no nos han de separar
Voy detrás de la palabra sublime
Para subirme a las parcas candentes
Y bostezar haciendo que grito, en silencio
Por última vez
Al fin y al cabo
tanto la primera como la ultima
la hice abrir con la idea de salir, de alguna manera,
y de este lugar
Mi boca es quien reprime siempre sus Códigos de la tierra blanda
Te susurro mi fiel compañero
pero a los ojos y no al oído
Para que puedas ver lo que digo
Este cadáver que sigue siendo mimado por tu corazón,
te susurra cosas que no forman parte de este mundo conocido
Que es, pues, un mero susurro, al lado de mis plegarias
Visionarias
Palabras sepultadas en mi boca se levantan para recordarte
que nunca te olvides de mí, de mi cadáver, que sigue queriendo
de paseos comidas canciones siestitas y mimos



