Inservible inocencia
Inservible inocencia que detesto de las horas con lluvia y algo más que se ve desde mi pensamiento balcón
Arrojado al entusiasmo rico de mil veces atribuible al cosmos arrodillado
Al pequeño vértice que incide en la dulzura deshuesada.
Amar y mar y sol y estar pasar tomar y se que Estoy bien ahora de animo y escribo al que llegue más rápido a mis huellas comparsas y estelares
Amigo que miro desde las sombras cremadas en la noche, y hablo de la noche con la justa razón de olvidarme por dos momentos la particularidad de que todo lo que e dicho en papel ha sido de día;
el primer momento fui pecado y el segundo pescado rabioso que después navego tanto que tengo que caer en la conclusión de que “momento realmente” dentro de la mente es un sinónimo de “eterna vivencia” y sigo que hoy estoy soy voy al disfraz de cabeza
Me tiro al revolver como si fuera más que un disco, más que mi propia muerte que todavía la guardo en un cajón que tengo bajo la tierra de mi cama; y la tierra que planea por un aire movedizo, como de viento holgazán que no quiere terminar de madurar; y los que no pueden despeinarse lo castigan impunemente con actos que parecen sacados de un programa de disciplina militar.
Voy al disfraz de cabeza, sabiendo lo inservible de mi inocencia; pero aquí me siento peor aún, porque puedo ver solamente con los ojos, y me desespero que mi cuerpo se asfixia, que mi color se vuelve oscuro bufón. Y acaricia mi cuerpo todo el pegote sin querer hacerlo, y no hay peor cosa que acariciar sin tener ganas de acariciar. La pasta y la mitra tapando todo lo sincero que pueda haber dentro mío.
¡Por dios! que no tuve que viajar para llegar hasta tu boca de gusto a libro azul; hasta tus ojos a vitral de iglesia profana; hasta tus mejillas a paisaje con llanuras de piel y pleamar empachado; hasta las siestas de todos los santos acumuladas por orden y vestigio de ser los verdaderos momentos que ellos tuvieron para soñar esta vida donde nosotros realmente estamos y conocemos y hacemos para justamente aceptar la idea de que todo esto es lo contrario a un sueño (al menos desde mi humilde e inservible inocente opinión)




Comentarios sobre Inservible inocencia
a veces no nos cuestan las cosas. las hacemos simplemente y simplemente nos vuelcan sus situaciones tan simples. la simpleza debería ser nuestra diosa y elegancia y es, en cambio, nuestra némesis. a veces los ojos solos nos mienten, pero nunca ves con ellos solos. utilza las manos, utiliza los pies y dedos, los odios, la nariz por dios si pudiera solo morir oliendo a flores.
amigo nuevamente por poner tus dedos sobre mi pasión y aca te lo retribuyo. siga escribiendo mozo que pocas personas hay que lo hacen tan bien como usté. como usté doctor.