Material plastico y agradecido
Gracias que soy del acrílico más prestado y ladeado que una hoja de celofán vencido pueda llegar a recibir con cierta inseguridad.
Agradezco el día que me dejaron pintado allá a lo lejos, inamovible, pudiendo torcer solo un cuarto del cuello para dejarme que te viera infinito.
Allá a lo lejos; pero sólo ese instante incomodo, lleno de todo el displacer jamás imaginado, lleno de una pintura opaca y matizada sin la menor gana de un encuentro posible entre los dos.
Un cuadro tirado a las vidas del tren lunar, a las llamas que atardecieron tarde y se apagaron en ese momento en que tus parpados parecieron moverse, en que tu cuerpo tomó el relieve necesario para mirarme de frente.
Y que tu decisión haya corrompido la tela fue un acuerdo natural, no hizo falta la idea de un pintor, vos quisiste que así sucediera, mientras que ahora aguardo y espero porque ya nada puedo hacer,
por eso agradezco demasiado, cuando uno es conciente de que ya por su lado ha hecho lo necesario, lo ha intentado todo hasta el cansancio.
Es el sentimiento de impotencia vacuo que toma la fuerza de un dinosaurio interior, primitivo y devorador, azul y monstruoso, plagado de horrendos vegetales de órganos secos a su alrededor.
Caminar ahora es una cuenta pendiente y milenaria, y que solo hará de mí un ser mas difuso de lo que parecía; un viaje hasta tus verdaderas intenciones de haberme elegido por el color de mis ojos.
Allá a lo lejos, los tuyos se me parecen, ¿y no será atractivo verse obsesivamente en el otro? ¿encontrar en el sexo que no es de uno ese espejo que no muestra más que alma y profunda razón de existir?
Gracias que soy de acrílico y de regalo pude contener el aliento, esperar toda una generación de artistas para que venga alguien a dibujarte solo a unos pasos de mi terrible y estático albergue nupcial.
Alguien que te agregó a mi vida sabiendo que mi soledad venia de siglos cada vez más largos y perfectos, que mi soledad venía a ser el tema indiscutible del cuadro y que tu ahora has desentonado (con tus pechos perfumados y tu pelo de viento negro) este oscuro relato, cambiándolo a la supuesta creencia de que el amor a primera vista se da a solo pasos de distancia, aunque mi pintura genere la sensación de que las distancias son en realidad mayores e indefinidas.



