Insecto indeleble
Aunque sea insecto indeleble
soy parte del reino animal
De la raza inestable que admira su infame cosmovisión
El gospel distrae el olfato de mis antenas atentas y filosas
el reverberar astuto de la plaga de vanguardia luminosa
Sobre la superficie del aire gomoso, dudoso y de oscura puridad,
releva también mi cenáculo,
mi jardín orquídeo de sol y de rosas
La infamia de la conciencia adulta
invade y desintegra el chupetín del mundo multicolor
Tomado con sus manos sucias dispuestas a maltratar la técnica del cariño,
la expresión con que se manifiesta
la naturaleza agobiada de vida y olor a viento
Volaba sobre la comarca de metal y techo esclavizado
Y el éxtasis prodigioso de mi destino,
moría inquieto y rebelde en la paciencia de la estrella más concreta
Este es mi desempleado presente
Y veo en retrospectiva, de arriba
Mi futuro ancestral
¿Que será de la vainilla limítrofe?
¿Y el atajo a los sueños a través del día,
al cielo de verde mar ermitaño?
Volaba sobre el reino animal
Como insecto indeleble de vanguardia
La avaricia me reintegra
Cuando compro tierras celestes
Que se sostienen por la gravedad de mi forma de gobernarlas
Y veo ciego de lo alto
El narval que nace del mar
Como planta carnívora, filosa
Pero la tierra azul no vasta para abastecer al reino animal
Ignorante del arte y del uso del cinturón ecológico
El destino es la porción más pequeña que me toca
del postre porvenir
Y la esperanza solo quiere ser amamantada por el devenir avaro con que manejo la riqueza de los cielos.



