el sabor de las sustancias con que est&aacute; hecha el alma y prefiere la diversi&oacute;n econ&oacute;mica, labrar una llave que no abre ninguna puerta que de al alma, cinco sentidos &iexcl;y punto a vivir en ella! Estoy muy orgulloso de vos, si hay algo de lo que estoy seguro, es de que vos sos precisamente esa llave que tengo y que puede abrir cualquier cosa, as&iacute; me descubro sabiendo que estoy hecho de a par, que sos una parte relativamente grande de mi.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;C&eacute;sar se levanto de la mesa y Maite, que estaba parada mir&aacute;ndolo y escuch&aacute;ndolo atentamente apoyada inclinada en la puerta de la cocina sin puerta, se acerc&oacute; a sus brazos, que ahora se abr&iacute;an como yunques imantados y se pegaron formando una linda parodia humana, del mundo unido en dos individuos divididos en uno, dos cuerpos aprensibles por frases inherentes a distintos fragmentos escritos en la palma del alma. Y las manos de C&eacute;sar, como cochecitos en la espalda de Maite, corr&iacute;an una carrera lenta pero placentera para pilotos y copilotos, que por cuestiones de anillos y tama&ntilde;os, sus oportunidades disuadieron cuando llegaron por fin al podio de la cabeza, con una lluvia negra de pelos que los olvidaron sepultados en la ra&iacute;z de una tormenta eterna.&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/conformacion-fracaso-guion-ficcional-331195" title="La conformación y el fracaso de un guión ficcional">La conformación y el fracaso de un guión ficcional</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>capitulo i</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/conformacion-fracaso-guion-ficcional-331195#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/conformacion-fracaso-guion-ficcional-331195</guid>
		<pubDate>Mon, 07 Sep 2009 17:53:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Más fragmentos encontrados</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/mas-fragmentos-encontrados-274177</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p><strong>...Y me dejas pensando tanto en la muerte que, a decir verdad, es mejor pensarla ahora cuando se tienen veinticinco a&ntilde;os que a los noventa; porque no tengo, en este momento, una idea concreta sobre ella. No la tengo tan encima y mi esp&iacute;ritu no se distrae con desesperaciones y sombras que parecen querer llevarme, luego de horas y horas esperando que mi vida finalice. Estampadas contra la pared, mis sombras, por dios, como demonios en la oscuridad. La juventud es el per&iacute;odo escencial de la vida para hablar sobre la muerte. Pienso que, justamente por la vaga idea que tengo de ella, por el grado de abstracci&oacute;n que le concedo y que me sirve para desmitificarla con la impunidad de las palabras, con razonamientos de una tremenda vivacidad que invitan a mi cuerpo a lanzarse sobre las aguas del delirio y la propia religi&oacute;n. La muerte es un juguete, es un sonajero, es un mu&ntilde;equito, la infancia misma; la alegr&iacute;a y el terror condensados en un esp&iacute;ritu chiquito y desentendido de las fuerzas tect&oacute;nicas y misteriosas del universo. La muerte es mi perrita, y yo mantengo la memoria de ella. Porque, yo soy su memoria, sin mi, no habr&iacute;a algo que pueda llamarse "la memoria de ella" y sin ofender a ning&uacute;n familiar o a nadie que la haya conocido. Pero ellos no escriben, sino que guardan sus penas y tristezas en las profundidades del alma y del silencio y me parece que est&aacute; muy bien! Pero mi duelo es aquel al que no debo faltar. Estoy hablando de mi propio duelo? Claro que s&iacute;. Me hac&eacute;s pensar en mi propia muerte: Cu&aacute;ntos me gustar&iacute;a que presencien mi funeral? diez, veinte, treinta personas? Con una sola, que sepa guardar mi memoria en hojas (digo, al menos para &eacute;l) que sepa guardarme en su coraz&oacute;n por el resto de su vida; y que hable sobre mi a cualquiera que vea necesario contarle alguna cosa. Y todo esto es una reflexi&oacute;n de tu muerte. No ten&eacute;s que preocuparte que vos esa persona ya la ten&eacute;s y soy yo. Aqu&iacute; vuelco todas las cosas que llevo dentro de mi coraz&oacute;n; esta responsabilidad de documentar como si fuera el &uacute;nico testigo de lo que fu&eacute; tu existencia. Es construir una memoria sobre el amor; el amor es memoria, o mejor dicho, la memoria es una manera de expresar esto de que el amor no implica s&oacute;lo a la vida y que yo no tengo ning&uacute;n derecho a olvidarme de alguien que lo &uacute;nico que ha hecho en vida fue (tal vez inconcientemente, tal vez no) promover amor. Los animales promueven el amor. As&iacute; como las personas que cada uno de nosotros cree que lo han hecho, y para ellas hay tambi&eacute;n memoria; la diferencia es que las personas se la tienen que ganar en la vida y me animo a decir con esto que vos Wendy, desde cachorrita ya te hab&iacute;as ganado tu memoria para el resto de lo que al menos va llegar a ser toda mi vida. Quiero decir que no hizo falta que tengas que transcurrirla toda para que me diera cuenta el extremado sufrimiento que me ir&iacute;a a causar tu perdida; la consumaci&oacute;n de algunas de mis felicidades m&aacute;s complejas y la dedicaci&oacute;n de todas estas palabritas que son tu memoria, tu presencia infinita dentro de mi alma y que hasta parecen hacer de m&iacute; un ser obsesivo y embobado en dedicarle tanta atenci&oacute;n a una "mera mascota" (en todo caso yo ser&eacute; la mera mascota atada a los relampagos del se&ntilde;or (?) <br /></strong></p>
<p><strong>Por eso &eacute;stas cosas de las que hablo son complejas, aqu&iacute; estoy inclu&iacute;do, desde mis sue&ntilde;os puedo empezarte a seguir; pero me detengo al levantarme y vos segu&iacute;s y yo te pierdo de vista todo el d&iacute;a; pero cuando me estoy de nuevo por acostar, empiezo a escribirte, respondo los poemas que me llegan de la muerte (es tu manera de hacer tus cartas, cartas-poemas, ladridos estilizados hasta el paroxismo, l&aacute;grimas hechas de sonidos que est&aacute;n a la altura de cualquier sonata de Beethoven) Que pat&eacute;tico es todo esto y sin embargo lo pat&eacute;tico nos puede hacer llorar varios a&ntilde;os m&aacute;s de diferencia que un discurso encantador y discreto. Me estoy por acostar dec&iacute;a, y empiezo a escribirte; es la previa a los sue&ntilde;os, la esperanza de que todas estas frases sean parte de un sue&ntilde;o primero. Y es terriblemente incre&iacute;ble que en los sue&ntilde;os no me asombre que a&uacute;n sigas con vida, como si en esa historia vos continuaras existiendo y que hay un paralelo con todo esto que es lo que crea los sue&ntilde;os, la materia prima de los sue&ntilde;os, pero tambi&eacute;n el lugar donde las cosas caducan, se deterioran; ambigua es la realidad, y genera tantas rupturas y desacuerdos al alma. Todo parece que va a parar a los sue&ntilde;os, y cuando me muera, continuar&eacute; con mi vida en un sue&ntilde;o, como si fuera &eacute;ste ya el &uacute;ltimo lugar al que vamos en horario completo. F&iacute;jense el problema que se le genera al sue&ntilde;o cuando uno parece que va morir en ellos, como si el sue&ntilde;o respondiera con total indiferencia hacia la muerte, porque esa idea no existe en tal lugar y nos regresa a la cama dici&eacute;ndonos que esas cosas son de este mundo, que no le vayamos con cosas m&oacute;rbidas y extra&ntilde;as. Pero cuando el sue&ntilde;o me regresa en el momento que te ten&iacute;a encima y te acariciaba, eso s&iacute; que lo ve&iacute;a muy injusto porque yo sab&iacute;a que se acababa mi tiempo para estar un ratito con vos. Busco respuestas a la inexistencia de algo que para nosotros tuvo tanta repercusi&oacute;n en nuestra propia existencia; y las respuestas creo que nunca las encontrar&eacute;. La vida no es cruel, sino la propuesta que ella nos hace, porque la idea g&eacute;nesis, partir de la l&oacute;gica de que todo se deteriora y muere es una propuesta cruel que nos da a elegir la vida. No hay m&aacute;s propuestas? Segunda triste reflexi&oacute;n: la vida no es cruel, tampoco la propuesta que propone la vida, sino que la crueldad radica en ser la &uacute;nica propuesta que nos propone la vida. Tercera lamentable reflexi&oacute;n: La vida no es cruel, tampoco la propuesta que propone la vida y tampoco que la crueldad radique en que sea &eacute;sta la &uacute;nica propuesta que ella nos propone, sino que la crueldad es que no podemos mas que aceptar esa &uacute;nica propuesta que nos propone; la aceptamos al nacer y cuando vamos creciendo vemos que algo anda mal, aqu&iacute; vemos que no todo es tan claro como lo era dentro del vientre, donde uno no necesitaba conseguirse el alimento y dorm&iacute;a todo el d&iacute;a, donde no exist&iacute;an ni los pensamientos ni las relaciones sociales ni los intert&iacute;tulos del sue&ntilde;o y la realidad. Me pueden decir que ese ambiente es tan o m&aacute;s cruel que &eacute;ste que luego nos va proponer inevitable y autoritariamente la vida, es verdad. Pero entonces estar&iacute;amos en el punto culminante del pesimismo existencial. Yo s&oacute;lo quiero recordarte Wendy y decir que su muerte me ha dejado muchas manchas indelebles que no hago m&aacute;s que dilatarlas con palabras en el cuadro de mi vida. La mancha es necesaria y digna de ser contemplada por todos los seres humanos que se vayan a detener delante de ella.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/mas-fragmentos-encontrados-274177" title="Más fragmentos encontrados">Más fragmentos encontrados</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>carta</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/mas-fragmentos-encontrados-274177#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/mas-fragmentos-encontrados-274177</guid>
		<pubDate>Mon, 08 Jun 2009 17:31:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Surrolismos para mi perra</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/surrolismos-perra-269440</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p><strong>Surrolismos entre cielos las cartas entre nadas para competir en el final de todos los sue&ntilde;os donde Wendy aparece y yo como si nada va va babea y ni me asombro a pesar de que ve ve ve veo con claridad que sigue ladrando dentro de ellos otra historia propia donde su vida continua y yo como si nada me har&iacute;a mal al est&oacute;mago ni me asombro que sus males aca no existan y yo como si nada veo un hermano silencioso que llora en silencio y la mezcla toda en la mesa y el fragmento se evapora surrolismos entre inviernos las parcas entre todos acaloradas igual para sonreir donde nadie parece buscarle la vuelta al chiste Wendy Wendy mi perra contingencia de ecograf&iacute;as y poemas que alguna vez murieron de risa y hoy se levantan de la tierra del pantano llor&oacute;n Wendy a buenas noches que el miedo escogi&oacute; para prostitu&iacute;rlas en oto&ntilde;o y darles unos pesos livianos de hojas que alimentar y el cancer todav&iacute;a famelico iluminada y lame toda una tarde de perras que el cielo las tiene en santuarios inmaculados de surrolismos y fragmentos de mis piernas toda la mesa y el fragmento ahora no se evapora y da paso a Wendy de nuevo subida encima mio no puedo dejarla que se vaya esta vez por dios por dios que lloro violentas ganas de guardarme a Wendy todos los oto&ntilde;os y primaveras de veras y ver&aacute;s que se puede me dice el cielo cuando lo tapo con mi empanada questoy alegre todav&iacute;a surrolismos encima poemas de trompas a patadas y colmillos caricias me muero la lluvia ayuda a que vualvas lombriz en ayuna por una se van multiplicando y yo como si nada ni me asombro ni me libero de esta culpa que en sue&ntilde;os me dan lecciones y castigos y lagrimas de mas comas tomas formas fonemas poemas fantasmas inherentes a mi cuerpo de Wendy dormilona eterna en el viaje al centro de mis errores entre los cielos guardados como secretos del inconciente donde Wendy me vive se vive terrible todas las sospechas que tengo de llevarla encima todav&iacute;a hasta la muerte y liberanos del mal surrolismo ate&iacute;smo y at&eacute; un dios tambien de alguna manera a mi cuello para hacer de cuenta que salgo a caminar todav&iacute;a con la correa puesta animal humano hermano que te quiero perra que te quiero perra que te quiero perra aa mujer que te extra&ntilde;o aa mujer aamen amen por dios amen.<br /></strong></p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/surrolismos-perra-269440" title="Surrolismos para mi perra">Surrolismos para mi perra</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>poema (?)</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/surrolismos-perra-269440#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/surrolismos-perra-269440</guid>
		<pubDate>Mon, 01 Jun 2009 07:23:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>no nos han de separar</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/no-han-separar-267543</link>
		<description>
			<![CDATA[
				<p style='text-align:center'>
					<a href='http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/no-han-separar-267543' title="no nos han de separar"><img src='http://static.obolog.net/multimedia/fotos/268000/267543/267543-146396_p.jpg' alt=''></a>
				</p>
			<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:PunctuationKerning /> <w:ValidateAgainstSchemas /> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables /> <w:SnapToGridInCell /> <w:WrapTextWithPunct /> <w:UseAsianBreakRules /> <w:DontGrowAutofit /> <w:UseFELayout /> </w:Compatibility> <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--> <!--[if gte mso 10]>
<style>
 /* Style Definitions */
 table.MsoNormalTable
	{mso-style-name:"Tabla normal";
	mso-tstyle-rowband-size:0;
	mso-tstyle-colband-size:0;
	mso-style-noshow:yes;
	mso-style-parent:"";
	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
	mso-para-margin:0cm;
	mso-para-margin-bottom:.0001pt;
	mso-pagination:widow-orphan;
	font-size:10.0pt;
	font-family:"Times New Roman";
	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";
	mso-ansi-language:#0400;
	mso-fareast-language:#0400;
	mso-bidi-language:#0400;}
</style>
<![endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">Voy detr&aacute;s de la palabra sublime</span></strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">Para subirme a las parcas candentes</span></strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">Y bostezar haciendo que grito, en silencio</span></strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-indent: 35.4pt;"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">Por &uacute;ltima vez</span></strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">Al fin y al cabo</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">tanto la primera como la ultima</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">la hice abrir con la idea de salir, de alguna manera,</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:PunctuationKerning /> <w:ValidateAgainstSchemas /> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables /> <w:SnapToGridInCell /> <w:WrapTextWithPunct /> <w:UseAsianBreakRules /> <w:DontGrowAutofit /> <w:UseFELayout /> </w:Compatibility> <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--></p>
<p>&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">y de este lugar</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">Mi boca es quien reprime siempre sus C&oacute;digos de la tierra blanda </span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center">&nbsp;</p>
<p><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Te susurro mi fiel compa&ntilde;ero</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 318.6pt; text-indent: 35.4pt;"><strong></strong></p>
<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:PunctuationKerning /> <w:ValidateAgainstSchemas /> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables /> <w:SnapToGridInCell /> <w:WrapTextWithPunct /> <w:UseAsianBreakRules /> <w:DontGrowAutofit /> <w:UseFELayout /> </w:Compatibility> <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]-->&nbsp;<strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></strong></p>
<p><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; pero a los ojos y no al o&iacute;do</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-indent: 35.4pt;"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-indent: 35.4pt;"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp; Para que puedas ver lo que digo</span></strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este cad&aacute;ver que sigue siendo mimado por tu coraz&oacute;n,</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">te susurra cosas que no forman parte de este mundo conocido</span></strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">Que es, pues, un mero susurro, al lado de mis plegarias </span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">Visionarias</span></strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">Palabras sepultadas en mi boca se levantan para recordarte </span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">que nunca te olvides de m&iacute;, de mi cad&aacute;ver, que sigue queriendo </span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">&nbsp;</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span style="font-size: 16pt; font-family: &quot;Bradley Hand ITC&quot;;">de paseos comidas canciones siestitas y mimos</span></strong></p>
<p>&nbsp;</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/no-han-separar-267543" title="no nos han de separar">no nos han de separar</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>de cartas y poemas que llegan desde la muerte</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/no-han-separar-267543#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/no-han-separar-267543</guid>
		<pubDate>Thu, 28 May 2009 17:31:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Fragmentos de una carta infinita para Wendy</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/fragmentos-carta-infinita-wendy-252651</link>
		<description>
			<![CDATA[
				<p style='text-align:center'>
					<a href='http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/fragmentos-carta-infinita-wendy-252651' title="Fragmentos de una carta infinita para Wendy"><img src='http://static.obolog.net/multimedia/fotos/253000/252651/252651-142269_p.jpg' alt=''></a>
				</p>
			<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:PunctuationKerning /> <w:ValidateAgainstSchemas /> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables /> <w:SnapToGridInCell /> <w:WrapTextWithPunct /> <w:UseAsianBreakRules /> <w:DontGrowAutofit /> <w:UseFELayout /> </w:Compatibility> <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--> <!--[if gte mso 10]>
<style>
 /* Style Definitions */
 table.MsoNormalTable
	{mso-style-name:"Tabla normal";
	mso-tstyle-rowband-size:0;
	mso-tstyle-colband-size:0;
	mso-style-noshow:yes;
	mso-style-parent:"";
	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
	mso-para-margin:0cm;
	mso-para-margin-bottom:.0001pt;
	mso-pagination:widow-orphan;
	font-size:10.0pt;
	font-family:"Times New Roman";
	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";
	mso-ansi-language:#0400;
	mso-fareast-language:#0400;
	mso-bidi-language:#0400;}
</style>
<![endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">&nbsp;&hellip;que nacen de mi vida para postrarse en recuerdos tan reales como el presente mismo, haciendo de &eacute;ste algo sumiso donde se apoyan las nostalgias y las tristezas de mi pasado. Extra&ntilde;arte es poco y mucho menos un per&iacute;odo que he de vivir, porque reconozco ahora las horas m&aacute;s bien como un vaho espeso, como la eterna mancha que llevar&eacute; de tu desgracia; no queda otra que seguir y seguir contandote lo que fuiste para mi, hablarte mientras quedo acurrucado dentro mi caverna espiritual, dentro de mis llanos horizontes donde se sedimentan mis angustias m&aacute;s influyentes y todas las huellas que ir&eacute; dejando marcadas en el aire de este mundo hasta morirme y por fin descubrir ese paseo al que sola te fuiste, sin dejarme que te llevara prendida al cuello; y que por tus alas ahora ya no precis&aacute;s de ninguna correa impune, y que por tus ojos que cerraron la imagen que ten&iacute;as de mi y se abrieron en otra parte donde pueden mirarme mejor y todo lo que me quieran; &iexcl;que nacen de mi vida! A cada rato, a cada segundo: los recuerdos, la presencia que tengo de vos y que est&aacute; impregnada en cada c&eacute;lula de mi formaci&oacute;n; mi adolescencia te la debo, te debo cada momento que hiciste que yo no sufriera de ese s&iacute;ntoma tan horrendo como es el de la soledad, que hiciste que yo tuviera siempre un abrazo a mano para dar, cuando no solo que no los ten&iacute;a sino que no sab&iacute;a lo que eran porque nunca me hab&iacute;an dado ninguno y los de ni&ntilde;o que albergaban en las fotos y en mi inconciente, y eso no serv&iacute;a de nada porque mi presencia continuaba y&eacute;ndose de mi, sab&eacute;s Wendy, hab&iacute;a d&iacute;as, d&iacute;as pret&eacute;ritos, en que estabas con mi esp&iacute;ritu y nada m&aacute;s, mi cuerpo estaba solo y deforme, mir&aacute;ndose en los espejos de su inocencia y desdicha, mir&aacute;ndose qu&eacute; tan feo era, y que la vida le hab&iacute;a otorgado el don de sentir profundamente que pod&iacute;a irse de ella cuando quisiera. Debo decir, aunque no recuerde perfectamente cada d&iacute;a de estos doce a&ntilde;os en que te tuve a mi lado, que hay algo que fue tan a priori, tan tierno y hermoso y hermoso y hermoso, y que era saber que todos aquellos a&ntilde;os el regreso a casa era un sin&oacute;nimo de tu bienvenida, de tu sonrisa fiel, eras un ser tan pero tan alejado de un acto hip&oacute;crita y de la falsedad que la raz&oacute;n humana se ha acostumbrado a crear hist&oacute;rica y culturalmente, eras un pedazo de inocencia, rebeld&iacute;a, bondad, belleza, cari&ntilde;o, simpat&iacute;a, eras la destinataria de una misi&oacute;n, y esa misi&oacute;n fue el hecho de ayudarme a crecer, ayudarme a perder los miedos de la madurez, ayudarme a querer, porque yo no sab&iacute;a lo que significaba querer, desde este punto veo l&oacute;gico que ahora te vayas, como fiel peregrina que eres, y que te quedaste a mi lado el tiempo necesario para que yo sepa abrirme solo al mundo, enfrentar las cosas y a partir de tu bondad infinita reconocer un acto de crueldad en seguida; amar, llorar, no dejar nunca de insistir cuando verdaderamente quer&eacute;s vivir, como vos hiciste hasta el ultimo minuto de tu vida, tus llantos ag&oacute;nicos y tus ladridos no se desvanec&iacute;an nunca a pesar de que tu enfermedad se agravaba con cada segundo que pasaba, insist&iacute;as, insist&iacute;as, para que ahora sea yo quien te diera una mano, quien te extirpara ese tumor maligno que ya no te dejaba jugar con la pelotita de tenis, saborear tu plato de comida preferido, subirte a la cama para estar mas calentita y c&oacute;moda. Y me lo ped&iacute;as a gritos, y yo a tu lado acarici&aacute;ndote, con mi coraz&oacute;n destruido en millones de fragmentos oscuros como la sangre de un h&iacute;gado asqueroso. Y yo a tu lado acarici&aacute;ndote para que tu dolor descanse la mayor parte posible en alg&uacute;n lugar sin cuerpos, para que mis manos, que iba apretando cada vez mas fuerte a tu pelo brilloso y marroncito, puedan extirparte por medio de fuerzas espirituales que confiaba que mi alma pose&iacute;a, todas las malditas cosas que tan mal te estaban haciendo. Y bajo la impotencia que me carcom&iacute;a como una fiera hambrienta, empezaba a preparar alguna camita en el cielo, pero no para vos, sino para mi, porque era en ese momento que comenzaba a creer m&aacute;s en mi propia muerte que en la tuya, &iquest;o acaso no te fuiste literalmente con una parte de mi? &iquest;Acaso no quedaron en tu cuerpo las miles y miles de caricias que mis manos te regalaron con tanto amor? &iexcl;&iexcl;Por dios!! &iexcl;&iexcl;Que las almas existan y libres sean!! Y que tu vida no haya quedado all&iacute; apretada en esa fosa horrenda que me toco fabricarte para tu destino p&oacute;stumo, y cuando te envolvieron con cal, que parec&iacute;as una fantasmita indefensa con grandes ambiciones de seguir cuid&aacute;ndome y brind&aacute;ndome amor de cualquier manera; cuando ve&iacute;a c&oacute;mo la tierra te iba tapando, y mis ojos a punto de rebalsar y mis brazos temblando de tanto haber cavado y sosteniendo ahora una pala que parec&iacute;a m&aacute;s un elemento para construir mi culpa que la herramienta para ajustar bien el mecanismo de tus alas emergentes que ya eran semillitas cuando tu enfermedad se acomodaba en tu cuerpito. Si, ten&iacute;as semillitas de alas. Quiero morir escribi&eacute;ndote, har&iacute;a un texto infinito para que mis penas no sean tan horrendas como veo que son a pesar de que los d&iacute;as van pasando, y que va amaneciendo, y saliendo el sol, y la luna, y el viento de un oto&ntilde;o pla&ntilde;idero y modesto, y la lluvia, la lluvia que temo que te moje cuando caiga sobre tu tierra, que te vaya convirtiendo en otra cosa, que vayas haci&eacute;ndote naturaleza de vuelta hasta que un d&iacute;a ya no quieras despedirme ni siquiera con tu imagen putrefacta, hasta que un d&iacute;a te olvides de mi y renazcas en otra perra otro hogar otros brazos otras manos otros ojos y otro esp&iacute;ritu que alimentar y cuidar por a&ntilde;os. Y todo esto es lo que siento que me destruye, por lo que lloro y lloro, pensando que cuantas m&aacute;s lagrimas tenga bajo mi poder, quiz&aacute; pueda construir con ellas un ejercito con la &uacute;nica misi&oacute;n de ir a buscarte y regresarte a la vida. El silencio que hay ahora en casa es atroz, es mortuorio, es un silencio muy parecido al olor que sal&iacute;a de tu boca poco antes de que te fueras, ese olor que no era de este mundo, hasta me parec&iacute;a sentir que estaba olfateando a la misma muerte, y tanto yo como vos est&aacute;bamos totalmente enceguecidos de esta posesi&oacute;n, ninguno de los dos quer&iacute;a aceptar que hab&iacute;a un jaque mate de hacia dos semanas y que tus quejidos nocturnos eran el anuncio de que algo malo iba a pasar, ya no te pod&iacute;as parar sola, beb&iacute;as y com&iacute;as poco, y ya no jugabas o me recib&iacute;as como antes, cuando llegaba a casa y tu cola se empezaba a mover por arte de magia. Ah&iacute; estaba yo, sabia Wendy, construyendo tu nuevo hogar, haciendo con todos los dolores que produce la prolijidad el molde de tu cuerpo en la tierra, y planificando sobre todo que tu corazoncito, sepultado dentro de lo que pronto tambi&eacute;n lo iba a estar, albergara bajo el peso de una eternidad lo m&aacute;s bella y alegre que se pudiera, como lo fue ese mismo corazoncito, que tuvo la suerte de nacer dentro de vos y que supo palpitar en vida tanto ah&iacute;nco y juventud. Es que, cuando uno ha estado mas de diez a&ntilde;os acostumbrados a que el regreso al hogar connote tu figura y tu regocijo, y energ&iacute;as hermosas y sonrisas y colmillos que avanecen <span>&nbsp;</span>de una previa siestita y ojitos hechos con la borra de un sue&ntilde;o muy profundo; cuando uno se ha acostumbrado a observarte cada d&iacute;a, y que tu imagen de pichona gigante, tus orejas enormes y de plastilina (hubiera sido terriblemente horrendo sustraerte esta virtud y hac&eacute;rtelas como a los doberman, como nos &ldquo;recomendaban&rdquo; ciertos veterinarios, porque eras cruza de perro de barrio con doberman) con tus patitas marr&oacute;n clarito, casi amarillas (la zona del lomo la tenias bien negra) tu trompita y tu cola como el tim&oacute;n sin rumbo de la raza que eras. Todo ello estaba siendo ahora depositado por mi, en esa fosa, que junto a mis dem&aacute;s familiares empezamos a hacer en seguida, luego de tu muerte. Todo caer&iacute;a y mis recuerdos, por el contrario empezar&iacute;an a elevarse de una manera totalmente conmovedora sobre mi esp&iacute;ritu, mis sensaciones de tiempo y espacio se iban haciendo corrosivas hasta el paroxismo; pilas y pilas de recuerdos, de caricias abrazos ladridos llantos combates l&uacute;dicos retos mordidas cari&ntilde;osas insistencias de salidas y ba&ntilde;os con manguera shampo y toalla; pilas y mas pilas de momentos al ladito tuyo comenzaban a superarme aplastando mi cuerpo con vehemencia (cierto desprecio de la mente sobre mi figura) Porque era todo esto lo que me ir&iacute;a a quedar ahora de vos, y el hecho de haber visto c&oacute;mo mi peque&ntilde;a amiga se iba siendo cad&aacute;ver fr&iacute;o y exquisito (si, porque a pesar de sus doce a&ntilde;os ten&iacute;a un halo de juventud que impactaba, y exquisita como fue, due&ntilde;a y se&ntilde;ora sin hijos y delicada se ten&iacute;a que ir) La fosa me parec&iacute;a insondable, porque nunca mas iba a tener la posibilidad de verle sus ojitos de uva, su piel tan suave como la de los pollos; nunca mas la posibilidad de verme a los ojos y sentir cuando lo hac&iacute;a que me dec&iacute;a: &ldquo;te quiero&rdquo;, y bien directo a los ojos me lo dec&iacute;a, porque su timidez, si es que la ten&iacute;a, se med&iacute;a en otras cuestiones m&aacute;s sutiles, como su acercamiento a otras personas que no eran de la familia, d&aacute;ndonos el parte psicol&oacute;gico de que nos qued&aacute;ramos tranquilos que aquella persona era poseedora de un buen coraz&oacute;n y por ende pod&iacute;a quedarse que de su trompa no saldr&iacute;a ninguna queja en vano. Porque Wendy present&iacute;a, intu&iacute;a, nos llevaba tanto en el alma como nosotros a ella. Era una perra expuesta constantemente al sentimiento, era una mas en la familia, no hab&iacute;a como en otros casos en que generalmente se los tiene, cierta distancia entre las personas y el animal, y estoy seguro que si en alg&uacute;n momento hubiera pretendido usar los cubiertos, la mesa, con otro plato y otra silla por favor. As&iacute; y todo, ella siempre estaba ah&iacute; a la hora de comer, junto a nosotros, pidi&eacute;ndonos un tanto maleducadamente que comparti&eacute;ramos con ella la comida, y no estaba equivocada, porque nosotros la hab&iacute;amos criado como a un igual y sus derechos eran bien cre&iacute;bles y plausibles de ser llevados a la practica. Debo reconocer que este desv&iacute;o argumentativo tiene esencia de nostalgia, de irme a prop&oacute;sito por las ramas para escapar de mis grandes tristezas que albergan en el tronco de la cuesti&oacute;n. Y la cuesti&oacute;n es que hoy te estoy escribiendo una carta de despido, me estoy despidiendo de vos, porque ya nunca m&aacute;s volver&eacute; a verte; tengo fotos, tengo recuerdos, tengo tu platito de agua y comida al lado de la heladera que no me animo a tocarlo, y siento que por las noches te acercas a ellos, se escucha tu leng&uuml;ita contra el agua, se escuchan tus movimientos, tu respiraci&oacute;n tus sue&ntilde;os inquietos, tu presencia augura en toda la casa, como si ahora nos abrazaras con un poder mayor, como si ahora fueras diez veces m&aacute;s grande de lo que eras, due&ntilde;a y se&ntilde;ora de mi alma, y cada vez el platito con agua est&aacute; mas vac&iacute;o, &iquest;ser&aacute; que con tu atuendo blanco de cal te despert&aacute;s y te hac&eacute;s ef&iacute;meros paseos controlando que todo est&eacute; en orden, viendo si las plantitas fueron bien regadas, si alg&uacute;n gato a intervenido en la mugre de tus suelos y dominios de la terraza? Quiero abrazarte y ya no puedo, quiero darte el calor que necesit&aacute;s pero se que tu cuerpo ya no lo precisa, tengo ganas de llevarte hasta la agronom&iacute;a, como cuando me acompa&ntilde;abas en mi odisea de pensamientos amorosos &iquest;te acord&aacute;s, cuando compart&iacute;as mis tristezas en ese parque que te parec&iacute;a enorme? un lugar para escarbarlo hasta m&aacute;s no poder; despu&eacute;s te cansabas y quer&iacute;as un poco de agua, quer&iacute;as regresar y dormir por horas, so&ntilde;ar con tu paseo y con alg&uacute;n lindo perrito que conociste en el camino. &iquest;Te acord&aacute;s, esa noche que volvimos tan mal, porque hab&iacute;as sido la gran culpable de que un indefenso gatito quedara sin vida?, resulta que te fuiste a su encuentro cuando se encontraba debajo de un auto (hay que reconocer que uno de tus grandes hobbies fue siempre ahuyentar gatos escondidos en diversos lugares del barrio) y justo cuando sale escapando, otro auto, como salido de un infierno inventado solo para ese preciso momento, lo golpea, dej&aacute;ndolo en el medio de la calle desangr&aacute;ndose y en estado de una desesperaci&oacute;n similar a la posesi&oacute;n por parte de esp&iacute;ritus nocturnos, y esa noche nos volvimos tristes, porque vos tambi&eacute;n te hab&iacute;as dado cuenta de lo que hab&iacute;as hecho, y que no hab&iacute;a sido a prop&oacute;sito, y despu&eacute;s el tema que le compuse a ese misterioso gato an&oacute;nimo que tuve la desgracia de ver como mor&iacute;a, y cantaba en la pieza, junto a vos que me mirabas desde la cama de mi hermano; pasado unos d&iacute;as cantaba: <em>&ldquo; y mis ojos se dejaron llevar, mi vulnerabilidad, se retorc&iacute;a en mi cuerpo, y la muerte de aquel gato llevaron a mi alma por dentro, a descubrir su verdad&rdquo;</em> Y de qu&eacute; verdad hablaba sino de la misma que se me presenta ahora con tu muerte, una verdad inh&oacute;spita, incre&iacute;ble, que nos deja totalmente vac&iacute;os y con las manos, que ten&iacute;amos llenas de esperanzas e ilusiones, listas ahora para tirar al cesto de la impotencia, de la vulnerabilidad y hasta de la locura. Quiero que sepas que no pretendo ni siento adularte como si ahora fueras el &aacute;rbol, el cielo y la tierra al mismo tiempo, segu&iacute;s siendo mi Wendy, esa es tu imagen y siempre as&iacute; la ser&aacute;, y creo que si nos hemos cruzado en esta vida, tal vez es por algo y tal vez logremos alg&uacute;n d&iacute;a encontrarnos de nuevo, te extra&ntilde;o demasiado como para asumir que nuestros ojitos tan parecidos en el fondo no vayan a cruzarse nunca m&aacute;s y que ahora con la lluvia te est&eacute;s mojando bajo la tierra tan h&uacute;meda y fr&iacute;a, no me puedo sacar esa obsesi&oacute;n que tengo de verte sufrir, porque lamentablemente as&iacute; es como te fuiste, y no lo merec&iacute;as, porque tu bondad era inmensa, hasta dir&iacute;a que todo lo que fuiste se puede reducir a eso, cuando se nos muere un ser humano, quiz&aacute; nuestras lagrimas las compensamos un poco con alg&uacute;n acto de maldad que aquella persona en su vida haya ejercido, por m&iacute;nima que sea; pero en vos no hay ni hubo maldad, hay amor instintivo, hay todo lo que no se justifica por nada en el mundo que deje de existir, hay todo lo que deber&iacute;a existir, lo &uacute;nico, y eso sent&iacute;a cuando te enterraba, que enterraba al amor propio, enterraba mi propia felicidad, enterraba sonrisas, enterraba otro coraz&oacute;n con mi pulso, enterraba sin darme cuenta el hecho de que ya no hab&iacute;a tiempo para agradecerte por todo lo bien que me hab&iacute;as hecho en la vida, porque si hoy alguien me dijera que soy una persona buena, agradable y simp&aacute;tica, parte de ello te lo debo a vos, que moldeaste mi forma de ser, que me inclinaste con tu tierna trompita el camino para que ya no vea a mis costados verg&uuml;enzas, angustias, miedos, desconfianzas, me extirpabas la soledad como te hubiera gustado que yo extirpe esa mierda de tumor, que yo te entregara mis pulmones para que pudieras respirar mucho mejor de c&oacute;mo lo terminaste haciendo, pobrecita, quedaste muy mal y yo a tu lado sin poder hacer nada, y cuando est&aacute;bamos en el hospital y mi papa se hab&iacute;a ido a sellar unas recetas para que te mandaran hacer una placa, y estaba yo solo con vos, que agonizabas y te hab&iacute;an colocado morfina, y que te ir&iacute;an a agujerear con todas las inyecciones posibles, y estaba yo solo con vos, manteni&eacute;ndote el respirador en tu naricita y llorabas y llorabas y a mi se me iba haciendo un nudo enorme en la garganta y miraba por la ventana, tres y media de la tarde, un sol hermoso, seguramente ni&ntilde;os jugando en alguna plaza, mujeres a punto de ser madres, <span>&nbsp;</span>hombres charlando en sus trabajos, pero tambi&eacute;n, personas pidiendo monedas en la calle, personas en hospitales de urgencia, o sacando turno para que los atiendan, en fin, el mundo con miles de contrastes que hac&iacute;an de ese sol algo que ya para mi no ir&iacute;a a connotar la felicidad de tiempos de anta&ntilde;o, la alegr&iacute;a de salir a tomarlo creyendo que todos somos c&oacute;mplices y compartimos una tardecita preciosa. Estaba con vos y con el nudo, mirando por aquella ventana, pensando qu&eacute; ir&iacute;a a pasar con tu vida, sabiendo que el medico minutos antes se hab&iacute;a manifestado muy severamente y hablaba de que lo tuyo podr&iacute;a ser terminal, de que hab&iacute;a que esperar los informes de la radiograf&iacute;a, y fue ah&iacute;, la &uacute;nica vez en tu vida que pegaste un Tarascon, y la victima fue papa; pero no eras vos sino tus dolores los que llevaron a que te defiendas de esa manera cuando te quisimos pasar a una camilla fr&iacute;a y de metal para que te sacaran esa radio, y con qu&eacute; vitalidad por dios lo mordiste, cuanta vida cristo m&iacute;o hab&iacute;a en ese animal, tu enfermedad no hab&iacute;a hecho de vos un ser ya desmoronado an&iacute;mica y mentalmente, ten&iacute;as m&aacute;s vida que nunca, quer&iacute;as recuperarte, no te ibas a dejar vencer tan f&aacute;cilmente, hab&iacute;a un fuego dentro tuyo que combat&iacute;a cada lagrima obscena que quer&iacute;a salir por tus ojitos, hab&iacute;a el fuego del cachorro que tiene toda la vida por delante, hab&iacute;a punk rock emergiendo a patadas de cada una de tus c&eacute;lulas. Y cuando te atamos la boca por si volv&iacute;as a morder, tu sufrimiento se dilat&oacute; aun m&aacute;s, porque no te quer&iacute;as ver as&iacute;, no quer&iacute;as terminar as&iacute;, habiendo sido tan cari&ntilde;osa durante toda tu vida, habiendo tanto entre la piel, mi piel, y tu pelo; y sent&iacute;as que tu dignidad se perd&iacute;a, que ya era inevitable que te hicieras pis encima y que no pod&iacute;as bajar a tu lugarcito en la terraza donde hac&iacute;as todas tus necesidades, necesitabas nuestra ayuda y eso tambi&eacute;n te hacia mucho da&ntilde;o, te sent&iacute;as mal con vos misma, pobrecita Wendy, desde que he comenzado a escribir mi amor por vos, por cada palabra se duplic&oacute;, y no me queda m&aacute;s que firmar con mis lagrimas, y escribirlo todo de vuelta tambi&eacute;n con m&aacute;s lagrimas y volver a firmar y usar las sobras para cuando me vaya a ba&ntilde;ar y para ma&ntilde;ana y pasado y hasta que mi tristeza de alguna manera pueda ser controlable, para que mis sentimientos vuelvan a su estado normal (&iquest;) cual ser&aacute; por dios el estado normal de los sentimientos. Yo solo se que hoy estoy triste porque ya no te tengo conmigo, porque solo me queda recordarte y porque siento tanto tanto tu alma dentro m&iacute;o que las ganas de que te aparezcas son infinitas. Espero que est&eacute;s calentita, ahora que viene el invierno conseguite un lugar calentito y acogedor en el cielo o en donde vayas a estar, vos ya sabes que en mi pieza siempre vas a tener tu lugar y vas a hacer bienvenida, simplemente porque segu&iacute;s siendo la due&ntilde;a de estas tierras, la hembra que nos cuidabas con todo el amor que le hubieras podido dar a tus hijos, eras sabia Wendy, porque a pesar de ser yo un ser humano y vos una perra siempre me mostraste cosas que solo jam&aacute;s hubiera podido reconocerlas, me ayudaste a crecer y hoy sab&eacute;s lo que hay del otro lado, siempre fuiste una especie de vidente, una ninfa en cuatro patas que sollozabas cada vez que me ve&iacute;as mal, una geisha de la alegr&iacute;a, una de las cosas m&aacute;s preciadas que se han ido de mi vida y me has hecho llorar por primera vez, por primera vez desde que la gente me dice que ya estoy grandecito...&hellip;&rdquo;Que nacen de mi vida los recuerdos de tu ausencia, incontrolables cuando los pienso mirando desde la terraza tu cielo nublado all&aacute; junto al &aacute;rbol de duraznos&hellip; </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span style="font-size: 16pt;">&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span style="font-size: 16pt;">Chau Wendy</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><span style="font-size: 16pt;">2/1/97 - 9/5/09</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">Alejandro Surroca</span></p>
<p>&nbsp;</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/fragmentos-carta-infinita-wendy-252651" title="Fragmentos de una carta infinita para Wendy">Fragmentos de una carta infinita para Wendy</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>carta</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/fragmentos-carta-infinita-wendy-252651#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/fragmentos-carta-infinita-wendy-252651</guid>
		<pubDate>Thu, 14 May 2009 04:18:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Alejan</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/alejan-220191</link>
		<description>
			<![CDATA[
				<p style='text-align:center'>
					<a href='http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/alejan-220191' title="Alejan"><img src='http://static.obolog.net/multimedia/fotos/221000/220191/220191-180858_p.jpg' alt=''></a>
				</p>
			<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:PunctuationKerning /> <w:ValidateAgainstSchemas /> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables /> <w:SnapToGridInCell /> <w:WrapTextWithPunct /> <w:UseAsianBreakRules /> <w:DontGrowAutofit /> <w:UseFELayout /> </w:Compatibility> <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--> <!--[if gte mso 10]> <mce:style><!   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} --> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">Animismo sobrecargado de impulsos secretos, en el callej&oacute;n de f&eacute;rreos espantos que a la sombra infinita perjuran llevando cruces de luz y peste en sus garras.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Caminan hacia mi descendiente y barren sus restos cuando ya lo han pulverizado con miradas que solo han visto la predicci&oacute;n de un acto siniestro.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Pululaci&oacute;n de horrendos pero esp&iacute;ritus. Separaci&oacute;n de mundos por nieblas violetas y filosas y manchas en el umbral de lo real. Atisbos de pasados ocultos para el hombre y creencias en razas con almas viejas que vuelven a inmiscuirse con las de este mundo.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Se cierra el cielo como si la oscuridad vistiera un tapado a&uacute;n m&aacute;s oscuro que su carne.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Las llagas de mi muerte se abren superando a su propia herida de vida. El coraz&oacute;n se delata solo y se dispara por &uacute;ltima vez. Mis c&eacute;lulas de una alquimia de mercado econ&oacute;mico y horrendo se deforman sobre algo espantoso como la tierra h&uacute;meda bajo la noche sin estrellas y vegetales odiosos y vivos.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Se dispara por &uacute;ltima y esta vez es mortal.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&iexcl;Hechiceros implicados en el desarme de mi propia ausencia! Que mi alma fuera ba&ntilde;ada por manos de monstruos que siendo una criatura me mec&iacute;an y sonre&iacute;an sin labios y la ternura escondida debajo de sus tumbas. Que mi alma fuera codificada para hacerla pasar por las m&aacute;s terribles desgracias jam&aacute;s imaginadas.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:PunctuationKerning /> <w:ValidateAgainstSchemas /> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables /> <w:SnapToGridInCell /> <w:WrapTextWithPunct /> <w:UseAsianBreakRules /> <w:DontGrowAutofit /> <w:UseFELayout /> </w:Compatibility> <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--> <!--[if gte mso 10]> <mce:style><!   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} --> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"><span style="font-size: 16pt;">Alguno por ah&iacute; sabr&aacute; (amores fallidos y flores nocturnas de soliloquios podr&aacute;n confirmarlo), que todas estas cosas que ando describiendo como si fuera un hereje, un g&oacute;tico del siglo XIX, no son m&aacute;s que caricias infinitas de jardines y girasoles que salen al mundo cuando amanece la primavera. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/alejan-220191" title="Alejan">Alejan</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>poema</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/alejan-220191#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/alejan-220191</guid>
		<pubDate>Mon, 16 Mar 2009 21:57:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Y recién ahora salgo</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/recien-ahora-salgo-214199</link>
		<description>
			<![CDATA[
				<p style='text-align:center'>
					<a href='http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/recien-ahora-salgo-214199' title="Y recién ahora salgo"><img src='http://static.obolog.net/multimedia/fotos/215000/214199/214199-143776_p.jpg' alt=''></a>
				</p>
			<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:PunctuationKerning /> <w:ValidateAgainstSchemas /> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables /> <w:SnapToGridInCell /> <w:WrapTextWithPunct /> <w:UseAsianBreakRules /> <w:DontGrowAutofit /> <w:UseFELayout /> </w:Compatibility> <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--> <!--[if gte mso 10]>
<style>
 /* Style Definitions */
 table.MsoNormalTable
	{mso-style-name:"Tabla normal";
	mso-tstyle-rowband-size:0;
	mso-tstyle-colband-size:0;
	mso-style-noshow:yes;
	mso-style-parent:"";
	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
	mso-para-margin:0cm;
	mso-para-margin-bottom:.0001pt;
	mso-pagination:widow-orphan;
	font-size:10.0pt;
	font-family:"Times New Roman";
	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";
	mso-ansi-language:#0400;
	mso-fareast-language:#0400;
	mso-bidi-language:#0400;}
</style>
<![endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">Ca&iacute;do desde adentro, a la yerba menguante que de lo alto me recita con una luz accesible a toda sensaci&oacute;n de odisea. Le Aparec&iacute; a un parado, redondo y cin&eacute;tico torbellino de niebla obnubilada, que desde las profundidades surg&iacute;a como sue&ntilde;o de fiebre, fam&eacute;lico de vida, un <em>viv&iacute;boro</em> alerta de su creaci&oacute;n y dispuesto a caminarme encima.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Al otro lado, un inmenso p&aacute;jaro pesado insoportable en los brazos del aire, hac&iacute;a giros de n&oacute;made arrepentido, imitando a los siniestros remolinos de fuego que lo segu&iacute;an como si fueran sus criaturas. Mis terrores me complac&iacute;an, porque no estaba eminentemente en peligro de muerte, puesto que mi coraz&oacute;n no funcionaba aqu&iacute; a vida, sino a pila; y primo P&iacute;lades, consejero de Orestes y hermano de mi Electra, &iexcl;Electra m&iacute;a!, que lo incitaste a que tu padre se vengara de tu madre y de Egisto. Y mis razones de vivir antiguamente se mezclaban con otras ambiciones secundarias. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"><span style="font-size: 14pt;">Tan v&iacute;vido parec&iacute;a, en la colmena de sue&ntilde;os pasados y futuros guardados en archivos de alguna memoria omnisciente, que no segu&iacute;a sino a las comarcas desaparecidas en el cielo del doctor y vicario y caballero y tambi&eacute;n sacrist&aacute;n de todas las iglesias derruidas en mi coraz&oacute;n a pila. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"><span style="font-size: 14pt;">Los cabellos que en el sue&ntilde;o no se agitan, y se frenan eternos como si llevaran la marca de un accidente horrendo que nunca han podido reparar; los brazos aleteando en vano con la intenci&oacute;n de metamorfosear en alas y viento; el rostro tieso pero id&iacute;lico, como si fuera un &iacute;cono moderno estampado en las paredes de cualquier ciudad del mundo terrenal; las vistosas rodillas de un cosmos que desfila para las estrellas; y el cuello de una guitarra, largo como el de la jirafa, movedizo y musical como el de un re&iacute;do que escap&oacute; hace tiempo del zool&oacute;gico.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"><span style="font-size: 14pt;">El pasillo no se angosta a causa de predicciones sobre la contracci&oacute;n de mi alma, mientras el coraz&oacute;n se va quedando sin pila, se angosta por causas m&iacute;sticas y perdones que no fueron aceptados; por las lluvias el&eacute;ctricas que lo van destrozando de a poco, hasta quedar casi como si fuera un cable que desemboca en uno de los tantos horizontes que tiene el infinito, en el repertorio de todas las angustias que cuelgan sobre mi cuerpo. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"><span style="font-size: 14pt;">Y reci&eacute;n ahora salgo, por fin que salgo, luego me levanto y luego duermo y luego me acuesto, creyendo que las gentes de todas estas calles seniles y secretas me miran demasiado por todo esto que llevo puesto encima<span>&nbsp; </span><span>&nbsp;</span><span>&nbsp;&nbsp; </span></span></p>
<p>&nbsp;</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/recien-ahora-salgo-214199" title="Y recién ahora salgo">Y recién ahora salgo</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>poema</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/recien-ahora-salgo-214199#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/recien-ahora-salgo-214199</guid>
		<pubDate>Thu, 05 Mar 2009 16:13:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Y a las hojas de los árboles dedico mi traición</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/hojas-arboles-dedico-traicion-212495</link>
		<description>
			<![CDATA[
				<p style='text-align:center'>
					<a href='http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/hojas-arboles-dedico-traicion-212495' title="Y a las hojas de los árboles dedico mi traición"><img src='http://static.obolog.net/multimedia/fotos/213000/212495/212495-143758_p.jpg' alt=''></a>
				</p>
			<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:PunctuationKerning /> <w:ValidateAgainstSchemas /> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables /> <w:SnapToGridInCell /> <w:WrapTextWithPunct /> <w:UseAsianBreakRules /> <w:DontGrowAutofit /> <w:UseFELayout /> </w:Compatibility> <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--> <!--[if gte mso 10]>
<style>
 /* Style Definitions */
 table.MsoNormalTable
	{mso-style-name:"Tabla normal";
	mso-tstyle-rowband-size:0;
	mso-tstyle-colband-size:0;
	mso-style-noshow:yes;
	mso-style-parent:"";
	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
	mso-para-margin:0cm;
	mso-para-margin-bottom:.0001pt;
	mso-pagination:widow-orphan;
	font-size:10.0pt;
	font-family:"Times New Roman";
	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";
	mso-ansi-language:#0400;
	mso-fareast-language:#0400;
	mso-bidi-language:#0400;}
</style>
<![endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">La traici&oacute;n de los cuadros y las reinas del verano subidas al oyamel.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">Cuentos que traicionan lo que el poeta ha querido vivir.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">Semejantes fieles traicionaron el estupor que tuvo alguna vez un h&eacute;roe embalsamado.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">Traicionar a todos aquellos destinos que dicen llevar en sus mochilas el significado real de la existencia.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">Me he traicionado comiendo un helado de frente al f&iacute;sico ornamentado, a las pl&aacute;sticas voces que respiran debajo del sudor.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">Rencores que traicion&eacute; al dejarlos muri&eacute;ndose solos y abandonados en los suburbios de mi alma.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">El amor que alg&uacute;n d&iacute;a me traicionar&aacute;, y cuando yo lo sepa sabr&eacute; precisamente que estoy enamorado.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">La capital de mi templo erigido en palmas y l&iacute;neas postizas que traiciono rutinariamente con el objeto de que todo se venga abajo.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">Las provincias de mi templo hace tiempo ya que son ruinas traicionadas por el dialogo de organismos que no se ponen de acuerdo</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">&iexcl;Cu&aacute;ntas ara&ntilde;as caben en el techo de esa casa que tuve antes de nacer!, en la panza de mis tedios y enidmas y cuadros hechos a pedido de un burgu&eacute;s traicionero</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">Y a las hojas de los &aacute;rboles dedico mi traici&oacute;n. Ellas los dejan en oto&ntilde;o, y el que viene otras los dejar&aacute;n, y as&iacute; hasta que todos ellos se mueran.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">A la muerte le gustan los huesos, si, como a los perros, &iexcl;traici&oacute;n!</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">No soporto la idea de que alguien se enamore de mis huesos.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 16pt;">Y mis ojos, &iquest;d&oacute;nde se llevar&aacute;n los recuerdos? La le&ntilde;a de mis recuerdos que tanto me cost&oacute; recolectar. &iexcl;Traici&oacute;n! Traici&oacute;n de mis ojos, de mi cuerpo, que tiene pensado dejarme con el tiempo y me dice que la fogata la haga con todas estas palabras que prenden r&aacute;pido si se las ponen una encima de otra, una encima de otra, una encima de otra, y as&iacute; hasta traicionar lo que yo ten&iacute;a pensado decirles.<span>&nbsp; </span></span></p>
<p>&nbsp;</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/hojas-arboles-dedico-traicion-212495" title="Y a las hojas de los árboles dedico mi traición">Y a las hojas de los árboles dedico mi traición</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>poema</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/hojas-arboles-dedico-traicion-212495#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/hojas-arboles-dedico-traicion-212495</guid>
		<pubDate>Mon, 02 Mar 2009 20:07:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Inservible inocencia</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/inservible-inocencia-212132</link>
		<description>
			<![CDATA[
				<p style='text-align:center'>
					<a href='http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/inservible-inocencia-212132' title="Inservible inocencia"><img src='http://static.obolog.net/multimedia/fotos/213000/212132/212132-180881_p.jpg' alt=''></a>
				</p>
			<p class="MsoNormal"><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:PunctuationKerning /> <w:ValidateAgainstSchemas /> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables /> <w:SnapToGridInCell /> <w:WrapTextWithPunct /> <w:UseAsianBreakRules /> <w:DontGrowAutofit /> <w:UseFELayout /> </w:Compatibility> <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--> <!--[if gte mso 10]> <mce:style><!   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} --> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">Inservible inocencia que detesto de las horas con lluvia y algo m&aacute;s que se ve desde mi pensamiento balc&oacute;n</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">Arrojado al entusiasmo rico de mil veces atribuible al cosmos arrodillado</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">Al peque&ntilde;o v&eacute;rtice que incide en la dulzura deshuesada. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">Amar y mar y sol y estar pasar tomar y se que Estoy bien ahora de animo y escribo al que llegue m&aacute;s r&aacute;pido a mis huellas comparsas y estelares </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">Amigo que miro desde las sombras cremadas en la noche, y hablo de la noche con la justa raz&oacute;n de olvidarme por dos momentos la particularidad de que todo lo que e dicho en papel ha sido de d&iacute;a; </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">el primer momento fui pecado y el segundo pescado rabioso que despu&eacute;s navego tanto que tengo que caer en la conclusi&oacute;n de que &ldquo;momento realmente&rdquo; dentro de la mente es un sin&oacute;nimo de &ldquo;eterna vivencia&rdquo; y sigo que hoy estoy soy voy al disfraz de cabeza</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">Me tiro al revolver como si fuera m&aacute;s que un disco, m&aacute;s que mi propia muerte que todav&iacute;a la guardo en un caj&oacute;n que tengo bajo la tierra de mi cama; y la tierra que planea por un aire movedizo, como de viento holgaz&aacute;n que no quiere terminar de madurar; y los que no pueden despeinarse lo castigan impunemente con actos que parecen sacados de un programa de disciplina militar.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;">Voy al disfraz de cabeza, sabiendo lo inservible de mi inocencia; pero aqu&iacute; me siento peor a&uacute;n, porque puedo ver solamente con los ojos, y me desespero que mi cuerpo se asfixia, que mi color se vuelve oscuro buf&oacute;n. Y acaricia mi cuerpo todo el pegote sin querer hacerlo, y no hay peor cosa que acariciar sin tener ganas de acariciar. La pasta y la mitra tapando todo lo sincero que pueda haber dentro m&iacute;o. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"><span style="font-size: 14pt;">&iexcl;Por dios! que no tuve que viajar para llegar hasta tu boca de gusto a libro azul; hasta tus ojos a vitral de iglesia profana; hasta tus mejillas a paisaje con llanuras de piel y pleamar empachado; hasta las siestas de todos los santos acumuladas por orden y vestigio de ser los verdaderos momentos que ellos tuvieron para so&ntilde;ar esta vida donde nosotros realmente estamos y conocemos y hacemos para justamente aceptar la idea de que todo esto es lo contrario a un sue&ntilde;o (al menos desde mi humilde e inservible inocente opini&oacute;n) </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 14pt;"><span>&nbsp;</span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/inservible-inocencia-212132" title="Inservible inocencia">Inservible inocencia</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>poema</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/inservible-inocencia-212132#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/inservible-inocencia-212132</guid>
		<pubDate>Mon, 02 Mar 2009 01:29:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Vengo a reprocharte (de parte de tu alma)</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/vengo-reprocharte-parte-alma-199247</link>
		<description>
			<![CDATA[
				<p style='text-align:center'>
					<a href='http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/vengo-reprocharte-parte-alma-199247' title="Vengo a reprocharte (de parte de tu alma)"><img src='http://static.obolog.net/multimedia/fotos/200000/199247/199247-143772_p.jpg' alt=''></a>
				</p>
			<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:PunctuationKerning /> <w:ValidateAgainstSchemas /> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables /> <w:SnapToGridInCell /> <w:WrapTextWithPunct /> <w:UseAsianBreakRules /> <w:DontGrowAutofit /> <w:UseFELayout /> </w:Compatibility> <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--> <!--[if gte mso 10]>
<style>
 /* Style Definitions */
 table.MsoNormalTable
	{mso-style-name:"Tabla normal";
	mso-tstyle-rowband-size:0;
	mso-tstyle-colband-size:0;
	mso-style-noshow:yes;
	mso-style-parent:"";
	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
	mso-para-margin:0cm;
	mso-para-margin-bottom:.0001pt;
	mso-pagination:widow-orphan;
	font-size:10.0pt;
	font-family:"Times New Roman";
	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";
	mso-ansi-language:#0400;
	mso-fareast-language:#0400;
	mso-bidi-language:#0400;}
</style>
<![endif]--></p>
<p class="MsoNormal">Nunca de tu vida viste salir al alma dar un paseo por ah&iacute;. Ella vest&iacute;a con algod&oacute;n de m&aacute;rmol; los anteojos sin aumento (que ten&iacute;an intr&iacute;nsecamente el privilegio de ver a la sociedad de la misma manera), buscando no s&eacute; qu&eacute; cosa. Pero nunca de tu vida viste que haya salido.</p>
<p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Tal vez pienses que est&aacute; perdida dentro tuyo, pero eso no significa que no quiera ella dar un paseo por ah&iacute;.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;">Vestida con faldas y ojotas amarillas (las dos totalmente iguales porque el alma tiene los dos pies izquierdos); pulseras de artesanos hermosos y una musculosa lisa (las frases tan significativas que uno puede llegar a imprimirle a una musculosa lisa, el alma prefiere llevarlas dentro suya)</p>
<p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Necesita al menos escaparse, dar un paseo por ah&iacute;. El cuerpo es un ambiente claustrof&oacute;bico, carece de ox&iacute;geno y tiene las ventanas selladas como si fueran las de un colectivo trucho, como si fueran venas tapadas por par&aacute;sitos gordos que nadan por los r&iacute;os de sangre profunda.</p>
<p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Prefieres, a&uacute;n estando muerto, ver a los grandes nadadores par&aacute;sitos salir por tus ojos, y eso que tu alma, como una hijita frente a sus padres improvisando una obra teatral hogare&ntilde;a, no hizo m&aacute;s que mostrarse y mostrarse delante tuyo y desesperada, anhelante de que la mires danzar y cantar y caminar contenta por las playas y los mares carmes&iacute;es.</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/vengo-reprocharte-parte-alma-199247" title="Vengo a reprocharte (de parte de tu alma)">Vengo a reprocharte (de parte de tu alma)</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>poema</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/vengo-reprocharte-parte-alma-199247#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/vengo-reprocharte-parte-alma-199247</guid>
		<pubDate>Fri, 06 Feb 2009 18:04:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Verano porteño</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/verano-porteno-199240</link>
		<description>
			<![CDATA[
				<p style='text-align:center'>
					<a href='http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/verano-porteno-199240' title="Verano porteño"><img src='http://static.obolog.net/multimedia/fotos/200000/199240/199240-143696_p.jpg' alt=''></a>
				</p>
			<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:PunctuationKerning /> <w:ValidateAgainstSchemas /> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables /> <w:SnapToGridInCell /> <w:WrapTextWithPunct /> <w:UseAsianBreakRules /> <w:DontGrowAutofit /> <w:UseFELayout /> </w:Compatibility> <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--> <!--[if gte mso 10]>
<style>
 /* Style Definitions */
 table.MsoNormalTable
	{mso-style-name:"Tabla normal";
	mso-tstyle-rowband-size:0;
	mso-tstyle-colband-size:0;
	mso-style-noshow:yes;
	mso-style-parent:"";
	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
	mso-para-margin:0cm;
	mso-para-margin-bottom:.0001pt;
	mso-pagination:widow-orphan;
	font-size:10.0pt;
	font-family:"Times New Roman";
	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";
	mso-ansi-language:#0400;
	mso-fareast-language:#0400;
	mso-bidi-language:#0400;}
</style>
<![endif]--></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;"><strong>Paz con salsa entre los dientes. Se mojan los suburbios de sus muelas, toda esa zona con departamentos antiguos que no van cayendo precisamente por el reemplazo prematuro de la infancia.</strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;"><strong><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Masticar el barco con las olas del insomnio. La espuma fam&eacute;lica que a&uacute;n le sale despu&eacute;s de muerto.</strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;"><strong><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>El para&iacute;so masacrado por piedras que tiran desde abajo, golpeando los talones de todos los Aquiles que pasaron por este mundo. Denostando suelas de zapatos que ensucian el pasto id&iacute;lico; la flor princesa.</strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: center;"><strong>Coraz&oacute;n que pasta como ganado por la extra&ntilde;a naturaleza de llevar otro coraz&oacute;n dentro su interior.</strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: center;"><strong>Otro golpe constante ma&uacute;lla como el diablo primero, el diario que primero venden las canillitas ahogadas en su propia water vomito.</strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;"><strong><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La radio y la ventana desde la que se ven y escuchan (respectivamente) todas las alas pintadas en batista batirse hasta la vida de aquellos espectros cremados y listos para arrojar a los sue&ntilde;os m&aacute;s profundos del verano porte&ntilde;o.</strong></p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/verano-porteno-199240" title="Verano porteño">Verano porteño</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>poema</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/verano-porteno-199240#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/verano-porteno-199240</guid>
		<pubDate>Fri, 06 Feb 2009 17:49:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Material plastico y agradecido</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/material-plastico-agradecido-197222</link>
		<description>
			<![CDATA[
				<p style='text-align:center'>
					<a href='http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/material-plastico-agradecido-197222' title="Material plastico y agradecido"><img src='http://static.obolog.net/multimedia/fotos/198000/197222/197222-143694_p.jpg' alt=''></a>
				</p>
			<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:PunctuationKerning /> <w:ValidateAgainstSchemas /> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables /> <w:SnapToGridInCell /> <w:WrapTextWithPunct /> <w:UseAsianBreakRules /> <w:DontGrowAutofit /> <w:UseFELayout /> </w:Compatibility> <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel> </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--> <!--[if gte mso 10]> <mce:style><!   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} --> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><strong>Gracias que soy del acr&iacute;lico m&aacute;s prestado y ladeado que una hoja de celof&aacute;n vencido pueda llegar a recibir con cierta inseguridad.</strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong>Agradezco el d&iacute;a que me dejaron pintado all&aacute; a lo lejos, inamovible, pudiendo torcer solo un cuarto del cuello para dejarme que te viera infinito.</strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong>All&aacute; a lo lejos; pero s&oacute;lo ese instante incomodo, lleno de todo el displacer jam&aacute;s imaginado, lleno de una pintura opaca y matizada sin la menor gana de un encuentro posible entre los dos.</strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong>Un cuadro tirado a las vidas del tren lunar, a las llamas que atardecieron tarde y se apagaron en ese momento en que tus parpados parecieron moverse, en que tu cuerpo tom&oacute; el relieve necesario para mirarme de frente.</strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong>Y que tu decisi&oacute;n haya corrompido la tela fue un acuerdo natural, no hizo falta la idea de un pintor, vos quisiste que as&iacute; sucediera, mientras que ahora aguardo y espero porque ya nada puedo hacer,</strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong>por eso agradezco demasiado, cuando uno es conciente de que ya por su lado ha hecho lo necesario, lo ha intentado todo hasta el cansancio.</strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong>Es el sentimiento de impotencia vacuo que toma la fuerza de un dinosaurio interior, primitivo y devorador, azul y monstruoso, plagado de horrendos vegetales de &oacute;rganos secos a su alrededor.</strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong>Caminar ahora es una cuenta pendiente y milenaria, y que solo har&aacute; de m&iacute; un ser mas difuso de lo que parec&iacute;a; un viaje hasta tus verdaderas intenciones de haberme elegido por el color de mis ojos.</strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong>All&aacute; a lo lejos, los tuyos se me parecen, &iquest;y no ser&aacute; atractivo verse obsesivamente en el otro? &iquest;encontrar en el sexo que no es de uno ese espejo que no muestra m&aacute;s que alma y profunda raz&oacute;n de existir?</strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong>Gracias que soy de acr&iacute;lico y de regalo pude contener el aliento, esperar toda una generaci&oacute;n de artistas para que venga alguien a dibujarte solo a unos pasos de mi terrible y est&aacute;tico albergue nupcial.</strong></p>
<p class="MsoNormal"><strong>Alguien que te agreg&oacute; a mi vida sabiendo que mi soledad venia de siglos cada vez m&aacute;s largos y perfectos, que mi soledad ven&iacute;a a ser el tema indiscutible del cuadro y que tu ahora has desentonado (con tus pechos perfumados y tu pelo de viento negro) este oscuro relato, cambi&aacute;ndolo a la supuesta creencia de que el amor a primera vista se da a solo pasos de distancia, aunque mi pintura genere la sensaci&oacute;n de que las distancias son en realidad mayores e indefinidas.</strong></p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/material-plastico-agradecido-197222" title="Material plastico y agradecido">Material plastico y agradecido</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>poema</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/material-plastico-agradecido-197222#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/material-plastico-agradecido-197222</guid>
		<pubDate>Tue, 03 Feb 2009 04:13:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Los</title>
		<link>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/los-197216</link>
		<description>
			<![CDATA[
				<p style='text-align:center'>
					<a href='http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/los-197216' title="Los"><img src='http://static.obolog.net/multimedia/fotos/198000/197216/197216-181006_p.jpg' alt=''></a>
				</p>
			<p><strong>Vengo aqu&iacute;, me fallezco</strong></p>
<p><strong>y todo que sea dem&aacute;s es tambi&eacute;n una parte del tupido azaroso.</strong></p>
<p><strong>Como nos identificamos, ahora bajo las olas y mantas.</strong></p>
<p><strong>De marcas hablo,</strong></p>
<p><strong>hablo de la piel, tan abreviada, tan infantil que olvido momentos.</strong></p>
<p><strong>Olvido qu&eacute; son los recuerdos cuando no cabe m&aacute;s que un freno de goma y afuera de mi cuerpo se ven adivinos.</strong></p>
<p><strong>Los, aquellos los que, casualmente no supieron adivinar si a&uacute;n quedaba vida alojada en esa&nbsp; sombra caminando por el piso.</strong></p>
<p><strong>Ven&iacute;s conmigo, te vas sin decir conmigo.</strong></p>
<p><strong>Y sobrio quedan algunos locuaces.</strong></p>
<p><strong>Mariposas reposando en angustias mortales y vidas que pasan a ser moralejas que acumulan vuelos inoportunos.</strong></p>
<p><strong>Todo se ve muy claro,</strong></p>
<p><strong>hablo de marcas que doblan en tama&ntilde;o sus destinos olvidados,</strong></p>
<p><strong>en recuerdos olvidados por tantas cabezas,</strong></p>
<p><strong>que a la luz y la ceguera parecen verse ideales.</strong></p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/los-197216" title="Los">Los</a></strong> en <a href="http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com" title="Mi blog">El blog de alesurro</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>alesurro</author>
				<category>poema</category>
				<comments>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/los-197216#formulario</comments>
		<guid>http://alejandrodecuentosycuantospoemas.obolog.com/los-197216</guid>
		<pubDate>Tue, 03 Feb 2009 04:00:00 +0100</pubDate>
	</item>
</channel>
</rss>